El intendente tiene los votos necesarios para que el partido autorice las alianzas que el ex gobernador no quiere.
El sábado en Tunuyán, la Unión Cívica Radical (UCR) mendocina tendrá su Congreso Extraordinario, según determinó el Comité Provincia el 26 de noviembre.
Si bien parece un acto normal y cotidiano en la vida de un partido político, la cuestión está en la orden del día, que consta sólo de dos puntos: “1-Reforma de la Carta Orgánica”, y “2-Plan de Acción Política”.
Dentro de estos temas a tratar está uno muy sensible, que ha hecho poco menos que estallar el partido por las distintas posturas, de pesos pesados, respecto de qué estrategia implementar de cara a las elecciones del año que viene, tanto nacionales como provinciales, ya que unas están relacionadas con las otras o, mejor dicho, cada una de ellas tendrá directa influencia en la otra.
El intendente de Godoy Cruz y virtual candidato a la Gobernación, Alfredo Cornejo, quiere que el partido quede habilitado, por decisión del Congreso Extraordinario, para realizar acuerdos con otras fuerzas, por ejemplo, el Pro (y su socio mendocino, el Partido Demócrata), con la sola intención de llevar en la boleta de cargos provinciales y municipales a un candidato a presidente no radical más allá de qué correligionario (si es que lo es) se impone en la interna de Unen, ese espacio que comparte la UCR con los socialistas y con Pino Solanas.
De los 335 congresales, 165 le responden directamente al godoicruceño. “Cornejistas puros”, definen en las filas radicales
La interpretación de Cornejo es que, de llegar sólo al candidato de Unen, es muy posible que la UCR local no pueda hacerse con la Gobernación, teniendo en cuenta la pobre performance nacional que hará Unen frente nada menos que al candidato del oficialismo (seguramente Daniel Scioli), del peronismo opositor Sergio Massa, y de la centro derecha, Mauricio Macri.
A esto, Julio Cobos se opone con vehemencia porque interpreta que su propio partido no estaría confiando en el espacio que él mismo integra, y por el que luchará (o quizás no) en las Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias (PASO) nacionales para ser candidato a presidente. “Las posibilidades con un solo candidato a presidente en nuestra boletas pone en riesgo nuestro triunfo en Mendoza”, se le ha escuchado en más de una oportunidad a Cornejo.
Pero, para dejar de lado las especulaciones políticas, lo que cuenta ahora son los votos. Los votos del Congreso Extraordinario, que se compone de 335 miembros. Ahí, Cornejo, con congresales propios, está a tres de tener mayoría e imponer lo que le venga en gana.
De los 335 congresales, 165 le responden directamente al godoicruceño. “Cornejistas puros”, definen en las filas radicales. Pero, el intendente también tiene aliados poco menos que incondicionales, que suman otros 12 congresales, por lo que ya tendría no sólo la mayoría, sino margen para que varios se den vuelta e igual no se pueda cambiar su deseo. Asimismo, Ernesto Sanz, también en la interna de Unen, comparte el diagnóstico de Cornejo, y viene bregando, aún sin éxito, por un amplio acuerdo opositor, con Macri como referente.
El senador y ex intendente sanrafaelino cuenta con 26 congresales, lo que hace aún más probable el triunfo de la postura de Cornejo.
Por el lado de quienes respetan la postura de Cobos y mandarían a sus congresales a votar contra Cornejo en el congreso se cuentan los Territoriales (los intendentes del Este), que tienen 43 congresales.
Además, se suman quienes responden al diputado nacional Enrique Vaquié, que son 18, y los que acompañan a la senadora nacional Laura Montero, que son 14.
Hay otro grupo, de nada menos que 57 congresales, de sectores de la UCR no identificados ni con Cornejo ni con Cobos, donde se hallan, por ejemplo, quienes pertenecen al brazo universitario del radicalismo, Franja Morada, o a la Juventud Radical. Entre todos son 57 pero suelen votar diferente, por lo que ninguno de los bandos en pugna los cuenta como propios.
Respecto de Cobos, “no tiene congresales propios, cuenta con los que responden a los territoriales, Vaquié y Montero”, detallan quienes conocen la mecánica interna del radicalismo local.
Volviendo a los números, si se da la lógica con todos presentes, el congreso podría aprobar el plan de Cornejo por 203 votos, mientras que los filocobistas no podrían resistirlo ya que llegarían a 75 votos. Si, por ejemplo, todos los no identificados se sumaran a Cobos, su postura lograría 132 sufragios, lo que también sería insuficiente.
Y, teniendo en cuenta que cualquier decisión se adopta por mayoría simple, el cornejismo podría imponerse con comodidad.
Sin embargo todavía falta mucho, y algunos en ambos bandos son optimistas en que haya algún tipo de acercamiento para que no se produzco lo que desea el peronismo: un quiebre estruendoso en las filas radicales.
Cobos, “no tiene congresales propios, cuenta con los que responden a los territoriales, Vaquié y Montero”
La fractura en la UCR ya llegó a la Legislatura
La semana pasada, tras insistentes rumores que afirmaban que Julio Cobos se bajaría de su precandidatura presidencial para pelear por la Gobernación –intención que tiene Alfredo Cornejo–, diputados provinciales que responden al intendente salieron con los tapones de punta a pedirle al ex vicepresidente que, de una vez, tome una decisión, que de otra manera queda ante la opinión pública y el partido como un especulador político.
A las horas, un grupo de senadores provinciales del sector de los Territoriales –aliado a Cobos– hizo público otro comunicado en el que afirmaban que es inaceptable exigirle nada a Cobos, “un dirigente que tanto ha hecho por el partido”.
Está claro que la interna entre Cobos y Cornejo ha ido en aumento en los últimos días, por eso se espera, el sábado en Tunuyán, un Congreso Extraordinario muy caliente respecto de las posturas, irreconciliables, entre las
dos facciones.








Comentá la nota