"Pensaba que iba a juicio oral"

"Pensaba que iba a juicio oral"
El jefe de Gobierno Mauricio Macri celebró la decisión del juez de no someterlo a juicio oral por la causa de las escuchas. "Queda claro que fui víctima de una causa armada desde la política", dijo.

La noticia lo tomó por sorpresa. De hecho, nadie en su entorno la esperaba. Minutos antes de abordar el avión que lo llevó a la ciudad de Mendoza, el jefe de Gobierno Mauricio Macri se enteró de que el juez federal Sebastián Casanello entendió que no hay pruebas suficientes en su contra para enviarlo a juicio oral en el caso de las escuchas ilegales por el que está procesado.

Contento y tranquilo, así vivió la novedad el Jefe de Gobierno porteño. "Todavía no pude leer la resolución; no lo puedo creer. Pensamos que íbamos a juicio oral. Todas las cosas que dijimos se empiezan a cumplir. Se comienza a hacer justicia", dijo Macri después de disfrutar de un ossobuco de 18 horas de cocción, y otras "cosas ricas".

Pese a la alegría por la decisión de Casanello, que ayer dictaminó que no hay pruebas suficientes para atribuirle la responsabilidad penal de haber formado una asociación ilícita, Macri advirtió que la causa "no está terminada".

Por la tarde, a través de la red social Twitter, agregó: "Queda claro que fui víctima de una causa armada desde la política y que es falso que había una red de escuchas vinculada a mí".

Entre sus colaboradores todo era felicidad y asombro. Antes de que Casanello considerase que no había pruebas suficientes para atribuirle la responsabilidad penal, eran pocas las voces optimistas dentro del macrismo. Incluso, con la llegada de Casanello al Juzgado Federal N° 7 -reemplazó al juez Norberto Oyarbide, quien era juez subrogante- la expectativa era baja.

"Era una decisión difícil la de Casanello. Me encantó que tuviera la valentía para hacerlo", dijo uno de los hombres de confianza del Jefe de Gobierno. Desde PRO fueron todos elogios para el magistrado: "Para él hubiera sido más fácil elevar la causa a juicio, pero nunca creí que la politizara".

Procesado en la causa hasta que Oyarbide lo sobreseyó en 2010, el ministro de Justicia y Seguridad de la ciudad, Guillermo Montenegro, que declarará como testigo el 15 de abril, celebró el fallo. "Estamos tranquilos; se está demostrando que teníamos razón. Conjeturar la responsabilidad de Mauricio en este hecho es un disparate", dijo el funcionario porteño. Según explicó Montenegro, "no dejaba de ser una preocupación para Mauricio estar imputado. Es un paso importante, pero hay que seguir trabajando".

En mayo de 2010, Oyarbide procesó a Macri como presunto miembro de una asociación ilícita montada para interceptar comunicaciones telefónicas. Además, el Juez Federal sostuvo que también participó, en forma directa, de las escuchas de las que fueron víctimas su cuñado, Néstor Leonardo, y Sergio Burstein, familiar de una de las víctimas del atentado contra la AMIA.

"Termina la indagatoria sin que a pesar de las horas transcurridas me haya podido enterar con precisión qué hechos concretos he realizado por los cuales el Señor Juez me imputa dentro de una supuesta asociación ilícita. Por supuesto que como no existen los hechos, no existen las pruebas", fueron las palabras que utilizó Macri en su declaración, diez días antes de su procesamiento.

En su exposición, destacó que la Policía Metropolitana "no existía para principios de 2008, arranca a mediados de 2009, con lo que me parece increíble leer que me valí de la Metropolitana para escuchar a un cuñado, que está con mi hermana hace varios años y el cual, la verdad, no me despierta ninguna curiosidad".

Hoy, Macri participará de la Fiesta de la Vendimia, donde también estarán otros aspirantes a suceder a Cristina Kirchner, como Daniel Scioli, Sergio Urribarri, Juan Manuel Urtubey, José Manuel de la Sota, Julio Cobos y Ernesto Sanz.

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