Rendida a la evidencia de que no habrá obstáculos para utilizarlas, la vieja dirigencia partidaria procura persuadir de su carácter insustituible a los que aspiran a tomar parte activa en la sucesión de Cristina Fernández y Daniel Scioli en el 2015. Bajo el lema de fortalecer la proyección nacional del gobernador, el cambio de estrategia tiene por meta real la conservación del poder propio
Un plan audaz para el estilo conservador de sus caudillos que no excluye una iniciativa todavía en estudio pero ciertamente temeraria: aprovechar las internas abiertas obligatorias para inmiscuirse en la definición de candidaturas del partido Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella.
La incapacidad de obstaculizar la utilización del recurso que empuja el oficialismo nacional es, de forma paradójica, la principal razón para promoverse como nexo insustituible con quienes aspiren a suceder a Cristina Fernández y Daniel Scioli en el 2015. Proceso que se gestará durante el último mandato que cumplirán ambos pero que vuelve trascendente la elección de sus compañeros de fórmula para los comicios de este año.
En esas especulaciones Sabbatella es un factor inquietante no sólo para los intendentes de la Primera Sección Electoral con dificultades para lograr su reelección si el ex intendente de Morón se confirma en las urnas como la alternativa electoral que registran los sondeos de opinión. También lo es para otros de la Tercera con expectativa de convertirse en relevo institucional de Scioli, que observan con sorpresa y preocupación la intención de voto que logra en sus territorios.
Una sensación que los llevó a romper con sus propios códigos y a hacer públicas las diferencias con el gobierno nacional, bajo la excusa de resguardar los intereses electorales del gobernador bonaerense pero con clara preocupación por los propios en juego.
Los que aludieron al tema en la prensa expresan para el kirchnerismo duro una curiosa simetría: la amplia mayoría está identificada con la presunta traición electoral en las legislativas del 2009 y con quienes no están en condiciones de aportar un caudal de votos suficientes para imponerse en los Municipios que gobiernan y garantizar, a la vez, u triunfo de Cristina en primera vuelta.
Con la Presidente como la dirigente política mejor ponderada por la opinión pública, se trata de un dato de mucho peso y a partir del cual viene resolviéndose la suerte de la pelea que amagaron librar algunos intendentes durante la cumbre del PJ en Sierra de los Padres.
Lo que quitaría argumentos para oponerse no sólo a ellos. También a Scioli, que el pasado 22 de febrero habría confirmado la peor de las noticias. Ese día le fue entregado el informe elaborado por una consultora insospechada de kirchnerista. Allí también luce superado por las actuales marcas de Cristina.
Realidad que acaso sirva para despejar una de las incógnitas que mantenían los intendentes tras la muerte de Kirchner: la relación que la Presidente establecería con los Medios de Comunicación. En especial los más críticos de su gestión desde el conflicto con el campo a raíz de la resolución 125.
El gobierno ofreció indicios sobre el fin de la semana pasado con el acuerdo logrado con las principales operadoras de televisión por cable para instrumentar el programa “Deportes para todos” por una vía que, según parece, abjura de las formas algo más ríspidas que rodearon al antecedente inmediato: la transmisión del fútbol en televisión abierta.
Cambio de aire
Ese incontrastable escenario y la labor de operadores K incidió en el cambio de postura de los intendentes más críticos con las colectoras y en el silencio con el que resolvieron blindarse otros. La mano de los mensajeros de la Presidente, que transmitieron el fastidio a quienes asumieron posiciones públicas, se notó de forma intensa en las últimas declaraciones de Julio Pereyra.
El intendente de Florencio Varela no sólo se esforzó en rectificar su discurso para adherir a la estrategia oficialista. También fue un poco más lejos al catalogar de “invento de las publicaciones” el debate por un tema que, según aseguró en declaraciones a Radio Provincia, no fue tratado “en las últimas 20 reuniones que tuvimos.”
No es lo que recuerdan en el ministerio de Desarrollo Social donde se lo sindicó, junto a Rubén Darío Giustozzi, de Almirante Brown, como los que esgrimieron posiciones más duras contra las colectoras. Ocurrió el 1º de febrero durante el encuentro mensual que los intendentes de la Tercera Sección Electoral tienen pautado con Alicia Kirchner.
