Macri le robó a De Narváez su jefe de campaña

Macri le robó a De Narváez su jefe de campaña
El jefe de gobierno porteño envió a su primo Jorge y a Diego Santilli para que sedujeran al legislador bonaerense Emilio Monzó, que se alejó del ex dueño de Casa Tía tras una pelea con un poderoso sinidicalista que financia a Unión Pro. El detalle del encontronazo que casi termina a las trompadas.
La indecisión de Francisco De Narváez y su pelea con Mauricio Macri le hicieron perder a otro diputado bonaerense. Como pudo saber este medio, Emilio Monzó está a punto de pasarse definitivamente a las filas del PRO y si bien va a continuar dentro de la alianza electoral, ya no va a ser armador bonaerense del empresario.

Quien hasta septiembre del año pasado fuera ministro de Asuntos Agrarios de Daniel Scioli había pasado a ser uno de los armadores principales del ex dueño de Casa Tía en la provincia de Buenos Aires.

Pero como averiguó La Política Online, hace aproximadamente un mes y medio en una reunión en La Plata, Monzó tuvo un encontronazo con uno de los dirigentes más importantes de Unión PRO, el poderoso titular del gremio de los Petroleros, Alberto Roberti, muy cercano a Felipe Solá.

En ese encuentro, en el lanzamiento de un local partidario, el petrolero, que además es marido de la diputada provincial Mónica López –que ya se lanzó para la intendencia de Avellaneda-, le dijo a Monzó que los únicos “coordinadores” de De Narváez eran él mismo y Alfredo “Tati” Meckievi, el presidente del bloque de senadores denarvaístas en la Cámara baja bonaerense.

“Acá el que manda soy yo, aparte la palabra la voy a dar yo en el local”, le marcó la cancha Roberti a Monzó, por lo que el ex intendente de Carlos Tejedor se retiró instantáneamente del lugar antes de irse a las manos y decidió dejar de participar de la mesa que coordina la campaña bonaerense de De Narváez. Y como consecuencia de ello, la relación con el empresario dejó de ser buena y ya casi no existe.

Extrañamente, el propio De Narváez dijo esta tarde a La Política Online mientras inauguraba un local en el barrio platense de Los Hornos, que su relación con Monzó seguía intacta y que “cada uno está donde debe estar”.

Sin embargo, cerca suyo son menos piadosos y afirman: "Monzó prometió que iba a acercar a un montón de intendentes y no consiguió ni uno".

La seducción macrista

Rápido de reflejos, el jefe de gobierno porteño envió a su primo Jorge Macri, que es el vicepresidente de la Cámara de Diputados y al ministro de Ambiente y Espacio Público, Diego Santilli (muy amigo de Monzó y del legislador santillista Bruno Screnci) para que sedujeran al diputado y lo sumaran a las filas del PRO, acentuando las diferencias insalvables entre los líderes del frente electoral que derrotó a Néstor Kirchner el año pasado.

En ese sentido, Monzó estuvo ayer en una reunión del PRO con Jorge Macri y el diputado nacional Jorge Triaca en la localidad bonaerense de 9 de julio. Y de ahora en más, Macri llevará a Monzó a todos los actos en la provincia, en donde habrá reuniones sección por sección.

Monzó confirmó a La Política Online que su relación con De Narváez se enfrió, pero aclaró que se mantendrá en Unión PRO para “continuar haciendo un armado en la política tratando de mejorar los resultados distritales, teniendo en cuenta que si bien De Narváez ganó en 90 distritos, en sólo 13 distritos ganaron los candidatos seccionales de Unión PRO”.

El diputado explicó que como el año que viene se eligen intendentes municipales, la incidencia del candidato local es más relevante que en las elecciones legislativas, en donde el voto es por sección electoral.

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