Entre el “camino del amor” de Rossi y el “país del orden” de Villarruel, así fue el debate de vices

Entre el “camino del amor” de Rossi y el “país del orden” de Villarruel, así fue el debate de vices

Anoche se televisó, por primera vez, un debate entre candidatos a la vicepresidencia. Fue en el programa A dos voces, por TN. Villarruel y Rossi quedaron cara a cara. Chicanas, carpetazos y una argumentación mediocre que giró alrededor de la candidata de La Libertad Avanza.

Victoria De Masi

Cuando diga “el ano de Batman” a Victoria Villarruel no le temblará la escarapela que lleva prendida a la camisa, que es blanca, de seda. Tampoco cuando la acusen de ser “una infiltrada de la democracia” ni cuando le digan “ñoqui” del Congreso. O cuando le pregunten si reprimirá a los jóvenes que defienden el derecho a la educación sexual integral. Hasta frente a un “mosquita muerta”, Victoria Villarruel usará el ataque en su favor. Lo hará, incluso, para explicar por qué se entrevistaba con el genocida Jorge Rafael Videla. La candidata a vicepresidenta por La Libertad Avanza responderá: “Porque estaba investigando para un libro”. Si no es cierto es, al menos, incomprobable. 

Anoche se televisó, por primera vez, un debate entre candidatos a la vicepresidencia. Fue en el programa A dos voces de la señal de cable TN. Junto a Villarruel, se cruzaron Luis Petri -Juntos por el Cambio-, Agustín Rossi -Unión por la Patria-, Florencio Randazzo -Hacemos por nuestro país- y Nicolás del Caño -Frente de Izquierda-. Las exposiciones, las réplicas y los intercambios se centraron en tres temas: economía, inflación y trabajo; rol del Estado y conflictividad social; y política de seguridad, defensa y justicia. El nivel de argumentación si no fue precario, fue chicanero. Nadie gana un debate, pero…

Cada candidato en su carril

Los candidatos a vice se presentaron por orden de atril y adelantaron su estrategia discursiva. O sea: quién sería su contrincante. Victoria Villarruel, primera a la izquierda, señaló de entrada: “Entre los cuatro candidatos que me acompañan para debatir reúnen 76 años viviendo del Estado o de la política, y sus ideas atrasan esa misma cantidad de años”. Ella iría contra todos.

Los candidatos acordaron una serie de reglas con la producción de A dos voces. NA

Luis Petri avisó que con su compañera de fórmula, Patricia Bullrich, “van a dejarlo todo”. Su solución es el orden. El orden contra los piquetes, el “adoctrinamiento” en las escuelas, la inflación y la inseguridad. “Esa Argentina del caos no va más”, agregó. Él iría por Villarruel y por Rossi.

“Nosotros te proponemos un camino lleno de amor y orgullo por nuestra patria”, prometió Agustin Rossi. Derechos para trabajadores y para mujeres, y los derechos humanos serán la guía. “El otro camino es el del odio y del ajuste, es el camino de los que dicen que este es un país de mierda”. Él iría por Villarruel.

A su turno Randazzo tomará el modelo de la provincia de Córdoba, el sentido común, la responsabilidad y la coherencia, y el trabajo y el esfuerzo y la solidaridad. Del Caño cerrará la ronda: él iría contra los cuatro candidatos. “Si unimos la fuerza de la clase trabajadora podemos dar vuelta la historia”, dijo. Ninguno sabía que en el devenir del debate ubicarían a Villarruel en el centro.

Quedó claro hacia el cierre, cuando los candidatos podían elegir a qué contrincante podían hacerle dos preguntas. Enfrentados, apenas separados por un atril, cara a cara quedaron quienes tienen chances claras de ganar. Villarruel, que podría haber elegido a Petri para pescar un voto de ahí, prefirió al candidato oficialista, Agustín Rossi. Le preguntó por qué, durante su gestión como ministro de Defensa, sostuvo a César Milani como jefe Mayor del Ejército. También le preguntó por la base china: “¿Cómo nos enchufaron a los chinos en Neuquén? ¿En qué cabeza entra afectar así nuestra soberanía?”.

Rossi respondió con una tranquilidad que no pudo sostener durante el debate. Dijo que a Milani lo dejaron en suspenso luego de las denuncias, que entonces no se concretaron en la Justicia, y que fue sobreseído cuando su espacio había dejado el Gobierno. Sobre la base china, respondió que el acuerdo para instalarla fue aprobado por el Congreso. 

Villarruel eligió a Rossi para hacerle dos preguntas. Captura de pantalla.

A su turno, Rossi eligió a Villarruel. Le preguntó por qué visitaba a Videla y a otros represores. “Lo hice porque estaba investigando para un libro”, dijo ella y sumó un dato que no se conocía: “También me reuní con Montoneros (...) lo que hice no es un delito, es algo que te permite conocer la Historia”. Si el libro en cuestión es Los otros muertos, se publicó en 2014. Videla murió un año antes, en 2013. El nombre y el teléfono de contacto de Villarruel también aparece en un cuaderno de Miguel Etchecolatz, fechado en 2006. Rossi le dijo lo que pensaba: “¿Sabés a quién me hacés acordar? A Astiz. Vos sos una infiltrada de la democracia”. 

