El director de la Anses anunció la construcción de 1.600 viviendas en la capital cordobesa. En el entorno de De la Sota le recuerdan a Nación una deuda del Plan Federal. Aseguran que la Casa Rosada quiere generar controversias entre el gobernador y el intendente radical, a quien le empezaron a enviar fondos y obras.
Lo conoce más que nadie Daniel Scioli, ahogado financieramente por la Casa Rosada en plena negociación salarial con los estatales. Lo conoce también José Manuel de la Sota, que llevó la disputa hasta la Corte Suprema y se puso al frente de esta pelea, algo imperdonable en el universo kirchnerista. Por eso, el gobierno nacional tiene una preocupación central en favorecer a los enemigos internos del gobernador cordobés.
En ese contexto, desde hace algunas semanas ha cambiado la postura con el intendente de la capital, el radical Ramón Mestre, un aliado del “Gallego”. Aunque el ex senador nacional siempre intentó mantenerse neutral en la pelea entre el gobierno nacional y el de su provincia, también sufría el retaceo de fondos, algo que parece haber cambiado.
Ayer, Mestre se reunió con el director de Anses, Diego Bossio, quien anunció la construcción de 1.600 viviendas del plan ProCreAr en terrenos pertenecientes al Estado nacional, ubicados al norte de la capital provincial. Además, el funcionario aseguró que seguirán trabajando para incluir nuevos terrenos.
Este anuncio es la última señal del cambio de aire en la relación y del restablecimiento del flujo de fondos. En febrero, Mestre inauguró el puente de Villa Warcalde, financiado por Nación; recibió fondos para obras cloacales y reactivó proyectos de desagües y asfaltado. También compartió un acto con la kirchnerista Carolina Scotto, rectora de la UNC y posible candidata a diputada nacional.
No obstante, en el entorno del intendente intentan restarle contenido político al anuncio de Bossio. En diálogo con una radio local, el secretario de Desarrollo Urbano, Mariano de Juan, dijo que “no hay ningún compromiso político” y negó que el gobierno nacional haya pedido o sugerido algo a cambio de las casas. Además, aseguran que la reunión se realizó a pedido de Bossio.
“Es muy mal visto en Córdoba”
En el sector político que responde a De la Sota, la “foto” entre Bossio y Mestre no cayó del todo bien. LPO dialogó con un hombre muy cercano al gobernador, quien con algo de ironía respondió que le parece “muy bien” que se anuncie la construcción de nuevas viviendas.
“Aunque sería bueno también que le reconozcan a la provincia de Córdoba la plata que puso para la construcción de viviendas del Plan Federal I”, afirmó la fuente. “Es dinero que la administración cordobesa adelantó y que Nación se comprometió a devolver pero nunca lo hizo”, agregó el delasotista, que habló de 300 millones de pesos adeudados.
Asimismo, el consultado indicó que las ayudas del gobierno nacional están dirigidas solamente a los intendentes que le responden. “En Córdoba hay 427 municipios y comunas, y la ayuda es para unos pocos. Esto es muy mal visto en Córdoba. Como también es muy mal visto que se anuncien viviendas para la capital y no para muchas ciudades del interior”, añadió.
En el entorno del gobernador, aseguran que el acercamiento de la Casa Rosada a Mestre es una “maniobra intencionada para generar controversias” con De la Sota, que tiene al intendente capitalino como a uno de sus principales aliados a nivel local. Incluso, se dice que el “Gallego” no vería con malos ojos apoyar al radical para la gobernación en 2015, si es que decide lanzarse.
Una estrategia electoral
La decisión de empezar a ayudar a Mestre habría sido de Cristina Kirchner. Según indicaron días atrás dirigentes kirchneristas cordobeses al diario La Voz, funcionarios nacionales les comentaron que la presidenta ordenó a sus ministros “colaborar” con el intendente. La idea del gobierno es acelerar así su desembarco en la capital cordobesa con la mira puesta en las elecciones.
El kirchnerismo está muy complicado en la provincia mediterránea: no tiene un candidato firme y debe enfrentar a pesos pesados de la política local. De la Sota impulsa la candidatura de Juan Schiaretti, que parte como el mejor posicionado en esta carrera. El radicalismo, en tanto, apostaría a Oscar Aguad pese a que no convence del todo a los dirigentes locales. La peronista Olga Riutort coquetea con el sciolismo, que también maneja la opción de Eduardo Accastello. Luis Juez busca candidato mientras el FAP no cierra la puerta a un acuerdo con la UCR. Por último, el PRO intenta hacer pie con el ex árbitro Héctor Baldassi.
Ante ese panorama, en la Rosada estiman que una forma de fortalecerse es vía Mestre, a través del cual podrían mostrar gestión, anunciar obras y, de paso, aislar al gobernador. No es un dato menor que la capital cordobesa representa el 40% del padrón de la provincia.
Sobre esto, desde el círculo cercano a De la Sota aseguran que la movida K se debe a que las encuestas son muy favorables al oficialismo, y el kirchnerismo va a camino a una pésima performance electoral, como en 2009. “Lideramos las encuestas cómodamente, incluso (Luis) Juez no quiere presentarse a diputado porque sabe que gana De la Sota”, afirmó la fuente consultada por LPO. “Además, José es quien le pone límites al gobierno. Algo que no hacen otros gobernadores peronistas”, concluyó.












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