La ausencia de Menem le impidió al antikirchnerismo reunir el número para sesionar
Según confiaron voceros de la oposición, ese sector intentará forzar la convocatoria a otra sesión para esta tarde en una nueva reunión de Labor Parlamentaria, convocada para las 11. El jefe del bloque oficialista, Miguel Pichetto (Río Negro), consideró "muy difícil" que eso ocurra.
Como sucedió en la sesión preparatoria del 24 de febrero pasado, la ausencia de Carlos Menem (PJ-La Rioja) fue la causa que le impidió sesionar a la oposición. El ex presidente alegó razones de salud que lo obligaron a guardar reposo.
Así fue como tras una hora de expresiones en minoría con duras críticas al Poder Ejecutivo y a los senadores ausentes, en particular los dos ex ARI de Tierra del Fuego y el representante del Movimiento Popular Neuquino, el vicepresidente Julio Cobos levantó la sesión con 36 senadores presentes, uno menos que el quórum necesario.
Así como la semana pasada había sido el antikirchnerismo el que dejó el recinto semivacío para evitar perder el rechazo al pliego de Mercedes Marcó del Pont al frente del Central, ayer fue el Frente para la Victoria el que le quitó el cuerpo a la sesión. Los legisladores conducidos por Pichetto aguardaron en el Salón Eva Perón, que se encuentra a espaldas de la presidencia, la decisión de Cobos.
Según denunció el jefe del bloque radical, Gerardo Morales (Jujuy), el oficialismo se había comprometido a hacer "un esfuerzo para que el Senado funcione" y a dar quórum para sesionar "a suerte y verdad".
Pichetto rechazó esa versión. "No presté ningún acuerdo", se quejó en una conferencia de prensa en la que fundamentó la negativa de su bloque a dar quórum en los atropellos del arco no oficialista. "Queremos sesionar, pero no queremos que nos lesionen, que nos vulneren pasando por arriba del reglamento", reclamó.
Según el senador oficialista, la oposición "rompió con toda una tradición parlamentaria" al colocar en la reunión de Labor Parlamentaria el debate del impuesto al cheque antes que la sesión de acuerdos, como el de Marcó del Pont, en la que el oficialismo tenía mayoría.
Tensión
Fue una reunión tensa, en la que el antikirchnerismo intentó colar la derogación del DNU 298/10 sin esperar los siete días que marca el reglamento para llevar un dictamen al recinto.
Por su parte, la oposición acusó al oficialismo por el fracaso. "Se tienen que hacer presentes; éste es el recinto de las provincias argentinas", reclamó el puntano Adolfo Rodríguez Saá (PJ), que se dirigió a los senadores aliados del Poder Ejecutivo María Rosa Díaz y José Martínez, de Tierra del Fuego, y al neuquino Horacio Lores (MPN) para que bajaran a dar quórum.
"Vengan con nosotros a sostener la gobernabilidad", los arengó el porteño Samuel Cabanchik (Probafe). La peronista disidente Hilda de Duhalde (Buenos Aires) les pidió a sus comprovincianos oficialistas, José Pampuro y Eric Calcagno, que "piensen en su provincia antes que en los intereses partidarios y sectoriales".
El salteño Agustín Pérez Alsina (Partido Renovador), en tanto, acusó a los ausentes de impedir "la distribución de fondos genuinos" para los Estados provinciales. "Veo con tristeza cómo algunos senadores desertan y no defienden los intereses de sus provincias", agregó el correntino José Roldán (Frente de Todos). El radical Eugenio Artaza (Corrientes) cuestionó al Poder Ejecutivo porque "la urgencia no es pagar con reservas a banqueros, sino las deudas de las provincias".
Por último, la salteña Sonia Escudero (PJ) propuso aplicar descuentos del 20% de las dietas a quienes falten a futuras sesiones. La moción fue votada, pero Pichetto dijo que era una medida "nula de nulidad absoluta".









Comentá la nota