Los chispazos de los ocho minutos 

La novedad de este debate de tevé fue la inclusión de “los ocho minutos”. En ese tiempo, los candidatos debían discutir entre ellos. Bajo el primer tópico -economía, inflación y trabajo-, arrancó Petri: “El kirchnerismo te roba con los impuestos, te roba con la inflación y te roba con la corrupción”. Villarruel quiso preguntar a los “cuatro señores” que “juntan 76 años en la función pública” de qué manera piensan “arreglar la situación de la que ellos son responsables”. Rossi levantó el guante: “Se sabe que nosotros hace tiempo que estamos en la función pública, lo que no se sabe es de qué vive ella. Es la primera vez que tiene un trabajo declarado…”. Retrucó Villarruel: “Si tus fuentes son las redes sociales y fuiste titular de la AFI (Agencia Federal de Inteligencia), no tenés bien mi carpeta… Como muchos argentinos trabajé informalmente, no estigmatices a los argentinos que trabajan informalmente”. Al pie, Rossi: “Sos una mosquita muerta, Villarruel”. 

Abucheos, gritos y aplausos todo mezclado. Randazzo, que levantaba la mano. Irrumpió del Caño: “Todos están de acuerdo con seguir las reglas del Fondo Monetario Internacional…”. Randazzo y su mano en el aire. Rossi devolvía a del Caño pero del Caño aprovechó para ir por Villarruel: “Nuestras listas están llenas de laburantes y no de negacionistas defensores de los genocidas como vos”. Por fin Randazzo: “Hay muchos que hemos honrado la función pública. Y hay muchos que hemos hecho de la función pública un ejercicio de compromiso con la sociedad. Y hemos mejorado cosas”. 

El tema “Estado” sería el eje del siguiente bloque de debate, pero se coló en el primero. “Villarruel vivió toda su vida del Estado -asestará Rossi- porque vivió de su papá, ex militar, que vivía del retiro, y la madre después, de la pensión”. Villarruel detectó entonces que el debate giraría a su alrededor. Se rió, juntó la manitos y pidió que no se compare a un “politiquero con un héroe de Malvinas”. A esa altura, la candidata de La Libertad Avanza ya había mencionado palabras clave: trabajo, informal y alquiler. Y esta frase: “No te metas con mi familia”.

“Villarruel vivió toda su vida del Estado -asestará Rossi- porque vivió de su papá, ex militar, que vivía del retiro, y la madre después, de la pensión”. 

Agustín Rossi. — Candidato a vicepresidente por Unión por la Patria.

La representación femenina en estas elecciones es baja. Myriam Bregman y Patricia Bullrich son candidatas a presidenta. Villarruel va de vice. El resto de las fórmulas son masculinas. Además del rol del Estado, las agendas de Género también están en disputa. La fórmula con chances de ser Gobierno, el binomio Milei-Villarruel no conversa con mujeres ni disidencias y tampoco les incluyó en su plataforma electoral ni en su plan de Gobierno. Adelantó, además, que podrían “cerrar” el Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidades.

Para el segmento sobre rol del Estado y conflictividad social, Rossi decidió hablarle a las mujeres. Avisó que seremos las principales perjudicadas de la política “de achicamiento y ajuste que plantea la derecha y la ultraderecha”. Del Caño atacó a derecha y centro: que unos hablan del Dios Mercado y otros “te chamuyan con Estado Presente mientras ajustan a los trabajadores”. Momento Villarruel: “El que diga que va a sacar los planes sociales con un 50% de pobres, miente”. Una vez más post PASO, La Libertad Avanza recula. Ahora dicen que los planes los sacarían “de forma ordenada”. Randazzo se paró en un boulevard, dijo que quiere un poco de Estado y un poco de Mercado. Petri se puso solemne y dijo que estamos secuestrados desde hace 20 años por populismo de izquierda y amenazado por el populismo de derecha.

“¿Vas a reprimir a los pibes y a las pibes que defienden la Educación Sexual Integral, que es una herramienta fundamental para identificar los abusos?”, toreó del Caño a Villarruel. Ella revoleó un poco los ojos. “Ahorrame preguntarme gansadas de ese estilo -pidió la candidata-. Acá lo único que vamos a garantizar es el orden, orden que a vos no te gusta…”. Rossi nos recordó que el candidato a jefe de Gobierno liberal, Ramiro Marra, dijo hace poco que para qué ESI si existe el porno. Randazzo tomaba agua. Villarruel aclaró oscureciendo: “La Educación Sexual Integral tiene que estar basada en contenido biológico”. ¿Cuánto hay de integral en “lo biológico”? Randazzo, otra vez, levantó la mano, le dieron venia y cambió de tema.

Último bloque: seguridad, defensa y justicia. Petri venía de hacer un chiste que nadie captó (“La motosierra de los liberales se convirtió en una tijerita”) cuando puso a rodar sus cinco tags de campaña: delincuentes, narcos, puertas giratorias, condenas ejemplificadoras, cárceles de máxima seguridad. Villarruel recordó que en su plataforma electoral hay 37 propuestas sobre seguridad (una es regular el uso de armas para civiles). Insistó en su intención de re-financiar a las fuerzas de seguridad. Petri le preguntó cuántos proyectos había presentado como diputada sobre el tema. “Los proyectos están en la página del Congreso, no digas gansadas”, devolvió ella y entonces él la acusó de “ñoqui”. Fue de Petri el cierre del debate: “La lucha es el padre de los cambios y el abuelo de la paz que tanto necesita el país”. Los candidatos se tomaron la última foto juntos. En fila, una línea recta, uno al lado del otro. Menos ella, que se corrió con sutileza un metro más allá.

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