Si bien en el arco político se venía y se especulaba con ello, la ansiedad iba ganando terreno porque el intendente de Tigre, Sergio Massa, con proyección de cara a 2015, no se animaba a plantarse y definir si iría por fuera o dentro del kirchnerismo en octubre próximo.
Según pudo averiguar este portal con fuentes cercanas al tigrense, uno de los objetivos de Massa es que el mandatario bonaerense abandone el kirchnerismo y los intentos por lograrlo se suceden una y otra vez. Ahí la historia cambiaría y juntos podrían ser una alternativa.
Llegado fin de 2012 las aguas entre el sciolismo y el cristinismo se habían calmado en lo que parecía ser el camino a la pertenencia, a esa “continuidad con cambios” que planteó en varias oportunidades el ex mononauta y reforzó en el brindis despedida del año, pero comenzando el 2013, el gobernador cambió de rumbo, o al menos así se lee.
Hay dos cuestiones fundamentales que dan cuenta que Scioli intenta alejarse. La primera se dio cuando se plantó frente a las críticas de la propia presidenta de la Nación, Cristina Kirchner, y le dijo que no pesificaría sus dólares luego que la mandataria nacional hiciera público que el gobernador tenía ahorros en la moneda estadounidense.
En aquella oportunidad, Scioli fue contundente y explicó que necesitaba “recursos” para poder controlar el problema que tiene en su brazo. "Son cuestiones que resuelvo en los ámbitos adecuados”, aclaró arrojando una crítica al reto público de Cristina.
La segunda muestra llegó esta semana de la mano del jefe de Gabinete bonaerense, Alberto Pérez, quien envió una carta al presidente de la Cámara de Diputados y claro referente del kirchnerismo en la Provincia, Julián Domínguez, para que se abra una discusión por la coparticipación.
Apenas se conoció la existencia de esa carta, los kirchneristas se encargaron de escupir fuertes cuestionamientos a esta solicitud y desde los dos sectores se pusieron en pie de guerra.
El diputado nacional Carlos Kunkel y el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, fueron los encargados de reprochar el pedido y Alberto Pérez se mostró sorprendido por las repercusiones.
Bodou expresó que la carta se trató de un “error institucional”, “un acto de cobardía política” y un “golpe mediático” y el jefe de Gabinete de Scioli respondió: “Estoy azorado. Pedí una reunión institucional al presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, de manera oficial para concurrir con la ministra de Economía, Silvina Batakis, y dialogar sobre dos leyes importantes como la de Coparticipación Federal y el Fondo de Reparación Histórica del Conurbano. El vicepresidente me trató de errático, mediático y de haber tenido un acto de cobardía política”.
El momento de Massa
La decisión de Massa de ir con una lista propia en octubre próximo se da luego de un 2012 con mucha recorrida territorial en la Provincia cosechando aliados que le gritaban a viva voz que forme un espacio por fuera del kirchnerismo para que prospere una alternativa dentro del peronismo. Así se vio alentado por vecinalistas, denarvaístas, ex duhaldistas, peronistas no kirchneristas y hasta por radicales disidentes.
Massa no escatima y sabe que el 2013 servirá para medir su fuerza y decidir si en 2015 puede llegar a la Provincia, aunque también sueña con lanzarse a la posibilidad de llegar al sillón de Rivadavia en 2015. Por eso, continuará sumando fuerzas en diferentes distritos y en la Legislatura, aunque desde el massimo saben que deben estar alertas de aquellos que saltan de banca en banca.
El kirchnerismo en la Provincia
Sabido es que el kirchnerismo aún no cuenta con fuerza propia sólida en territorio bonaerense y eso explica que su candidato en las dos últimas elecciones haya sido Daniel Scioli. Ni lentos ni perezosos, los más leales a la mandataria nacional comenzaron a tantear el terreno ante un posible alejamiento de Scioli y Massa, que se vislumbra como inminente.
El objetivo del cristinismo para este 2013 es recuperar el Partido Justicialista (PJ) bonaerense y esta semana se reunieron más de 70 intendentes, junto a legisladores nacionales y provinciales en el Santa Teresita Golf Club, donde los ejes principales fueron los objetivos de gestión y la estrategia política para este año.
El cónclave tuvo como protagonista a la profundización del proyecto nacional encabezado por Cristina Kirchner en la Provincia y se centró en darle oportunidad a nuevos cuadros instando a la participación de la juventud en la política, es decir que apunta a la fuerza liderada por La Cámpora.
El intendente de La Matanza Fernando Espinoza, el candidato del kirchnerismo para presidir el PJ, promediando el encuentro declaró: “Nos reunimos aquí para rendirle homenaje a Néstor Kirchner porque hace tres años en este mismo lugar hizo una reunión inolvidable con muchos de nosotros” y comentó que a partir de ese encuentro muchos jóvenes militantes se convirtieron en nuevos intendentes, diputados nacionales y legisladores provinciales. “Lo que muestra un gran trasvasamiento generacional en el peronismo de la provincia de Buenos Aires y un gran protagonismo de los cuadros jóvenes y de la generación media”, señaló el jefe comunal.
“Éste es un llamado amplio a toda la gente joven que quiera participar, como ya muchos lo vienen haciendo dentro de nuestro partido y en toda la sociedad”, añadió.
En cuestión de resultados electorales, el cristinismo estaría tranquilo si tuviese asegurado la permanencia de Scioli y Massa adentro. La figura de Alicia Kirchner no mide y falta mucho para instalar a Julián Domínguez, aunque aún no hay nada dicho.
Cristina cuenta con legisladores e intendentes pertenecientes al ultrakirchnerismo pero ninguno con una imagen alta que pueda asegurarle las Legislativas 2013.











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