El Gobierno denunció que empresarios piden créditos subsidiados y compran dólares

Sin dar nombres, contó que dos empresas compraron divisas y habían solicitado créditos del Bicentenario al 9,9% en pesos. También castigó al sector financiero

La presidenta Cristina Fernández reprendió ayer a los empresarios que compran dólares y a los que no reinvierten sus utilidades, en un nuevo capítulo de la guerra por las divisas en la que se embarcó el Gobierno, en su discurso de clausura de la 17º Conferencia Anual Industrial de la UIA.

Sin dar nombres, la jefa de Estado fustigó a tres grandes compañías. Dos de ellas, dijo, pidieron créditos del Bicentenario y compraron dólares por igual o más cantidad de dinero. La tercera, agregó, incrementó sus ganancias en un tercio entre 2008 y 2010, con energía subsidiada, pero invirtió un tercio menos. Distintas fuentes apuntaron a los grupos Ledesma, Emepa (transportes) y Techint, que no se dio por aludida.

Cristina dijo: “Comenzamos a cruzar información de los créditos que habíamos otorgado en el Bicentenario y encontramos que algunas empresas grandes, de servicios, de producción, habían comprado igual cantidad de dólares o más de las que nosotros les habíamos prestado en pesos a tasa negativa”, en alusión al interés del 9,9% anual de ese programa.

Varias fuentes oficiales y otras cercanas al Gobierno apuntaron al Grupo Ledesma, capitaneado por Carlos Pedro Blaquier. La compañía recibió un crédito del Bicentenario por $ 65 millones para un proyecto agroalimentario de porcinos y tiempo después compró dólares por una cantidad similar, deslizaron.

Ledesma se excusó de hacer declaraciones. Federico Nicholson, vicepresidente primero de la UIA y ejecutivo de esa compañía, comió a dos lugares de distancia de la Presidenta, quien lo llama cariñosamente “Freddy”, en el almuerzo que cerró la Conferencia. Nicholson formó parte de la comitiva empresaria que defendió la posición argentina en el Business 20, el ámbito de discusión empresaria del G-20.

La empresa “de servicios” aludida por la presidenta sería el grupo Emepa, presidido por Benjamín Gabriel Romero, esbozaron distintos asistentes al evento. Emepa es dueña de Ferrovías, concesionaria del Belgrano Norte.

Recuento de utilidades

En otro tramo de su discurso, Cristina apuntó contra “otra gran empresa (...) de insumos difundidos” que “impacta y afecta al conjunto de la economía”. “Esta empresa que en 2010 obtiene un 31% de utilidades más que en 2008 (y) sin embargo invirtió en 2010 un 35% menos que en 2008”, y que tiene “subsidios en materia de energía eléctrica”.

Los cañones oficiales de distintas carteras apuntaron a Techint. Su CEO, Paolo Rocca, escuchaba en primera fila y se acercó a saludar a Cristina antes de retirarse, sin hacer declaraciones. Pero la compañía se desentendió: “La Presidenta tiene los balances de Siderar, que muestran que nunca hemos invertido tanto como en estos cuatro años. No habló de nosotros, porque cuando quiere decirnos algo, lo dice. Nuestro conflicto en Siderar fue porque ANSeS quería distribuir dividendos y nosotros, reinvertirlos”, indicó a El Cronista Luis Betnaza, director de Techint y vicepresidente de la UIA, quien almorzó al lado del ministro de Economía y vicepresidente electo, Amado Boudou.

Sin ejemplos puntuales, Cristina también atacó a los bancos. “Se intenta la fórmula de no tocar utilidades o preservar utilidades fundamentalmente en lo que hace al sector financiero y que la crisis la paguen los que menos tienen”. La escuchaban los presidentes de las asociaciones de bancos ABA y Adeba, Claudio Cesario y Jorge Brito.

Y destacó al sector automotriz, porque “la gran mayoría ha reinvertido las utilidades totalmente en la Argentina”. Según fuentes oficiales, las automotrices se comprometieron con la ministra de Industria Débora Giorgi a no girar utilidades por u$s 645 millones en el período 2011 2012.

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