El Gobierno boicotea la sanción de la ley que prohíbe la publicidad de las apuestas online

El Gobierno boicotea la sanción de la ley que prohíbe la publicidad de las apuestas online

En tres semanas, el proyecto que busca prevenir la ludopatía que se aprobó en la Cámara de Diputados perderá estado parlamentario. El Gobierno aspira a que la ley quede archivada, pero la llegada del Papa León XIV a la Argentina volvió a reactivar el reclamo por su tratamiento.

María Cafferata

En tres semanas, la ley de prevención de la ludopatía que se aprobó en la Cámara de Diputados perderá estado parlamentario. El proyecto, que prohíbe la publicidad de apuestas online en televisión y redes sociales, se encuentra frenado en el Senado desde finales de 2024. El Gobierno aspira a que la ley quede archivada cuando termine el mes, pero la llegada del Papa León XIV a la Argentina volvió a reactivar el reclamo por su tratamiento.

El Papa todavía no llegó al país, pero su visita ya comenzó a generar efectos políticos en el Congreso. La aprobación de una nueva ley de discapacidad, impulsada por el oficialismo libertario y que incorpora muchas de las novedades de la emergencia opositora sancionada el año pasado, es el caso más paradigmático. Alertado por la visita que León XIV hará al Cottolengo Don Orione el próximo lunes, el Gobierno tuvo que dar un giro de 180 grados en su postura respecto al tema. Pasó de impulsar un Presupuesto que barre con el sistema de prestaciones para las personas con discapacidad a acompañar, con el apoyo de los aliados y el peronismo, un proyecto que las blinda. 

La nueva ley de discapacidad –que sostiene la inclusión laboral, la actualización por inflación de las prestaciones y la compatibilidad de las pensiones con otro tipo de asignaciones– fue aprobada en la Cámara de Diputados por casi unanimidad, y se comenzará a debatir en el Senado este miércoles. La Iglesia, a través de la Pastoral Social y de la Conferencia Episcopal, fue uno de los actores que más presionó para debatir el tema, y tiene la expectativa de que la ley pueda sancionarse dentro de unas semanas, aprovechando la visita del Papa. 

Distinto es el caso de la ley que busca prevenir la ludopatía, cuyo debate está empantanado en el Senado hace dos años y la Pastoral Social presiona, ahora, para sancionarla antes de que termine el año parlamentario. La Iglesia, junto a otras organizaciones civiles, viene alertando por el impacto que las apuestas están teniendo sobre la salud mental de los adolescentes y reclama una regulación más estricta del juego online. Según un informe de UNICEF de 2025, 1 de cada 4 adolescentes apostó alguna vez: la puerta de entrada comienza a los 13 años, habilitada por el acceso a las billeteras virtuales, y en su mayoría están vinculadas al mundo deportivo. 

La oposición espera que la llegada de León XIV sirva como factor de presión para destrabar el debate

En febrero de 2025, la Conferencia Episcopal, presidida por Marcelo Colombo, envió una carta a Victoria Villarruel para solicitar que el Senado avanzara con la sanción. El tema no prosperó, pese a que la vicepresidenta reconoce en privado que está de acuerdo en avanzar con una mayor regulación. Y ahora el tiempo corre, ya que si no se aprueba el proyecto antes de que termine noviembre, la media sanción de Diputados perderá estado parlamentario y se caerá como si nunca se hubiese aprobado. 

El peronismo, que impulsó el tema junto a la Coalición Cívica en la Cámara de Diputados, apunta los cañones contra el Gobierno, a quien acusa de querer boicotear el tratamiento de la ley. “El oficialismo no quiere abrir las comisiones, nunca lo quiso, desde el año pasado que es una pelea permanente”, explica una de las senadoras que viene impulsando el debate en la Cámara alta. El mensaje está dirigido a las libertarias Ivanna Arrascaeta y Nadia Márquez, que presiden las comisiones de Salud y de Legislación General y deben convocar el plenario. El otro apuntado era Juan Carlos Pagotto, que presidía la comisión de Justicia pero falleció hace un par de semanas: en la oposición denuncian que el oficialismo busca dilatar el tema no convocando a un senador que lo reemplace. 

El proyecto de ley que se aprobó en Diputados fue la síntesis de una veintena de proyectos presentados y más de dos meses de debate legislativo. Pese a la resistencia de un fuerte lobby empresario que intervino durante todo el debate, la oposición logró impulsar una iniciativa que prohíbe la publicidad de las apuestas online. El proyecto impide la promoción de las casas de apuestas en radio, televisión y redes sociales, así como en la vía pública, los eventos culturales y la indumentaria deportiva. Los influencers no pueden publicitar casas de apuestas online y las empresas no pueden patrocinar equipos, deportistas o estadios.

La iniciativa, además, obliga a las aplicaciones a chequear la edad de los usuarios mediante sistemas biométricos conectados con el Registro Nacional de las Personas y crea un Registro Nacional de Autoexclusión para que las personas puedan bloquear voluntariamente su acceso a las plataformas. Exige, a su vez, que solo se pueda usar como medio de pago para apostar las tarjetas de débito o billeteras virtuales sujetas a límites diarios.

“Hay muchos intereses en juego en todos los partidos”, admite un senador peronista, que identifica que la presión del lobby de las casas de apuestas llega a todas las bancadas. Incluso la propia. Espera, sin embargo, que la visita del Papa permita presionar para instalar el tema antes de que termine el mes. La Conferencia Episcopal viene reuniéndose con distintos legisladores y presentó, hace unos días, una petición pública para juntar firmas en change.org. 

La experiencia de Lula da Silva en Brasil, que prohibió las “bets” en los días previos a la primera vuelta electoral, también funciona como incentivo. En la última cumbre peronista, en la que se reunieron Axel Kicillof, Sergio Massa, Máximo Kirchner, los gobernadores y los jefes de bloque del Congreso, José Mayans y Germán Martínez, la necesidad de limitar las apuestas fue uno de los temas de conversación. El objetivo es impulsar el debate político, pero cada vez queda menos tiempo.

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