Por primera vez, se utiliza el sistema de Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias para elegir a los postulantes para conducir el distrito. Se presentan 11 frentes. El FpV tendrá cinco aspirantes: Mariano Recalde, Aníbal Ibarra, Carlos Heller, Gabriela Cerruti y Gustavo López, y dos listas de legisladores.
La Ciudad de Buenos Aires decidió debutar en las Primarias Abiertas Obligatorias y Simultáneas (PASO) con una enorme oferta electoral cuya dimensión acompaña el peso electoral que tiene el distrito en el escenario nacional. Once frentes electorales inscribieron hasta la medianoche de ayer a 21 precandidatos que medirán sus chances, el 26 de abril, para quedar como postulantes a competir por suceder a Mauricio Macri en la Ciudad.
Esta será la primera vez que los porteños definirán bajo la modalidad de las PASO quiénes serán los candidatos para renovar jefe y vice de gobierno, a los 30 legisladores y a los 105 comuneros.
El FPV tendrá cinco aspirantes a conducir la Ciudad y dos listas de legisladores, mientras el macrismo llevará tres competidores que apuestan a suceder a Macri.
Esta será la primera vez que el Frente para la Victoria y el PRO dirimirán sus postulaciones en primarias. Hasta ahora, ambas fuerzas le habían escapado a la idea de que sus dirigentes libraran públicamente una contienda por candidaturas y, en cambio, se habían inclinado por la búsqueda de consensos o la aceptación de figuras elegidas por las jefaturas partidarias.
Ambas fuerzas serán testigos de una dura contienda entre sus candidatos, a juzgar por la intensidad de las negociaciones que debieron afrontar para inscribirlos. En el caso del oficialismo porteño, el jefe de gobierno debió resignarse a aceptar que su "heredero natural", Horacio Rodríguez Larreta, compita con la rebelde Gabriela Michetti, quien lidera las encuestas de opinión. Esta es una lucha que, se presume, será descarnada. Macri tampoco pudo evitar que Cristian Ritondo mantuviera en pie su postulación, aunque sí logró unificar la lista de legisladores.
En el Frente para la Victoria las definiciones dejaron como saldo una disputa entre cinco precandidatos y dos listas de postulantes a la Legislatura. La idea original era de que todos apoyaron una misma nómina para ediles porteños, pero el FPV no pudo evitar finalmente dividir su oferta. Una tiene perfil peronista y otra proveniente de las fuerzas progresistas-kirchneristas con origen en la centro-izquierda.
Distinta es la experiencia de ECO (Energía Ciudadana Organizada) y de Surgen. Las fuerzas que componen estos frentes integraron UNEN y supieron sacarle provecho al mecanismo de las PASO. Paradójicamente, esa construcción electoral, que en 2013 se impuso en las primarias por encima del PRO, no logró superar sus diferencias estratégicas y llegó a esta elección dividida en dos coaliciones diferentes.
Los problemas de Sergio Massa, en cambio, fueron otros y quizás más profundos. El ex intendente de Tigre arrancó 2014 convencido de que se llevaría puesto el liderazgo del kirchnerismo a nivel nacional, pero un año después se hicieron muy visibles sus dificultades para conseguir aunque sea un candidato competitivo para la Ciudad. Sin construcción propia en el tercer distrito electoral del país, el Frente Renovador pareció resignarse a una postulación de último momento. Presentó al economista Guillermo Nielsen. Esta experiencia es un llamado de alerta para el FR, que por estos días empieza a percibir un trasvasamiento hacia el macrismo de las expectativas que el centro derecha había depositado en él.
Por "izquierda" hay una larga lista de propuestas. Son cinco en total. Entre ellas se destacan el espacio de Claudio Lozano, el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), que viene de realizar una buena elección en las PASO de Mendoza capital, y el retorno a la cancha de Luis Zamora, con su sello Autodeterminación y Libertad.












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