El senador Pampuro promovió el pedido; el Gobierno se despega, pero permite abrir una negociación
La decisión se conoció anoche, después de un día en que empezaron a surgir pedidos de mesura desde el propio oficialismo. El principal promotor público de esa posición fue el presidente provisional del Senado, José Pampuro. "Es necesaria una instancia de diálogo superadora", dijo ayer a Radio 10. Pampuro tiene apoyo de otros kirchneristas, que casi en rebeldía con la Presidenta quieren frenar la crisis.
Después de una primera reacción de malestar y desconfianza, la posición dialoguista fue "autorizada" desde la Casa Rosada. Según pudo saber La Nacion, el Gobierno la presenta como "una iniciativa parlamentaria". Así, se despega del intento de conciliación, pero no lo frena.
En público, funcionarios cercanos a los Kirchner toman distancia. El ministro del Interior, Florencio Randazzo, aseguró a La Nacion que "no hay ninguna negociación oficial" con la oposición. No obstante, advirtió: "La Presidenta ya dijo que está dispuesta a escuchar propuestas. Un proyecto de ley del Congreso tendría que ser igual al DNU 298 o mejorarlo. Si es así, bienvenido".
De todos modos, la UCR, y más la Coalición Cívica, de Elisa Carrió, se reserva desconfianza y escepticismo. Le creen a Pampuro, pero sospechan, especialmente Carrió, que "puede ser otra trampa de Kirchner para ganar semanas y desactivar el rechazo parlamentario al DNU". Presiente que la Presidenta y Kirchner endurecerán su postura en pocos días.
¿Cuál es el eje de un eventual acuerdo? El primer objetivo es convertir en ley el contenido del actual decreto 298/10 por el cual el Tesoro tomó compulsivamente el lunes reservas del Banco Central para pagar la deuda con tenedores privados.
Ese DNU fue frenado por la jueza en lo contencioso administrativo Claudia Rodríguez Vidal, que ordenó al Tesoro inmovilizar esos 4300 millones de dólares. Y el Congreso podría derogar la semana próxima ese decreto. La Presidenta anticipó anteayer que desconocerá el fallo y a la voluntad del Congreso. Una ley legitimaría la medida.
El segundo propósito del plan de Pampuro es evitar que el Senado rechace la designación de la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, como anticipó la oposición. "Ambos temas están en la mesa. La semana que viene habrá novedades", aseguraron en la Casa Rosada. "Después se verá si la Presidenta y Kirchner lo aprueban", dicen.
"Vamos por esa línea. Los Kirchner están al tanto; no les gusta, pero no nos levantaron el diálogo, por lo que seguimos. Es un avance", ironizó un allegado a Olivos.
Otro involucrado en el embrionario diálogo -ya hubo ayer reuniones y charlas telefónicas - es el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner. Los interlocutores de Pampuro y Fellner son los líderes de los bloques opositores. Por un lado, los senadores Gerardo Morales, de la UCR; Adolfo Rodríguez Saá, del Peronismo Federal, y el peronista disidente Carlos Verna, entre otros. El jefe del bloque de senadores kirchnerista, Miguel Pichetto, está enterado, pero se apartó por recientes choques con la oposición.
Su par de diputados, Agustín Rossi, es el más duro por su cercanía a los Kirchner. Sin embargo, dialogará con sus pares de la UCR, Oscar Aguad, y de Pro, Federico Pinedo, la semana próxima.
Verna recibirá el martes a un hombre de la Casa Rosada, que hace de nexo. Un proyecto de Verna estuvo a punto de tener el apoyo del Gobierno la semana que pasó, para sancionar por ley el uso de las reservas, aunque fuera solo en el Senado. Verna era el voto número 37 y desequilibraba. Luego, la Presidenta resolvió derogar el DNU 2010 y dictar el 298.
"A veces hay que darse cuenta de que ceder, flexibilizarse, no es perder", señaló Pampuro, en un mensaje al matrimonio presidencial. La Casa Rosada lo desautorizó. "Se cortó solo; esa no es la estrategia del Gobierno y la oposición fue la que no cedió", deslizaron calificados voceros. Randazzo se comunicó con Pampuro y el senador dijo que eso era lo que pensaba. Después lo autorizaron a explorar el diálogo.
En respuesta implícita a Pampuro, Rossi advirtió: "Estamos dispuestos a analizar las alternativas que nos ofrecen. Lo que no estamos dispuestos es a la rendición incondicional". También el ministro de Planificación, Julio De Vido, y el jefe de la CGT, Hugo Moyano, defendieron al Gobierno e instaron a "apoyar el modelo".
En la Casa Rosada admiten que intentarán que radicales y peronistas disidentes en el Senado reconozcan que hubo apresuramiento en la Comisión de Acuerdos para rechazar a Marcó del Pont. No se respetaron los diez días para impugnaciones y no se esperó a que pudiera presentarse para su defensa. "Trataremos de dar vuelta el voto de algunos", dicen.
FIN DE SEMANA LARGO EN EL CALAFATE
Después de una de las semanas más tensas de su mandato, la presidenta Cristina Kirchner se recluyó desde el jueves a la noche en El Calafate junto con su esposo, el diputado Néstor Kirchner. Se quedarán hasta el domingo a la noche, según fuentes oficiales, y elaborarán desde allí la estrategia para otra semana complicada, en la que la oposición intentará derogar el decreto de necesidad y urgencia usado para pagar deuda con las reservas del Banco Central. Ningún funcionario viajó con el matrimonio presidencial. Pero hubo constantes llamadas desde El Calafate a ministros, legisladores y operadores del Gobierno.
















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