Entrevista de Tiempo Argentino a Julio Cobos. A horas del encuentro en el que la UCR definirá su política de alianzas para 2015, el mendocino ve un empate entre el acuerdo con Macri, unas PASO con todos, y el plan original.
Julio Cobos contesta el celular en algún lugar del partido de La Matanza. La señal parece no llegar del todo bien. Sus primeras palabras de saludo se escuchan entrecortadas hasta que logra ubicarse en un sitio en el que se oye con más claridad. El diputado radical–se sabe– es uno de los precandidatos presidenciales del Frente Amplio Unen (FAU), coalición política que está al borde de la fractura por no haber podido zanjar el debate que la recorre desde que nació en abril pasado, la posibilidad de un alianza con el PRO de Mauricio Macri. Cobos, lo ha dicho en innumerables ocasiones, se opone por completo a ese acuerdo. Y será uno de los más de 70 dirigentes radicales de todo el país que se reunirán mañana en San Fernando con el improbable objetivo de acercar posiciones. En la cumbre boina blanca se tratará de definir una postura que se pueda comunicar hacia adentro del partido y a los aliados del FAU, que con excepción de Elisa Carrió, rechazan de modo enfático un acercamiento al jefe porteño.
"Quiero escuchar la realidad de cada provincia", dice Cobos al mencionar sus expectativas sobre la cumbre. Luego se refiere a las alianzas provinciales que están cerrando algunos caciques de la UCR: "Vamos a plantear que estamos en un proyecto nacional, más allá de que en cada distrito pueda haber particularidades. Queremos plantear un acuerdo: en las provincias en las que las elecciones sean anticipadas no hay inconvenientes, pero en aquellas en las que se celebrarán el mismo día que la presidencial, se debe asumir el compromiso de llevar sólo la boleta de UNEN."
"El acuerdo que celebramos en abril con UNEN contempla el respeto a la diversidad de las realidades de cada distrito".
–La libertad de acción en las provincias pareciera ser algo aceptado, incluso por el resto de las fuerzas del FAU, el problema es la cuestión nacional.
–Hay una discusión que no ha sido cerrada sobre las alianzas. La empezó la Coalición Cívica (fuerza liderada por Carrió) pero el radicalismo le sumó su propia indefinición. Es hora de cortar por lo sano y resolver de una vez esta cuestión. Tiene que quedar claro que las alianzas no las pueden armar un grupo de dirigentes. El partido tiene la Convención Nacional para eso. Lo que diga la Convención será "palabra santa" y a partir de allí nos ocuparemos del programa de gobierno.
–¿Cómo le cayeron las declaraciones de Ernesto Sanz (presidente de la UCR) a favor de competir en las PASO con Macri?
–Ernesto tiene un doble rol. Es precandidato presidencial y lidera el Comité Nacional del partido. Me parece que debería diferenciar lo que son sus proyectos personales de la representación del partido. Todo esto produce indefinición y el desgaste de UNEN.
–¿Cree que no debería haber hecho ese comentario, por el rol que tiene?
–Sí. Me parece que estas cosas habría que discutirlas hacia adentro. Son temas complejos que producen ruido en nuestra fuerza y con los aliados. Fue inoportuno.
–Sanz y Elisa Carrió saben que (Hermes) Binner, (Margarita) Stolbizer, (Fernando) Pino Solanas y el resto de los aliados no aceptarán un acuerdo con el PRO. ¿Cree que insisten con el tema porque ya desencantaron al FAU?
–Todavía tenemos que ver cómo termina esta película. Lo que sí sabe Sanz es que en gran parte del radicalismo también cae muy mal la idea de una alianza con el macrismo. Algunos lo consideran inadmisible. Creo que por eso ha retrasado la convocatoria a la Convención. Sabe que sería un debate muy enérgico. Cuando Carrió planteó este tema en abril, deberíamos haber abierto un debate, asumir una postura y cerrarlo. De esa manera podríamos haberle transmitido certezas a nuestros aliados y haber invitado a la Coalición Cívica a que acepte la posición o decidan qué hacer.
–¿Cree que la posición en contra del acuerdo con Macri será mayoritaria en la reunión de San Fernando?
–Me parece que hay un empate de tercios. Un sector pedirá una primaria con el PRO, otro incluir a todos, es decir, también al massimo, y en el tercero estamos los que queremos seguir con la propuesta que se hizo en el mes de abril.
–¿A qué adjudica que esta crisis todavía no se haya podido resolver?
–A la indefinición. Si alguien mira la actividad parlamentaria de las fuerzas que están en el FAU, se va a dar cuenta de que hemos coincidido en la postura que asumimos en casi todos los proyectos que se han debatido en estos meses. Está claro que el conflicto no es personal ni programático. El problema ha sido el planteo de la Coalición Cívica y la indefinición del radicalismo. Es un desgaste por falta de definición.
–¿Es posible que UNEN se recupere de este desgaste? Hay encuestas que muestran que el electorado perdió expectativa sobre el Frente.
–Es lógico que así sea. Si hay un espacio político que pregona que el país necesita certidumbre, previsibilidad, reglas claras, y no es capaz de generar esas cosas para sí mismo, la sociedad puede pensar que ese espacio no es capaz de ejercer lo que predica. Pero estamos a tiempo de rectificar, si cerramos la discusión y ratificamos el acuerdo que celebramos en abril. Todo esto debe resolverse antes de fin de año y nos podemos recuperar.
–Hace varios meses que el debate de UNEN está sólo centrado en Macri…
–Le hicimos campaña gratis. Deberíamos habernos ocupado de ver cuál de nosotros (los precandidatos del FAU) se posicionaba mejor.
–¿Podría fracturarse la UCR por este tema?
–Todos hemos aprendido del pasado. Por eso hemos puesto mucha energía en la reconstrucción del radicalismo. Esto tiene que resolverse en los ámbitos orgánicos y aceptaremos la decisión de la Convención.
–Las fotos con Sergio Massa que se tomaron Gerardo Morales, en Jujuy, y José Cano, en Tucumán, ¿son menos conflictivas por tratarse de acuerdos que se restringen al distrito?
–Yo he hablado con ambos. El acuerdo que celebramos en abril con UNEN contempla el respeto a la diversidad de las realidades de cada distrito. Y en el caso de Tucumán, además, es menos complejo porque las elecciones son anticipadas.
–El PRO parece estar dispuesto a realizar una interna con Lilita y con Sanz…
–Esto no se define con personalismos. En ningún momento plantearon un acercamiento con los principios de UNEN. Hasta ahora, Macri no había manifestado interés, más allá de que cada vez que iba a una provincia buscaba acercarse a dirigentes radicales.
–Uno de los argumentos utilizados para defender el posible acuerdo es que resulta necesario armar una coalición con todo lo que no sea peronismo. ¿Coincide?
–Los argentinos hemos tenido experiencias así y nos ha ido mal. Se puede armar un frente amplio, pero creo que debe haber pensamientos comunes porque después es muy difícil compatibilizar a la hora de gobernar. Más allá de que podamos acordar políticas de Estado, construir desde lo anti no sirve.
–¿Descarta la posibilidad de competir por la gobernación de Mendoza?
–Uno puede estar bien posicionado electoralmente en su territorio. Eso es lo que me da fuerza para tener un proyecto nacional, pero no tengo el plan de cambiar de objetivo.








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