La veda electoral fue un bálsamo para los candidatos. Saturados de la campaña, dedicaron la víspera de las elecciones a distenderse, verse con amigos, juntarse en familia o despuntar el vicio de algún deporte, aunque hubo algunos que, ganados por la ansiedad, trabajaron igual.
El banquero Carlos Heller (también candidato K pero por el distrito porteño) estuvo acompañado por su familia. Mientras tanto, su contrincante del Acuerdo Cívico y Social, Alfonso Prat-Gay, jugó al fútbol y comió asado.
El cierre de campaña encontró "palmado" a Francisco De Narváez (hasta último momento repartió boletas en la estación de trenes de Constitución). No obstante, a la mañana el candidato de Unión-PRO trotó por los bosques de Palermo, donde cosechó algún que otro "¡Vamo? Colorado!". A la tarde se recluyó con sus equipos para ocuparse del tema que lo obsesiona: la fiscalización de los comicios.
Su compañera porteña, Gabriela Michetti, buscó desenchufarse y pasó todo el día en su casa, descansando y durmiendo la siesta.
No fue la única que tenía sueño acumulado. Carrió, tercera candidata porteña del Acuerdo Cívico, también se dedicó a dormir y relajarse. A la mañana se levantó tarde, caminó un rato, y después recibió en su casa a varias amigas.
Por su parte, Néstor Kirchner (primer candidato bonaerense del Frente para la Victoria) se quedó en Olivos trabajando: tuvo varias reuniones para monitorear todos los detalles de los comicios, cruciales para él.
Ricardo Alfonsín, el segundo candidato bonaerense del Acuerdo Cívico, tampoco pudo relajarse, y pasó la tarde en la oficina que fuera de su padre junto a su equipo. En cambio Margarita Stolbizer, la cabeza de esa lista, aprovechó el sábado para ir a la peluquería, luego se recluyó con su familia.
Como ya es costumbre, el macrismo jugó un picado preelectoral. En una cancha de Palermo se cruzaron peronistas y radicales PRO, entre ellos Diego Santilli, Daniel Amoroso, Oscar Zago, Ezequiel Fernández Langan y José Luis Giusti.
Fernando Pino Solanas, cabeza de la lista porteña a diputados por Proyecto Sur, se reunió con varios candidatos de su frente político y amigos personales en un café de Boedo, con quienes disfrutó de un día sin actos proselitistas ni llamados de la prensa. l











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