Listas de adhesión con carácter restrictivo

El kirchnerismo tratará en forma directa con intendentes y sus opositores el otorgamiento de listas colectoras, en una estrategia que pretende igualar la condición de aliados para Scioli y Sabatella. El ex intendente de Morón goza de mayor autonomía para competir en la Primea sección electoral pero no en la Tercera, donde negocia con los intendentes más cercanos al gobierno nacional.
Martín Sabatella tendrá mayor autonomía para articular la competencia por cargos municipales con la disputa que entablará por la gobernación bonaerense con Daniel Scioli en las elecciones presidenciales. Esa situación no se repetirá en la Tercera, donde negocia con los intendentes de buena relación con el gobierno nacional alternativas que no lesionen sus posibilidades de alzarse con un triunfo electoral.

Como parte de la dinámica que imprime el oficialismo a sus acciones políticas, la estrategia dispuesta para retener el poder encuentra algo más desacomodado a Sergio Massa. De la casi segura participación en la interna del PJ, reflexiona ahora sobre una lista colectora para capitalizar la buena imagen que recoge en los sondeos.

En el centro de la escena y, en apariencias, aventados los riesgos de una figura opositora capaz de aglutinar votos en contra, los K solo habilitarían la utilización de esa herramienta en el caso de dirigentes capaces de arrastrar adhesiones o en el que crea convenientes azuzar el fantasma de una resta a jefes comunales con los que mantiene una relación, cuanto menos, sinuosa.

Lo que habilitaría, como réplica, un casting que ya se lleva a cabo en algunos municipios para detectar – y reclutar – figuras capaces de canalizar esa voluntad. Un tema sobre el que trabajan organismos de gobiernos locales y autoridades, en algunos distritos.

El estado gaseoso sobre esas conversaciones, que recién comienzan a desarrollarse, mantiene en una nebulosa el tema de los candidatos a vicepresidente y vicegobernador que, tal vez, quede diferido hasta una fecha más cercana al 25 de junio, prevista como cierre de inscripción de listas que participarán de las internas abiertas del próximo 14 de agosto.

Antes y después de esas fechas, será gravitante el papel que cumplan los apoderados de las fuerzas políticas en condiciones de habilitar las listas de adhesión. Entre ellos, Carlos “Cuto” Moreno del partido de la Victoria, citado en forma insistente como el encargo de coordinar esfuerzos en el espectro oficialista.

Primera

La libertad que el oficialismo otorgaría a Sabatella para competir por los cargos municipales en la Primera Sección, plantearía un triple conflicto de intereses entre los intendentes aliados a Scioli y las propias expectativas de Massa. Como vienen advirtiendo desde febrero intendentes como Alberto Descalzo, los votos que vayan a parar al diputado de Nuevo Encuentro terminarían por limar las posibilidades de retener el poder municipal. En 2009, Sabatella obtuvo en Hurlingham casi el 13 por ciento de los votos. .

Scioli viene desplegando en ese territorio una estrategia de seducción sobre el rotulado grupo de los Ocho, una corriente de intendentes críticos de algunos métodos que aplica el oficialismo y sobre la que Massa venía sosteniendo la ambición de competir contra el gobernador en la interna del PJ.

Alberto Fernández fue la puerta de acceso para vencer la resistencia de los más duros. El ex jefe del gabinete de Néstor y Cristina Kirchner apadrina a Joaquín de la Torre, intendente de San Miguel, que sería acechado por la colectoras que se otorgará a su antecesor, Aldo Rico. EL ex coronel carapintada fue devuelto al ruedo mediante las gestiones del ultraoficialista Carlos Kunkel.

No es la única dificultad en el Grupo de los Ocho, que podría sufrir una baja: hace meses que Pablo Bruera negocia, con el mismo Kunkel, la posibilidad de retornar al corazón del oficialismo, hosco en general con quienes suelen alejarse de su entorno. El intendente de La Plata, aceptaría que Guido Carlotto sea candidato a renovar su banca de senador como parte del acuerdo.

Massa se enfrentaría, además, con una realidad incontrastable según especulan dentro del mismo kirchnerismo: la falta de figuras de peso con las que rodearse para alimentar sus expectativas electorales. Para el gobierno, sin embargo, ese no sería un obstáculo. Se cree que el intendente de Tigre no disputaría votos con Sabatella ni con el mismo Scioli y que, por su pasado político, estaría en condiciones de arrimarlos desde el Peronismo Federal.

Tercera

La carencia de Massa sería todavía más visible en la Tercera Sección Electoral, donde Sabatella procura alcanzar acuerdos con los intendentes de mejor diálogo con el gobierno nacional, dispuesto a prestarle mejor atención al mismo argumento que esgrimen en la Primera, algunos de sus pares: el riesgo latente de una derrota.

Para aventarlo, algunos de ellos deberían recurrir a una gimnasia desacostumbrada y una alta cuota de imaginación para compatibilizar intereses con los grupos kirchneristas que comienzan a desembarcar en territorio bonaerense y con expresiones refractarias al PJ; cuyas conducciones ejercen la abrumadora mayoría de los jefes comunales

Indicios de esos movimientos los dio la semana pasada la inauguración de un local de la corriente “La Cámpora” con un acto que convocó a los intendentes Darío Díaz Pérez, Martín Insaurralde y Jorge Ferraresi.

Desde el Peronismo de Lomas se estimó, sin embargo, que la lista de adhesión de Sabatella depende más de otros factores que de la buena imagen que goza en la sociedad Insaurralde. El más importante que Carlos Oviedo, ex director del hospital Gandulfo, pueda confirmar su domicilio electoral en el distrito.

El buen diálogo que mantendrían Sabatella y Rubén Darío Giustozzi podría condicionar la presentación de listas en Almirante Brown. Situación aceptada por los seguidores en el distrito del ex intendente de Morón, que a gatas lograron impedir su asistencia al plenario convocado por el intendente en el estadio Polideportivo de Ministro Rivadavia el pasado 25 de febrero.

Una situación que podría repetirse, aunque bajo otras circunstancias en Esteban Echeverría donde Norma Fernández lograría competir con una lista que le cedería el partido de la Victoria. Lo que dejaría sin efecto las tratativas que su esposo, Maximino Ayala, venía realizando para convertirse en la referencia de Sabatella.

Moreno sería el encargado de resolver los distritos en que presentará candidaturas esa fuerza, bajo dos parámetros: ser una referencia para un sector de la sociedad y, en esa condición, sumarle votos al oficialismo en el orden nacional. Los requisitos no se ajustarían a la situación de San Vicente pero sí a la de Quilmes.

El oficialismo se inclinaría por respaldar a Daniel Di Sabatino y desistiría de empujar la candidatura alternativa de Alejandro Valle, quien no logra satisfacer el espectro de la demanda electoral que no cubriría la gestión del Intendente. No es el caso del distrito costero, donde Daniel Gurzi se ubica detrás de Francisco “Barba” Gutiérrez en intención de voto. Queda por resolver si el subsecretario Pyme del gobierno bonaerense enfrentará con lista del Partido de la Victoria contra el intendente, que lo hará con la del PJ. Lo que sí es seguro que Quilmes permitirá sacar conjeturas del rédito de este tipo de experiencias.

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