La Presidenta apuesta fuerte y va a hacer campaña en Santa Fe

Trata de evitar otra abultada derrota electoral

Sentada en la cabecera de una larga mesa de directorio, Cristina Kirchner emprendió un apasionado discurso de defensa de su gobierno. "Tenemos un concepto de país y sabemos que no hay provincia si no hay país", le dijo al medio centenar de intendentes y jefes comunales de Santa Fe, que la escuchaban en el repleto Salón Norte de la Casa Rosada. La escoltaban su compañero de fórmula, el ministro Amado Boudou, y el diputado Agustín Rossi, candidato a gobernador por el kirchnerismo en las elecciones del próximo domingo.

Era martes y habían pasado dos días de la dura derrota del oficialismo en la ciudad de Buenos Aires . Rossi asistía encantado a un giro en la estrategia oficial. Había peleado y ganado las elecciones primarias sin apoyo de las principales figuras de la Casa Rosada y transitó el último mes de campaña con apoyo institucional del Gobierno, pero sin la certeza de que tendría respaldo personal de la Presidenta.

Esa misma noche se enteró de que Cristina Kirchner le dará pasado mañana un espaldarazo a su candidatura cuando visite Puerto San Martín, a 30 kilómetros de Rosario, a sólo cinco días de las elecciones provinciales. El jueves pasado, el que le puso el cuerpo a la campaña de Rossi fue Amado Boudou , con presentaciones en Rosario y en la capital provincial.

El resultado de los comicios en Santa Fe, el cuarto distrito electoral del país, cobró especial importancia para el oficialismo tras la derrota en la Capital. En la antesala de las elecciones primarias del 14 de agosto, la Casa Rosada teme sufrir una seguidilla de tropiezos, con la segunda vuelta en la ciudad de Buenos Aires, fijada para el domingo 31, y con las elecciones en Córdoba, previstas para el 7 de agosto.

Los comicios del domingo, en los que se usará el sistema de boleta única de buen debut en las primarias , serán aún más decisivos para otro candidato a presidente, el socialista Hermes Binner. El gobernador de la provincia apostó todas sus fichas a la candidatura de su ministro de Gobierno y amigo personal, Antonio Bonfatti, el más votado en las primarias del 22 de mayo . Aunque su postulación también es apoyada por Ricardo Alfonsín y por Elisa Carrió, un triunfo del Frente Progresista hará que Binner asome la cabeza entre el pelotón de candidatos opositores que compiten con Cristina Kirchner.

El tercero en discordia es el comediante Miguel del Sel, que se metió en la campaña a último momento por invitación de Mauricio Macri y que se convirtió en la gran sorpresa de las primarias. Un buen resultado del integrante del trío Midachi sería celebrado por el jefe de gobierno porteño, con miras a su futuro proyecto presidencial, y por Eduardo Duhalde, aliado de Pro en la provincia.

A juzgar por el resultado de las primarias, será una contienda muy pareja, con final abierto. Detrás de Bonfatti, que arañó los 300.000 votos, se ubicó Rossi, con 276.000. Del Sel quedó tercero, con 241.000. En el Frente Progresista pronostican que el domingo se profundizará lo experimentado en las primarias y, para demostrarlo, muestran una encuesta de Nora Ventroni que otorga a Bonfatti una ventaja de 14 puntos sobre Rossi y de 17 sobre Del Sel.

En el kirchnerismo destacan que el PJ resultó el partido más votado el 22 de mayo, con 692.000 sufragios frente a los 665.000 del oficialismo provincial, y anticipan una elección cabeza a cabeza. Se valen de un sondeo de Ibarómetro (que la semana pasada en la Capital estuvo muy lejos de acertar su pronóstico), según el cual el diputado aventaja a Bonfatti por un punto.

Los operadores de Pro replican con un estudio de Isonomía, que ubica a Del Sel en el segundo puesto, un punto encima de Rossi, y se esperanzan en captar los votos de los candidatos que se ubicaron cuarto y quinto en las primarias, el peronista Omar Perotti y el radical Mario Barletta, respectivamente. "Vengo a irrumpir, desde fuera de la política, porque hablo simple, desde el corazón", dijo a LA NACION Del Sel. "Binner administró bien y pagó sueldos, pero Santa Fe está para más", agregó.

Bonfatti, en cambio, dijo: "Lo que está en juego es si se vuelve al pasado, a una provincia sin proyecto, o si se sigue apostando a las transformaciones que se están llevando adelante desde hace cuatro años".

El ministro de Gobierno provincial negó que en los comicios del domingo se ponga en juego el respaldo del pueblo de la provincia al gobierno nacional. Quizá porque la Presidenta goza de altos índices de popularidad en la provincia, según coinciden oficialistas y opositores, ni Bonfatti ni Del Sel apostaron a nacionalizar la campaña.

Otra relación

Lo contrario hizo Rossi, claro. "Nadie puede creer que convenga llevarse mal con el gobierno nacional. Tenemos que tener una relación que no sea ni de espaldas a la Nación ni de rodillas, sino de complementación", dijo el diputado.

En el último mes, Rossi recibió, además de Boudou, la visita de los ministros Julián Domínguez, Lino Barañao, Nilda Garré y Alberto Sileoni. Alicia Kirchner no estuvo en la provincia, pero su ministerio aportó monotributos sociales, pensiones no contributivas y planes de promoción de microemprendimientos que el diputado entregó en persona, como delegado del gobierno nacional.

La visita de la Presidenta será un cierre soñado para Rossi. También contribuirá a que todo el mundo político termine de concentrar su atención en lo que sucederá en las elecciones del domingo.

TRES CANDIDATOS EN UNA CONTIENDA DE MÁXIMA RELEVANCIA

"Es inaudito el nivel de confrontación entre el gobierno socialista de la provincia y el de Cristina Kirchner"

AGUSTÍN ROSSI (Frente Para la Victoria)

"La seguridad se soluciona con educación y es fundamental ?tener una policía honesta"

MIGUEL DEL SEL (Pro)

" Hemos cumplido con lo que hemos dicho y pedimos apoyo para seguir construyendo con valores "

ANTONIO BONFATTI (Frente Progresista)

Comentá la nota