¿Cuál es el entremés bochornoso del servicio de la recolección de residuos?

¿Cuál es el entremés bochornoso del servicio de la recolección de residuos?

Que aún no haya comenzado a regir el cumplimiento del nuevo pliego del servicio de recolección de residuos y ya exista semejante grado de turbulencias, es además de preocupante, un verdadero signo de interrogación sobre cuál será el futuro del cumplimiento de la contratista. El doctor Arroyo ya habló de la municipalización del mismo.

 

El contrato fue firmado el 12 de enero de 2016, y 60 días después, el próximo 12 de marzo, se debe comenzar a aplicar la letra de las condiciones particulares y generales que contempla el contrato. Las alternativas que se han ido sucediendo, en torno al vínculo comitente – contratista, suponen un riesgo para la totalidad de los habitantes. Reciben un servicio que impacta directamente con las condiciones de higiene de una ciudad, que supera varias veces al año el millón de habitantes y muy lejos está de ser garantizado.

Si consideramos que tanto Héctor Martínez como Luis Martín, fueron simultáneamente funcionarios políticos del gobierno de Gustavo Pulti, en el área de la Dirección de Gestión Ambiental y paralelamente secretarios gremiales del  Sindicato de Camioneros de la misma empresa que debía cumplir con el servicio, estamos frente a una clara figura de incompatibilidad manifiesta, siendo generosos con la calificación, por aquello del zorro cuidando las gallinas.

Que el tema desborde la excelente relación entre Hugo Moyano, Gerónimo Venegas y Carlos Fernando Arroyo, éste entre ellos,  considerado como un hombre de tropa propia, nos ubica en un escenario de alta convulsión, como ha quedado evidenciado con las recientes y sucesivas medidas de fuerza, que dejaron miles de toneladas de basura en plena temporada alta.

El tema fue hasta motivo de charla en la mesa de Mirtha Legrand, donde insólitamente el presidente de Independiente, tuvo que salir a poner la cara por la 9 de Julio por un millonario desembolso económico propio, ante la perplejidad del intendente Arroyo, que no entendía muy bien cómo se había superado ese conflicto puntual del 7 de enero pasado.

En el interín hasta la fecha se firmó el contrato por U$S 350.000.000 (5.285.000.000 pesos) entre la empresa y la Municipalidad de General Pueyrredon, lo cual vuelve a cargar de conjeturas, anormalidades e irregularidades esta saga que sufren marplatenses y turistas con una inusitada frecuencia.

Que “El Hugo”, con los problemas que tiene con los Diablos Rojos (donde puso $ 600.000.000) para correr a Javier Cantero de la presidencia de Independiente de Avellaneda, junto a su hijo Pablo, se tenga que ocupar para que en Mar del Plata se normalice el servicio de recolección vaya y pase, pero no es común que lo tenga que hacer cada vez que haya que pagar una quincena, es algo que excede la media de la tolerancia y es una falta de respeto para los contribuyentes marplatenses que con esfuerzo pagan la TSU.

Pero lo más curioso, es que la 9 de Julio está prácticamente al día con sus pagos, tienen los depósitos efectuados por la MGP, pero los camioneros igual van al paro. Arroyo achicó en pocos meses la deuda con la 9 de Julio a los efectos de no tener más problemas, mientras que hay otros proveedores municipales que hace 15 meses que no cobran.

¿Cuál es el hilo de conducción que nadie termina de desentrañar en esta historia? Hay un vínculo entre Emiliano Giri (PRO)  y Martín Sánchez (Camioneros), que data de la cámara oculta que ambos traficaron para acabar con la carrera a la intendencia de Vilma Baragiola. Incluso se montaron en el partido de Hugo Moyano y Francisco De Narváez, con magros resultados en las urnas.

Con el acceso de CAMBIEMOS a la intendencia han cambiado las reglas del juego. Menos relajo, menos disipación y más ajustes propios de la herencia recibida. Así se van atando los cabos sueltos de esta historia, que alguien va a tener que explicar, ya que para nada resulta normal que se plante un servicio de esa naturaleza y que a nadie se le mueva un pelo.

