Cristina, Scioli y La Cámpora apelan al equilibrio para no demostrar sus simpatías entre los dos precandidatos a Gobernador del FPV. Sin embargo, poderosos intendentes del conurbano apuestan todas sus fichas a la fórmula netamente peronista Domínguez-Espinoza. Quien gane la interna K del 9 de agosto será, seguramente, el sucesor de Scioli. La importancia de la fiscalización. Cómo impactó el informe de Jorge Lanata en la interna.
En ciertos momentos de la era kirchnerista, hubo que analizar cómo trataban sus agencias de noticias determinados temas para conocer la postura que se bajaba de Casa Rosada. Este fin de semana, Télam, dirigida por La Cámpora, tituló: "Scioli elogió a Aníbal Fernández y a Julián Domínguez en diferentes actos en la provincia".
Lejos de querer informar objetivamente, el título de la agencia oficial demuestra "equilibrio". El equilibrio con el que se tituló, es el mismo que utilizan Cristina Kirchner, Daniel Scioli y todos aquellos dirigentes del riñón de la Presidenta, como Carlos Zannini o los dirigentes de la agrupación que conduce Máximo Kirchner. No se bajó ninguna orden desde la Rosada en cuanto a la contienda electoral de las PASO de la Provincia de Buenos Aires, donde se disputará la única interna atractiva y con final abierto: Aníbal Fernández vs. Julián Domínguez.
Todas las encuestas serias lo dan ganador al jefe de Gabinete, por diferencias que van desde los 12 hasta los 3 puntos. Los que pierden utilizan el "Caso Lousteau" para relativizar la verdad de las consultoras. Lo cierto es que las encuestadores le erraron al resultado del balotaje porteño porque, según explicaron sus directores, las similitudes de los dos postulantes generó confusión a la hora de evaluar el resultado en un balotaje. ¿Podría ocurrir lo mismo con Aníbal y Domínguez? Son dos figuras del peronismo tradicional, con pasados menemistas y duhaldistas. A esto se le suma, también, la poca importancia que el electorado le da a la boleta de Gobernador. "Cuando la gente entra al cuarto oscuro, presta atención al candidato a Presidente y, en segundo término, al candidato a Intendente", coinciden los analistas. Y aseguran que, históricamente, el corte de boleta en el nivel de la Gobernación es del 3 o 4 por ciento.
¿Podrá Aníbal mantener la diferencia que le da, sobre todo, su alto conocimiento en la Provincia? ¿Podrá Domínguez revertir esa tendencia, insistiendo con vincular a Aníbal con el narcotráfico? ¿Cuánto jugará a su favor el respaldo que tiene de gran parte de los intendentes peronistas de la Provincia?
Más allá de la fidelidad que le jura cada intendente a Domínguez y/o a Fernández, los jefes comunales buscan garantizar su subsistencia y, más allá de quién resulte ganador el domingo, se encargan de repartir las dos variantes de la boleta del FPV en Buenos Aires. Es el caso de caciques como Juan Patricio Mussi (Berazategui), Alberto Descalzo (Ituzaingó) o Julio Pereyra (Florencio Varela). La boleta de Domínguez gozará de primacía en distritos como Tres de Febrero, de Hugo Curto, La Matanza, de Fernando Espinoza -compañero de fórmula de Domínguez-, o en Quilmes, gracias a Francisco "el Barba" Gutiérrez, quien deberá enfrentar en su municipio a Daniel Gurzi, pre-candidato a intendente en la boleta de Fernández.
Muchos creen que Cristina le puso de vicegobernador a Sabbatella porque su figura simpatía está puesta en Domínguez. El moronense siempre fue una amenaza para los intendentes justicialistas de la Provincia, y también para el propio Scioli. A esta altura, y con la importancia que va a ser el rol de los fiscales, Sabbatella significa una mochila para Aníbal.
Un funcionario peronista de San Martín, con varias elecciones en la espalda, analizó la interna K en la Provincia: "Si Aníbal llega a las PASO con una diferencia en las encuestas de 3 o 5 puntos, el ganador de las primarias será Domínguez. ¿Cómo va a hacer Aníbal para fiscalizar una escuela de La Matanza? En donde Espinoza juega de local, o en Tres de Febrero, los militantes solo reparten la boleta de Julián. La boleta de Aníbal no existe ahí."
Lo que más le preocupa a Aníbal no es ser el dirigente con más imagen negativa en la Provincia, sino la fiscalización durante el 9 de agosto. Y justamente en torno a ese tema surjió la última pelea entre el quilmeño y la fórmula netamente peronista.
Aníbal volvió a advertir sobre posibles llamados de operadores vinculados a Domínguez para esconder sus boletas en los cuartos oscuros. "Es una zoncera, empezando por Aníbal que es Jefe de Gabinete y él también lo sabe. A veces dice pavadas innecesariamente", aseguró el titular de la Cámara baja. Y agregó: "Es una pavada sin ningún tipo de fundamento. Si después de 31 años de democracia creemos que tenemos un pueblo ignorante que no sabe lo que quiere, me parece que no conocemos la realidad de nuestro pueblo", indicó.
Consultado acerca de si acataría la máxima peronista "el que gana conduce, el que pierde acompaña", en caso de no poder imponerse en la interna, Domínguez aclaró que "en 30 años de democracia" siempre votó "la boleta completa del peronismo".
EL INFORME DE LANATA QUE SE METIÓ EN LA INTERNA
El lunes por la mañana, Aníbal acusó a sus rivales de las PASO por las denuncias de narcotráfico lanzadas en el programa de Jorge Lanata. “Es una agresión lisa y llana financiada por una millonada que pusieron mis contrincantes en el FPV”, advirtió el jefe de Gabinete.
Por esas horas, su rival, Julián Domínguez, le puso paños fríos a la contienda desatada en Canal 13: “Resulta sospechoso que el programa Periodismo Para Todos saque éste informe en éste momento, a una semana de las PASO”, destacó Domínguez, y añadió: “De Lanata no me sorprenden este tipo de operaciones mediáticas”. Por último, el titular de la Cámara de Diputados de la Nación y contrincante en la interna del kirchnerismo para gobernador bonaerense, expresó que “me solidarizo con nuestro jefe de Gabinete”.













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