El gobernador Daniel Scioli reconoció que, tras los resultados de las elecciones, “se vienen otros tiempos”. Pero aún no se anima a romper con los K. Los riesgos de la tibieza.
Obviamente, el mandatario provincial no puede estar ajeno a la derrota. Pero, a diferencia de Cristina, que en términos políticos es un “pato rengo”, al no poder ir por una nueva reelección, Scioli aún está en condiciones de aspirar a conseguir el premio mayor: ocupar el sillón de Rivadavia a partir de 2015.
Muy tenuemente, fiel a su estilo, Scioli ayer reconoció que la derrota fue dura y aceptó que se vienen “otros tiempos”. En ese sentido, según pudo saber Hoy, en la gobernación ya están planificando salir con la campaña “Scioli 2015”, para lo cual buscarán reactivar el Partido Justicialista, convertido en un sello de goma, usándolo como plafón sumar el apoyo de sus pares gobernadores a la candidatura presidencial.
Ahora bien, esta movida de poco le servirá si el mandatario bonaerense mantiene la actitud de los últimos meses, que también mostró ayer, de seguir defendiendo al kirchnerismo en lo indefendible. Por ejemplo, Scioli afirmó que la absurda excusa que dieron funcionarios K, para intentar minimizar la derrota, diciendo que el Frente para la Victoria sigue siendo la primera fuerza nacional (cuando perdió el 50% de su caudal electoral), es “una evaluación objetiva de la conformación de las cámaras nacionales y provinciales". Poco serio.
Pensar que el justicialismo, mansamente, se sumará al kircherismo en su ocaso, es no conocer lo que significa el peronismo, que a lo largo de las últimas década ha demostrado una asombrosa capacidad de adaptarse a los distintos momentos históricos –y políticos- para mantenerse en el poder. Pragmatismo en estado puro.
En ese sentido, los vendedores de garrochas, para pegar el salto, ya se están quedando sin stock. Intendentes, gobernadores y dirigentes políticos, que por distintos motivos hasta el fin de semana estuvieron enrolados en la administración K, ya se están preparando para la nueva etapa. En ese contexto, la figura de Sergio Massa, que fue el ganador de los comicios en Buenos Aires, hasta el momento no llega a ser aglutinante a nivel nacional. Su triunfo, como ya lo dijimos en las páginas de nuestro diario, fue producto del “voto bronca”. Y no ha mostrado absolutamente ningún lineamiento transformador respecto a lo que fue el kirchnerismo en los últimos 10 años. No lo puede hacer, precisamente, porque Massa fue parte de todo eso.
Hasta ahora, Massa es tan solo un intendente que recibió un caudal importante de votos para castigar a Cristina, de la misma forma en que Francisco de Narváez, que era un empresario devenido en político, los recibió en 2009. El jefe comunal asumirá su banca, en el congreso, y contará con un bloque minúsculo ya que varios legisladores que fueron electos en su lista ya anunciaron que respetarán a sus jefes políticos como Mauricio Macri, Luis Barrionuevo y distintos intendentes filo radicales.
Muchos de los que conocen a Scioli saben que, tarde o temprano, el mandatario provincial emprenderá el camino de la diferenciación, para darle aire a su proyecto político. El problema es cuando. Los tiempos apremian más que nunca: construir un proyecto presidencial alternativo al régimen vigente, en dos años, no parece ser una tarea para nada fácil.
El macrismo ya rompió con Massa
El macrismo apunta a instalarse en la provincia de Buenos Aires y ratificó el fin del acuerdo con el diputado electo del Frente Renovador, Sergio Massa, tras las elecciones legislativas.
La ruptura con Massa quedó expuesta el mismo domingo cuando el propio Macri dijo que “en las listas del PRO no hay lugar para ex integrantes de gabinetes nacionales”, en una clara alusión a Massa, que fue Jefe de Gabinete durante la primera presidencia de Cristina Fernández. Pero quedó ratificada ayer cuando la senadora electa del PRO Gabriela Michetti y el jefe del bloque en la Cámara de Diputados, Federico Pinedo, afirmaron que los tres candidatos a diputados nacionales que renovaron su banca dentro de la lista del Frente Renovador bonaerense, Soledad Martínez, Gladys González y Christian Gribaudo, formarán parte de la bancada macrista y no el de la fuerza que lidera el intendente de Tigre.
“Terminamos un acuerdo que fue coyuntural y que tuvo muy buen éxito, un suceso importante. Massa tuvo una muy buena elección en la provincia (de Buenos Aires); nuestros tres candidatos en el Frente Renovador colaboraron en eso pero, ahora, forman parte de nuestro bloque legislativo”, expresó Michetti.
En este sentido, Gladys González ratificó ayer, a través de un comunicado, su compromiso “de llevar a la cámara de Diputados de la Nación la agenda de la gente, la agenda del futuro y, como coordinadora nacional del voluntariado de Mauricio, a seguir fortaleciendo a lo ancho y a lo largo del país esta red que trabaja para el proyecto Mauricio Presidente 2015”.
Un artista K que desprecia a la ciudadanía
Emulando a Fito Páez, que dijo sentir asco de los porteños por no votar al kirchnerismo, el cantante Víctor Heredia (foto) ayer escribió en su cuenta de Facebook un mensaje en el que se lamentó de “una injusta miopía” por la derrota electoral de Daniel Filmus.
"Qué pena, ciudadanos!!! Se perdieron al político argentino que salvó a la educación, que más leyes facturó para ustedes y nosotros, los que intentamos leer la realidad. Ojalá no progrese esta injusta miopía", cierra el mensaje el artista, luego de haber diagnosticado que el electorado que no votó al candidato del Frente para la Victoria escuchó “a los traidores”. Y coincidió "con aquellos que hace rato perdieron las (convicciones) propias aliándose a sus enemigos especulativamente".
"No se puede rezar al cielo y al infierno al mismo tiempo", se lee.
El artista, kirchnerista declarado, actuó en varios actos oficialistas durante los últimos años. Le puso la voz y la guitarra a la celebración del 25 de mayo de 2006, cuando se cumplían tres años de la asunción de Néstor Kirchner . Animó desde el escenario una de las presentaciones de campaña de Filmus en 2007, y de Cristina Kirchner en Chaco en 2011, entre otros encuentros.
Cambios en Chubut tras la derrota
El gobernador de Chubut, Martín Buzzi, dispuso realizar cambios en su gabinete provincial y para ello desde los ministros hasta los subsecretarios presentaron sus renuncias.
Las dimisiones quedaron a consideración de Buzzi, un ex dasnevista que mutó a kirchnerista tras ganar las elecciones de 2011, y los cambios se revelarán a lo largo de esta semana.
Si bien el mandatario aceptará algunas de las renuncias mantendrá en su gabinete a varios funcionarios, en el marco de "una nueva etapa" de gestión, según el vocero de la gobernación Sergio Fernández Novoa.
El subsecretario de Comunicación Pública indicó que también "presidentes de entes autárquicos presentaron sus renuncias" al gobierno y apuntó que Buzzi "recibió cada una de las dimisiones y algunas de ellas serán aceptadas".
















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