¿Cuál puede ser el meollo de este introito? ¿Quién ha perdido privilegios en torno al cuadro que reinaba hasta el 10 de diciembre? ¿Quién no ha cumplido con alguna promesa? ¿Alguien cometió algún exceso y se lo están cobrando?

Es evidente que en la actualidad en Higiene Urbana de la MGP, no hay miembros  de supervisión del servicio que pertenezcan al Sindicato de Camioneros. ¿Ese hombre hubiera sido Martín Sánchez? ¿Emiliano Giri le habría prometido a Sánchez el lugar que ocuparon sus antecesores Héctor Martínez y Luis Martín? ¿Arroyo y sus asesores reales le habrían cortado los víveres a Giri, en torno a la siembra de designaciones políticas? ¿En la volteada cayó Martín Sánchez, quien perdería alrededor de 50 luquitas mensuales de bolsillo? ¿Juega Eva, la hermana de Hugo? ¿Tendrá licencia profesional para manejar camiones o será de las que entregaba Belmonte?

Nadie explica por qué en Mar del Plata, Camioneros hace paros que decreta por tiempo indeterminado, cuando hay municipalidades en todo el país, que deben varios meses de servicio y en nuestra ciudad han funcionado tanto las re determinaciones de precios (vulgarmente indexación del valor mensual del contrato) y los pagos, cuando incurre con uno de los peores cumplimientos de la recolección y limpieza de que se tenga memoria en la ciudad.

Fue el mismo Emiliano Giri, quien impulsó desalentar la licitación convencional que finalmente adjudicó el ex intendente Pulti, pero no logró pese a su insistencia convencer a los concejales que el mismo alentó para interrumpir el proceso que culminó con la firma del contrato el 12 de enero. La propuesta de Giri afectaba también los intereses de Hugo Moyano, lo cual no es un dato menor que fue percibido a tiempo. Juego grande dirían los que saben sentarse en una mesa de 6 al mus.

Cuando los Camioneros amenazaron con descargar los residuos frente a la Municipalidad, definitivamente se cerró el local del PRO en Yrigoyen y Belgrano, ya que circuló con insistencia que iba a ser vandalizado, allí precisamente funcionó la base de campaña de CAMBIEMOS. No sería extraño que Carlos Arroyo, enterado por el mismísimo Hugo Moyano, en algún momento decida hacer cirugía mayor dentro de su propio gabinete,  haga rodar alguna cabeza y no precisamente porque haya volcado una camioneta.

Otra rareza si las hay es que en la transición, Pulti y Arroyo hayan manifestado (algo bastante inusual como señal en aquellos momentos calientes) que había anuencia para la firma del contrato, es decir el intendente se hizo cargo de todo el anterior proceso de llamado a licitación, apertura, adjudicación etc. dejando el paquete de la firma del contrato, muy sugestivo por cierto, pero atados al mismo palo que curten y se enrolan  políticamente con el dueño de la basura en el país. Moyano y Pulti también mantuvieron muy estrecha relación. Se mimetizaban en las campañas K.

Lo único que no cierra, es que las diferencias entre personajes menores, se terminen dirimiendo con el perjuicio que sufre toda la población, que encima es la que sostienen el servicio con su dinero. Por qué el intendente Carlos Arroyo y el secretario de Gobierno Alejandro Vicente, sostienen permanentemente que los paros son políticos, es algo que habrá que ir descifrando en el día a día, en el medio está el servicio que se lleva $ 600.000.000 de pesos anuales. Como dato final la 9 de Julio acumula ya actas de sanciones (multas dinerarias) que deben descontarse de las certificaciones mensuales. En 60 días ya le han aplicado en cantidad, el equivalente a 60 meses del contrato anterior. CAMBIEMOS suena en toda su extensión etimológica y sería saludable que lo tengan en cuenta.

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