Gil Lavedra: “la partidización de la justicia que ha hecho el Gobierno, le hizo un daño enorme”

Gil Lavedra: “la partidización de la justicia que ha hecho el Gobierno, le hizo un daño enorme”

El ex juez Ricardo Gil Lavedra afirmó ayer en Santa Rosa que ‘la partidización que ha hecho el Gobierno de la justicia le ha hecho un enorme daño‘. Así definió el actual accionar del Gobierno nacional sobre la justicia, al hablar en una conferencia de prensa.

 

Gil Lavedra estuvo en el Comité Provincia acompañado por el diputado nacional y presidente de la UCR, Franciso Torroba, el senador nacional Juan Carlos Marino, el diputado nacional Daniel Kroneberger, el diputado Martín Berhongaray y el presidente del Comité Santa Rosa, Hipólito Altolaguirre.

Habló de la situación de la justicia, de los juicios de lesa humanidad, del caso Nisman y del acuerdo con el PRO.

- ¿Qué opinión tiene del acuerdo con el PRO de Mauricio Macri que votó la Convención?

- La Argentina del mañana necesita necesariamente coaliciones. Es impensable que el próximo gobierno no requiera de acuerdos muy amplios y generosos.

Cualquiera sea el ganador, será un Congreso segmentado, dividido. Es necesario darle una gran legitimidad. Hay que reparar muchas cosas. Hay que tener un atento político muy sólido.

Hay coincidencias en avanzar para competir con Macri. Es una de las maneras. También en las provincias. Hay que respetar las realidades provinciales. Y presentar alternativas competitivas. 

La alternancia es la esencia de la democracia. Padecemos representación monocolores en todo el territorio. Se requieren cambios, alternancia, probar formas distintas. Esta tendencia es perceptible en la sociedad argentina. Probar otras cosas en gestiones que no han dado resultados.

- ¿Cómo analiza los resultados electorales, incluido el de Salta?

- En Salta hay un gobernador, un liderazgo, que tiene legitimidad. En las del domingo hay tendencia de cambio. En Santa Fe hay poca diferencia, hay que ver qué pasa en las generales. En Mendoza también está en ese sentido, de cambio.

- ¿Qué le pareció la presencia de la presidenta Cristina Kirchner en el acto con Leopoldo Moreau?

- Patético. Nadie puede pensar que hay algo del partido ahí. Siguen usando los colores y las banderas radicales en su propio provecho.

- Pero en el caso de Julio Cobos, se fue y llegó ser vicepresidente.

- Sí. Pero pidió en la Convención volver, hizo una autocrítica. Tuvo actitudes destacables como vicepresidente.

- ¿Qué opina de las presiones del Gobierno a la justicia en causas vinculadas a la Presidenta o a funcionarios?

- El Gobierno tiende a la concentración absoluta de poder. El que gana tiene que tener todo. No hay derecho de las minorías. Que el líder ungido por el poder popular puede controlar todo. No ha sido casual que ha chocado con quienes le han querido poner algún límite. Con la prensa, la lucha absurda con el Grupo Clarín.

Y después los jueces. Quiso cooptar a los jueces con el proyecto de la democratización de la justicia, ese mamarracho, lo del Consejo de la Magistratura.

La partidización de la Justicia ha hecho un daño enorme, enorme. Los diarios dicen cómo van a votar los jueces, de qué lado está un fiscal...Por esencia el juez tiene que resolver en forma imparcial, alejado de las partes.

Por eso cuando termine esta administración, la próxima va a tener que reparar esa independencia.

Nisman

- ¿Qué opinan de lo planteado en la causa Nisman con la disputa entre la fiscal y la querella?

- Hay un excepticismo colectivo enorme. Si usted la pregunta a cualquier persona, nadie cree que se vaya a resolver nada. Lo más alarmante es que el tema tiene de desinflarse. La posibilidad que hayan matado a un fiscal, por esa denuncia, tiene una gravedad institucional enorme.

- El fiscal De Luca desistió de la apelación en la causa de encubrimiento. ¿Qué piensa de la denuncia?

- Se trata de una denuncia, uno no la puede analizar con el rigor de una sentencia. Tiene más elementos que muchas otras denuncias. La denuncia de Nisman requería una sustanciación, algún tipo de deligenciamiento. Lo de la primera instancia y la Cámara fue apresurado.

Con lo de De Luca estamos con lo que decía: el ciudadano común mira si es de Justicia Legítima o no. Si es de Justicia Legítima sabe que no va a hacer nada con la presidenta.

Lo que va carcomiendo es la credibilidad en la Justicia. Porque basta saber de qué lado está, para saber cómo va a actuar y no de acuerdo a la ley y la Constitución.

Lesa humanidad

- Gil Lavedra usted intervino en el juicio a las Juntas Militares, otro momento histórico ¿qué opinión tiene de la etapa actual de los juicios?

- Ya considero que esa etapa tan dolorosa tenía que cerrarse. Uno reconoce la decisión del Congreso de anular las leyes de Punto Final y de Obedencia Debida y la de Néstor Kirchner de avanzar con los juicios.

Pero se ha dilatado en manera excesiva. Han pasado 10 años.

Hay una sobreutilización política del gobierno. Y la malversación de las entidades de derechos humanos. Van a todos los actos oficiales: sea un tramo de ferrocarril o un anuncio para los jubilados.

Ha habido cierta expansión indebida de los juicios, por esa burocracia enorme que se ha creado alrededor de los juicios.

Está bien lo que se ha hecho. La Argentina tiene un lugar de honor por su política en esa materia. Para las víctimas, para los victimarios es necesario que los juicios terminen.

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