El arzobispo Nathanael Nizar Samaan, jefe de la diócesis sirio-católica de Hadiab, en el Kurdistán iraquí, expresó en declaraciones a la Agencia Fides, las expectativas y el fervor con que los iraquíes bautizados esperan la llegada del obispo de Roma, durante la visita apostólica programada de 5 al 8 de marzo: "Es una Iglesia viva, custodiada en la fe en el Señor Jesús, fecundada por aquellos que han atravesado las persecuciones".