Ambos no sólo compiten por tallar en la sucesión de Scioli. También para liderar la defensa de los intereses de la región. Dos temas que tienen por nexo brindar acaudillar el cobijo de intendentes con dificultades para lograr su reelección. Una situación que, según aceptan otros alcaldes en estricta reserva, afecta a Daniel Di Sabatino, Darío Díaz Pérez, Francisco Barba Gutiérrez y, acaso de forma más inesperada, a Fernando Espinoza.
Los intendentes de San Vicente, Lanús, Quilmes y La Matanza tienen un panorama coincidente con los de Ituzaingó, Malvinas Argentinas y Tres de Febrero. Alberto Descalzo, Jesús Cariglino y Hugo Curto habían adelantado el respaldo a que Pereyra secunde a Scioli en la fórmula antes que de hacer públicas sus diferencias con el sistema de colectoras.
Cacho Álvarez, otro de los aspirantes a secundar al gobernador, es uno de los arquitectos de la nueva estrategia del viejo aparato peronista. El ministro de Desarrollo Social confió a un grupo de íntimos que Quilmes será uno de los principales bancos de prueba.
Descuenta allí un acuerdo con Aníbal Fernández y Federico Scarabino para respaldar la candidatura a intendente de Daniel Gurzi, subsecretario provincial de la Pequeña y Mediana Empresa.
El jefe del Gabinete sostiene con la misma pretensión a José Luis Meizner hijo. El entendimiento, imaginan, incluiría al titular del Registro Nacional de Armas (Renar) como primer concejal y la reelección del presidente interino del Senado bonaerense.
Una posibilidad que el ministro rechazó para sí mismo la semana pasada si no logra su objetivo de secundar a Scioli en un segundo mandato. Lo hizo en reuniones con dirigentes de la Tercera Sección Electoral, a los que confió que, en ese caso, persistiría en constituir una línea provincial del justicialismo que acreciente influencia y espacios de poder en el futuro gobierno.
Oficialismo
El oficialismo tiene a las colectoras como hecho consumado. Algunos de sus voceros precisaron que la iniciativa con cambios a la ley electoral provincial para eliminar el sistema D´Hont de las internas partidarias fue enviada por Scioli a la Legislatura bonaerense pero con el consentimiento del gobierno nacional.
“Como está en la actualidad, cualquier pelotudo alcanza el 10 por ciento de los votos y te mete un concejal”, admitió un kirchnerista del núcleo duro que, igualmente, está al tanto de la distancia que Cristina mantendrá de intendentes y gobernadores identificados con la sigla PJ.
El mensaje procura diluir la inquietud de algunos jefes comunales reacios a quebrar la parsimonia que predomina en los Concejos Deliberantes. Con ellos vienen desarrollándose tratativas para disipar dudas sobre los perjuicios que les ocasionaría la competencia electoral en los términos del oficialismo.
Si esas gestiones no prosperasen, la apuesta es Sabbatella, que, sin embargo, podría tener el mismo efecto que los alcaldes pretenden atenuar con aquella reforma legislativa. En especial por los tratos que viene alcanzando con dirigentes K sin espacio en las listas de los municipios dominados por el PJ y en aquellos donde el intendente es de otro signo partidario.
Como ya ocurrió con Daniel Arroyo en Vicente López o como está a punto de concretar Norma Fernández en Esteban Echeverría. La secretaria Legislativa del bloque de Diputados oficialista compartirá listas con Nuevo Encuentro, tras el acuerdo logrado con Adrián Grana, presidente de esa fuerza en la provincia de Buenos Aires.
Ligada a la mesa chica del oficialismo en el Congreso por el diputado nacional Carlos Cuto Moreno, Fernández es una férrea opositora al intendente Fernando Gray, otro de los encolumnados contra las listas colectoras.
Acercamientos que alimentan la fantasía de algunos dirigentes del PJ con una iniciativa temeraria: el impulso a desconocidos - “tapados” en su jerga - que aprovechen las internas abiertas para disputar las candidaturas municipales de Nuevo Encuentro.


















Comentá la nota