Lavagna anunció su respaldo a Massa: "El voto útil está con él"

Lavagna anunció su respaldo a Massa: "El voto útil está con él"
El ex ministro dijo que quiere colaborar para evitar una reforma de la Constitución y que para eso hay que "ganar" la provincia

"En política hay que ser práctico", resume Roberto Lavagna, frente a un pocillo de café que lleva 20 minutos vacío. Es viernes por la mañana y, desde el living de la casa de su hijo Marcos, en San Isidro, el ex ministro de Economía quiere dejar en claro que "las sociedades sin reglas no progresan y que la primera regla de un país es la Constitución". Por eso insiste en que para evitar una reforma constitucional es necesario "ganar las elecciones de la provincia de Buenos Aires" y que el único que puede lograrlo es Sergio Massa. Entonces, remata: "El voto útil está hoy en el Frente Renovador".

A su lado, el intendente de Tigre y candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires asiente ante cada palabra. Apenas puede contener la sonrisa: no tanto por los elogios, sino porque sabe que el apoyo de Lavagna podría darle un último envión para derrotar al Gobierno en las elecciones del domingo.

Lavagna explicitó ayer su apoyo a la campaña bonaerense del Frente Renovador con el "objetivo central y excluyente" -según se encargó de destacar- de eliminar la posibilidad de que el Gobierno pueda intentar una reforma de la Constitución que habilite la re-reelección de Cristina Kirchner. Fue durante una charla con medios periodísticos, de la que participó LA NACION.

"Es un acuerdo absolutamente espontáneo, porque es una confluencia en torno al tema que es fundamental para el país: las sociedades que no tienen reglas no progresan, y la regla número uno en cualquier país es la Constitución", resaltó Lavagna, antes de explicar que para, lograr ese objetivo, "hace falta ganar la elección bonaerense, donde no había nadie que interpretara con claridad esta postura... hasta que apareció Sergio".

Si bien el acuerdo fue presentado inicialmente como una integración entre los equipos técnicos de Lavagna, que dirige la consultora Ecolatina, y el Frente Renovador, lo cierto es que, en el corto plazo, el impacto buscado tanto por Massa como por el ex ministro es claramente político. Por eso el intendente de Tigre se reservó la decisión de demorarlo hasta el final de la campaña. "Lo veníamos charlando, pero él es el candidato. Obviamente que el momento lo tenía que elegir él", reconoció Lavagna.

Su incorporación se concretó en la misma semana que Massa sumó a Daniel Arroyo y Eduardo Amadeo al Frente Renovador. El primero, especialista en temas sociales y ex funcionario kirchnerista y sciolista, acababa de abandonar la tropa del diputado peronista Francisco De Narváez. El segundo renunció a la lista de Compromiso Federal, de los hermanos Rodríguez Saá.

Fueron dos guiños claros de Massa al PJ opositor: para seducir a sus votantes y atraer de la diáspora a sus dirigentes. Lavagna buscó reforzar ese mensaje: "En política, hay que ser práctico: el voto útil en términos de lo que estamos buscando, hoy, creo que está en el Frente Renovador".

"Por supuesto, la decisión es fundamentalmente política, porque no hay ninguna solución económica o social en la Argentina si primero no se aseguran las reglas de juego. Y la regla es la Constitución, a la que ahora podríamos agregar [la necesidad de] respetar la estructura de la Corte Suprema", insistió.

"La Argentina es hoy como un partido de fútbol donde no hay reglas y el referí no es imparcial. ¿Creen que puede terminar bien? No, porque lo que ocurra en la cancha se trasmite a las tribunas, al resto de la ciudadanía", continuó el ministro, que suele repetir dos convencimientos entre los suyos: que un intento de reforma constitucional profundizará las divisiones y que para evitarlo las elecciones bonaerense son vitales.

En ese sentido, dejó entender que las encuestas y las promesas del Frente Renovador de oponerse a la re-reelección lo convencieron de acercarse a Massa. "Es el único con una capacidad de cambiar efectivamente el equilibrio en el Congreso", reconoció, para adosarle una misión extra: "Puede contrarrestar el embuste, perdón, creo que el Gobierno lo llama «el relato»", ironizó.

Con esa música en sus oídos, Massa dejó a Lavagna monopolizar los anuncios, salvo para recordar que el Frente Renovador ya comenzó a trabajar sobre aportes de los equipos del ex ministro en materia fiscal, educativa y de lucha contra la pobreza. "Tampoco hay que reducir todo a una especulación. En términos cualitativos, nos permite marcar el 11 de agosto una primera etapa de construcción de una nueva mayoría política, con propuestas, aportando a la diversidad", argumentó.

Ninguno de los dos quiso criticar al gobernador bonaerense, Daniel Scioli, convertido hoy en el principal impulsor de la lista kirchnerista. "Es un amigo, un amigo que ha elegido su camino", dijo Lavagna. Antes de despedirse, negó que vaya a salir a hacer campaña junto con Massa. Con la foto de ayer, por el momento, puede que sea suficiente.

DE NARVÁEZ Y STOLBIZER, DUROS CON MASSA

Parados en las antípodas de la pelea electoral, el candidato del Frente Unidos por la Libertad y el Trabajo Francisco De Narváez y la postulante del Frente Progresista Cívico y Social Margarita Stolbizer coincidieron ayer en hacer de Sergio Massa blanco de sus críticas.

"Massa es un falso opositor al kirchnerismo. Está en un gris y los grises siempre terminan con el cristinismo. Así ha sido en los últimos seis años", se despachó De Narváez durante una recorrida por Lanús. El diputado planteó que la oposición tiene que alzarse con la mayoría legislativa para "asumir la presidencia" de la Cámara de Diputados y "darle equilibrio" al Congreso.

Stolbizer fue tajante: "No vale reírse todo el tiempo y no definir nada. No se puede hacer política sin definiciones. La política debe ser mucho más seria". Y recordó que el intendente de Tigre fue candidato testimonial en 2009. "Massa ya fue electo y nunca asumió. ¿Por qué habría que creerle que esta vez le interesa ser diputado nacional?", lanzó

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