El jefe de Gobierno visitó los partidos de San Fernando, San Isidro y Vicente López.
Mauricio Macri no puede disimular los gestos de cansancio. Son las 10 de la mañana y se le escapa un bostezo.
“Lo estamos matando”, explica uno de sus asesores más influyentes.
Se refiere a la intensa agenda de campaña que el viernes llevó al jefe de Gobierno porteño a Misiones y Formosa y en la mañana de ayer a la zona norte del Conurbano. Macri sonríe a los vecinos que se acercan a saludarlo en San Fernando, se saca fotos con todos. Está cómodo, incluso a pesar de los agentes de Protección Ciudadana, que se le pegaron durante su escala en el distrito que gobierna el massista Luis Andreotti.
El líder del Pro visita comercios: un bazar, una verdulería, una joyería.
En todos pregunta por las ventas y ante las respuestas poco auspiciosas, promete: “En 2015 se va a levantar”.
El jefe de Gobierno defiende su promesa de eliminar el impuesto a las ganancias que recibió críticas del oficialismo y buena parte de la oposición. “Reitero todo. Voy a terminar con la inflación y el impuesto a las ganancias de los trabajadores. Vamos a llevar la escala a lo que era antes de la inflación”, promete. Pero, ante la consulta de Clarín, marca distancia de los dichos de Luis Barrionuevo, que alertó sobre un posible estallido en diciembre. “Hay una cantidad de vivos que a fin de año tratan de llevar agua para su molino, yo voy a estar del lado de los que trabajen para la paz social”, asegura.
Le siguen los pasos, sus estrategas de campaña: Emilio Monzó y Marcos Peña. También, el referente local Alex Campbell y el salteño Juan Collado. En el tren Mitre, que lo lleva a San Isidro, Macri habla con pasajeros, con un chico que pide y compra los alfajores que vende un voluntario de un hogar de rehabilitación de drogas.
En el distrito que gobierna otro massista –su ex aliado– Gustavo Posse, lo recibe el ministro de Seguridad porteño Guillermo Montenegro, candidato a intendente, que no oculta su “amargura” por la detención de dos efectivos de la Metropolitana. Las escenas son similares a las del principio. Lo mismo ocurre en su visita a Vicente López. Esta vez, el anfitrión es su primo el intendente y precandidato a gobernador, Jorge Macri.
En los tres municipios saluda a sus voluntarios, que ayer se mostraron con referentes en cada una de las provincias, acompañados por referentes. Patricia Bullrich participó del primer acto proselitista del PRO en Santa Cruz.
A pesar de que camina en dos de “sus municipios”, Macri evita nombrar a Sergio Massa, pero cerca del jefe de Gobierno aseguran que avanzan en un acuerdo con la unión vecinalista de Tigre. Más fuerte dispara contra su amigo, el gobernador bonaerense Daniel Scioli.
Califica como “pésima” la reforma de las calificaciones en la escuela primaria de la provincia y asegura que la gestión “no es la fortaleza de Daniel”.
Y aunque insiste en que habrá internas para elegir a su sucesor afirma que Gabriela Michetti sería “un lujo” en la fórmula presidencial.
Cansado, termina su raid en una feria en Colegiales. Y alude a sus principales competidores. “Rescatamos el sentimiento peronista de igualdad de oportunidades, lo que no podemos rescatar más es el PJ”.














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