El candidato del kirchnerismo esperaba un mejor resultado, aunque duplicó los votos obtenidos durante 2009
"Esperábamos tener un poco más, cerca de 22 puntos, pero es un resultado importante. Duplicamos lo obtenido en 2009", dijo Daniel Filmus a LA NACION, a la una y media de la madrugada, cuando se retiraba del hotel Intercontinental.
Abrazados y con los dedos en V, Filmus y Juan Cabandié, cabezas de la lista oficialista, recibieron cara a cara un elogio de Cristina Kirchner, sobre el escenario montado en el subsuelo del búnker oficialista, a la medianoche. "Hicieron una excelente elección en un distrito difícil para nuestro movimiento político", interpretó la Presidenta.
No es un dato menor: en la última contienda parlamentaria, en 2009, el Frente para la Victoria sólo cosechó el 11,6%, suma que le valió para conseguir apenas una banca en la Cámara de Diputados. Esta vez, el oficialismo apunta a renovar el mandato de Filmus en el Senado y, como misión ideal, apunta a cuatro diputaciones.
Con cuatro elecciones a cuestas, Filmus está acostumbrado al trajín de las vísperas. Se levantó tarde, votó a las 11.30, fue al súper y, luego, hizo un asado para familiares y amigos.
La mesa chica del kirchnerismo porteño se congregó en la sede del PJ, en San José 181. Iban y venían, revisaban los números de boca de urna, que los hicieron entusiasmar con un supuesto 25%, en el corte de la media tarde. Estaban, además de los principales postulantes, el funcionario de Cancillería y referente porteño Gabriel Fucks, los gremialistas Víctor Santamaría y Andrés Rodríguez, y el dirigente peronista Juan Manuel Olmos.
Cerca de las 19, todos peregrinaron hacia el búnker K, en el Intercontinental. Recalaron en el piso 16, donde el ánimo era, al principio, distendido. En los pasillos, deambulaban los ministros de Trabajo, Carlos Tomada; de Ciencia, Lino Barañao, y de Educación, Alberto Sileoni. Había otros, con pertenencia capitalina, como la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, y el diputado Carlos Heller. Y, como invitado inusual, se lo vio por allí al ex jugador de Boca, Marcelo "Chelo" Delgado. Los números, cada vez más opacos, espesaron el clima. Filmus tuvo una charla con la Presidenta, que a esa hora recibía noticias peores en comparación con el panorama capitalino.
"Casi no hubo corte de boleta", contó, reconfortado, un dirigente. El temor del oficialismo era que se registrara una notoria preferencia a favor de Filmus, y quedara expuesto el joven de La Cámpora. Ese margen fue de poco más de un punto.
NUEVA ESTRATEGIA
Cerca de Filmus, creen que su voto está "fidelizado", es decir, no va a cambiar en la ronda electoral de octubre. Por eso, prevén que habrá un cambio de estrategia para aggiornarse al nuevo desafío. "Habrá que hacer una lectura fina y desplegar a campañas más focalizadas", explicó un integrante del equipo.
¿De dónde podrían sumar adhesiones? De las fuerzas más pequeñas -algunas filoperonistas y otras de izquierda- e incluso del frente UNEN, que reúne expresiones radicales, socialistas y del progresismo. Sobre todo allí, pudo haberse dado un voto volátil para influenciar en el resultado de la interna, pero no necesariamente creen que se mantendrá allí. De hecho, no creen que pueda conservar el 32% que lo convirtió en el espacio más votado de los comicios, incluso por encima de Pro.
"El macrismo no hizo una buena elección tampoco", intentaba contentarse un funcionario. En rigor, la fuerza que encabeza el jefe de gobierno porteño obtuvo un caudal de votos similar al de 2009, cuando la estrella electoral fue el cineasta y actual candidato a senador, Fernando "Pino" Solanas.
Filmus buscará refinar la táctica. Habrá, como hasta ahora, muchas caminatas, contacto directo con la gente y actividad militante, pero no "aparatosa", según los organizadores. Se expondrá, además de la dupla que lidera la nómina, a otros candidatos, como el filósofo Ricardo Forster y la titular del Instituto Nacional de Cine, Liliana Mazure.
Aunque con discusión de temas locales, el eje de la campaña seguirá vinculado a la gestión nacional.
No le aguarda un camino fácil para captar votantes. Desde 2003 hasta los últimos comicios presidenciales, el Frente para la Victoria obtuvo en la Capital un promedio de 23,8%. La mejor performance fue en 2011, cuando Cristina Kirchner se impuso con el 35%, un score que hoy parece lejano.











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