Los cálculos privados ubican al país algunos puntos por detrás del índice oficial chavista, el más alto en América latina; Perú registró el menor avance, con un 2,08%; la inflación del Indec, mayor al 10%, también es elevada
El cierre de 2010 volvió a confirmar lo que hace un tiempo es un hecho: las subas de precios (reales) en el país superan por amplio margen al del resto de los latinos, con una sola excepción, pese a que muchos de estos también muestran altas tasas de crecimiento.
La economía bolivariana cerró el año con un incremento de precios del 27,2%, según datos oficiales del Banco Central, en medio de un escenario recesivo. Aquí, con la diferencia de que la expansión económica se hizo notar el año pasado, la cifra de inflación terminó muy cerca de la bolivariana. Pero no hubo informes oficiales que lo ratificaran, sino consultoras y fundaciones privadas que elaboran sus propios índices para orientarse ante la falta de indicadores públicos veraces.
De esos cálculos en torno del 25%, que reflejan la suba de precios "real", surge la posición de liderazgo poco feliz en la región. Por citar un caso, el relevamiento que realiza mes a mes la consultora Ecolatina sumó 26,6% entre enero y diciembre de 2010.
En términos oficiales, el índice de precios al consumidor (IPC) elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), marcó en noviembre un avance del 10% en lo que va del año. Y si el indicador se mueve al ritmo en que lo hizo durante los distintos meses del año, puede esperarse un alza menor a un punto porcentual en el cierre del año.
Ese último envión ubicaría a la inflación del año alrededor del 11%, frente al 7,7% de 2009 y 7,2% del año anterior. Por un lado, el número termina de sepultar con amplitud la previsión del 6,1% plasmada en el Presupuesto aprobado para el año pasado. Esa cifra quedó atrás a mitad de año, cuando la medición de julio elevó el acumulado del año en curso desde el 5,9% al 6,7%. Por otro, enciende una luz de alerta para el Gobierno, empeñado en negar la inflación: aún si se tomara como cierta la medición oficial, el dato se encuentra muy por encima de los correspondientes a otros países del vecindario.
En Brasil, por ejemplo, los precios treparon 5,91% en 2010, a su mayor nivel en seis años, según lo publicado por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), en un contexto económico de pleno crecimiento, con una expectativa de expansión mayor al 7%.
La flamante presidenta, Dilma Rousseff, dijo que trabajará para afirmar la estabilidad, especialmente la de los precios. "No permitiremos, en ninguna hipótesis, que la plaga de la inflación retorne para devorar nuestro tejido económico y herir a las familias más pobres", dijo la mandataria al asumir su cargo. Para controlar el avance de precios, planea aumentar las tasas de interés, pero bajando el gasto público.
Entre los números más altos en relación a las alzas del año, se ubicaron Paraguay -con un 7,2%- y Bolivia -que alcanzó un 7,18%-, según los datos oficiales de los respectivos países. La tierra de Evo Morales había sufrido un temblor en diciembre, cuando el Presidente decretó un alza de combustibles de 73 hasta 83% con el fin de eliminar un subsidio de cientos de millones, que disparó subas en el transporte y productos básicos. Finalmente, Morales desistió y derogó el llamado "gasolinazo".
El año que terminó hace días, el Uruguay de José Mujica experimentó un avance de precios del 6,93%, informó el Instituto Nacional de Estadística. "La inflación del Indec es alrededor del doble de la de Brasil o Uruguay. Los países no van a inflaciones tan altas con incrementos de planes y salarios porque saben que es un engaño", afirmó Jorge Colina, del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa).
En Centroamérica, más precisamente en Nicaragua, la escalada de precios fue de 9,23% en el año que pasó. Junto a ese territorio, a menos de un año de la asunción de Porfirio Lobo a la presidencia tras el golpe de Estado contra Manuel Zelaya, el Banco Central de Honduras registró una inflación del 6,5%.
El dato oficial de Guatemala ubicó la cifra en 5,39%, y el gobierno de Costa Rica apuntó un dígito por segundo año consecutivo, con el 5,82%. En México, el alza anual totalizó 4,4%, mientras que en un año nada fácil para Rafael Correa en Ecuador, donde la economía está dolarizada, la tasa se elevó en diciembre al 3,3%. Entre los que anotaron leves aumentos en el índice de precios al consumo estuvieron: Colombia, con un 3,17% y Chile, que se clavó en el 3%.
Perú resultó el mejor alumno, en este caso, con la nota más baja: 2,08%, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Pero eso no tuvo que ver con su crecimiento. Las proyecciones sobre el Producto Bruto Interno (PBI) peruano fueron revisadas al alza en distintos momentos del año y se ubicaron por encima del 8%.
"Somos un outlier ", describió Javier Paz, de Ecolatina. "La inflación ya no es un problema para los países como lo es para la Argentina, Venezuela y algunos de Africa. Cuando existe una inflación de entre 25 y 30%, se toman medidas, especialmente contra la suba de los alimentos", al contrario de lo que sucede a nivel local, analizó el especialista.
Cuatro años de intervención
* - En enero de 2007, Guillermo Moreno intervino el Indec y comenzó la remoción de técnicos. Entre otros, se desplazó a la entonces directora del IPC, Graciela Bevacqua.
* - En mayo de 2008, presentaron el nuevo IPC, que relevó desde entonces una canasta de productos y servicios más chica que la vigente hasta ese momento. Los productos medidos pasaron a ser 440, frente a los 818 que componían el índice anterior.
* - En julio de 2009, el ministro de Economía, Amado Boudou, anunció una serie de "reformas estructurales" para devolver la credibilidad al organismo. Entre otros cambios, se desginó a un director técnico -Norberto Itzcovich-, y se crearon dos Consejos Asesores (Académico y de Observación Económico y Social). El primero, que efectivamente tomó forma, lidió con la falta de información de parte del organismo y emitió un informe ignorado por Boudou.
* - En 2010, el Gobierno pidió "asistencia técnica" al FMI, que mandó una misión en noviembre para elaborar un nuevo índice de precios al consumidor (IPC) nacional. Pese a la llegada de los técnicos, el IPC no acortó la brecha con las estimaciones privadas.






Comentá la nota