Vidal, tercera en discordia en la fractura de Massa y De la Torre

Vidal, tercera en discordia en la fractura de Massa y De la Torre

- Yo no te puedo pedir que te pelees con tu familia, así que mejor me voy yo.

Joaquín de la Torre usó un fraseo con aire tanguero para decirle adiós a Sergio Massa, su socio, jefe y amigo, con quien armó el Frente Renovador en 2013 y del que, avisó en Semana Santa, se despegó en términos políticos. Alcalde de San Miguel, De la Torre era el jugador con más volumen político y territorial del FR, detrás de Massa.

En el massismo le sacaban, ayer, dramatismo a la estampida. Hablaban de un chispazo entre amigos o de un paso coreográfico de De la Torre para forzar una negociación con Massa. Se manejó, incluso, una fecha para una cumbre entre ambos en estos días. En los pliegos suenan, también, teorías sobre una ruptura estratégica.

El alcalde, sin embargo, les dijo a los suyos que la decisión está tomada y que, por un tiempo, se encerrará en su distrito, San Miguel. El factor de la ruptura fue doméstico: De la Torre sostiene que los Galmarini, Malena ySebastián, dañan el proyecto de Massa, que el tigrense no "controla" a su familia política y que, resignado, decidió correrse.

Es la parte emotiva de la historia. El intendente dio a entender, aunque en todo momento defendió a Massa, que entrevé que el futuro político está en una trinchera que no es el FR. Hace un mes escuchó un convite de Juan Manuel Urtubey para convertirse en su armador en la provincia de Buenos Aires, pero el imán más intenso es Cambiemos, espacio con el que gestionó un acuerdo electoral, se mostró dispuesto a ser vice de María Eugenia Vidal y, más acá, hasta dio señales de aceptar un cargo en el gabinete bonaerense. No ocurrió.

De la Torre tejió un vínculo con Vidal a través de Federico Salvai, el operador en quien la gobernadora dejó la administración de la política. El ministro de Gobierno es quien busca arrimar diputados y senadores, cena con caudillos peronistas como Baldomero "Cacho" Álvarez y propone un acuerdo con Darío Giustozzi. Salvai repite un mandamiento: "Las listas del año que viene las arma María Eugenia".

En esa variante entra (o en el PRO quieren hacer entrar a) De la Torre. El intendente notifica a los suyos que hasta mitad de año no hará movimientos para definir hacia dónde caminará en el futuro. Pero no está quieto: en Gobierno contaron que en estas horas De la Torre se verá con Rogelio Frigerio y Emilio Monzó. Son dos terminales diferentes para aterrizar en el macrismo: Vidal, enfrentada con Monzó, no quiere que el diputado pise la provincia. Y manda a dinamitar cualquier intención de Monzó de ser candidato en Buenos Aires en 2017.

La sentada entre De la Torre, Monzó y Frigerio puede caer mal en La Plata, sobre todo porque ni Vidal ni Salvai, según dicen desde la gobernación, tienen previsto verse en estos días con el intendente de San Miguel. El ahora exmassista parece salir de una interna y, a los dos pasos, terminar entre dos fuegos macristas. Si la mudanza se concreta, puede anticipar otra acción: que no hay chances de que, en 2017, el macrismo y el massismo se asocien para una aventura electoral compartida contra el peronismo.

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