Tras su pelea con Kicillof, ahora Nielsen suena como canciller de Alberto

Tras su pelea con Kicillof, ahora Nielsen suena como canciller de Alberto

Sería una manera de descomprimir con el kirchnerismo y evitarle el costo del ajuste inicial.

El lapidario juicio de Guillermo Nielsen sobre Axel Kicillof no parece haberlo relegado de un futuro gobierno de Alberto Fernández, pese al previsible rechazo que generó en el Instituto Patria. A pesar de haber tildado de "ignorante" y de "marxista disfrazado de keynesiano" a Axel Kicillof, el nombre del ex secretario de Finanzas de Néstor Kirchner suena fuerte para comandar la Cancillería, si el candidato peronista gana las elecciones.

Si bien Alberto se encargó de recalcar que Nielsen no es su referente económico, en su entorno reconoce que hablan de manera habitual. "Alberto valora mucho el entendimiento que tiene Nielsen de los mercados y su prestigio internacional, virtudes que no abundan en este espacio", reconocen cerca del candidato del frente Todos.

En efecto, el aislamiento internacional que enfrenta la fórmula peronista es brutal, empezando por el rechazo público de los presidentes de dos aliados estratégicos de la Argentina como son Brasil y Estados Unidos: el mayor socio comercial y el principal origen de las inversiones extranjeras, respectivamente.

En el entorno de Alberto son conscientes de la desconfianza que genera Cristina a nivel internacional y en los mercados que y por eso imaginan que tras un hipotético y categórico triunfo del ex jefe de Gabinete en las PASO, Nielsen recorra los principales centros de poder global para llevar tranquilidad.

Pero el favoritismo por Macri no sólo es palpable en gobiernos de derecha como los mencionados, sino que incluso se da con presidentes supuestamente más cercanos ideológicamente como el socialista español Pedro Sánchez o el histórico líder del Frente Amplio uruguayo Tabaré Vázquez, quienes se sienten más cómodos con la filosofía de libre comercio de Cambiemos.

En el entorno de Alberto son conscientes de ello e imaginan que tras un categórico triunfo en las PASO, Nielsen se dedique a tranquilizar el consecuente nerviosismo de los mercados y la comunidad internacional.

El caso Nielsen expone la ausencia de un vocero económico en la campaña de Alberto 

De hecho, el especialista en finanzas no es un principiante en materia diplomática. Fue embajador en Alemania de Cristina, habla cuatro idiomas de forma fluida, asesora a empresas de diversos países y fue consejero agrícola de las primeras rondas de negociaciones del Mercosur con la Unión Europea. Conserva además relaciones con los organismos internacionales como el FMI o el Banco Mundial, tras su paso como negociador de la deuda externa en los primeros años de Néstor Kirchner.

Alberto Fernández y Axel Kicillof.

Allegados al economista comentaron a LPO que la idea de hacer una primera escala en Cancillería surgió de sus amigos Javier Milei y Diego Giacomini, quienes le advirtieron que "al primero que agarre el Ministerio de Economía le van a hacer la gran Remes Lenicov". De acuerdo al análisis de los liberales, la situación es tan delicada que Alberto se verá forzado a aplicar un severo ajuste durante su primer año.

Exclusivo: Nielsen trata de sumar economistas liberales para que colaboren con Alberto

"El primer ministro de Economía va a ser fusible. Recién en el segundo año con la elección de término medio puede haber algún derrame", se analizó en las charlas que mantuvo Nielsen.

"Al primero que agarre el Ministerio de Economía le van a hacer la gran Remes Lenicov", es el análisis de los liberales Milei y Giacomini, quienes creen que la situación económica es tan delicada que si Alberto gana, se verá forzado a aplicar un severo ajuste durante el primer año de mandato.

El diagnóstico es compartido incluso por economistas cercanos a Kicillof como Emmanuel Álvarez Aggis, quien en una entrevista con El Cronista anticipó que habrá que "congelar la distribución del ingreso por un año".

Frente a este panorama, Nielsen podría en Cancillería sacar provecho de los acuerdos de libre comercio que está impulsando en nuevo enfoque más aperturista del Mercosur que empujan Macri y Bolsonaro. Es que a pesar de las críticas de los sectores más duros del kirchnerismo, en el entorno de Alberto creen que difícilmente la Argentina pueda frenar un giro que está concitando el apoyo unánime en la región, incluidos los gobiernos de "izquierda" como los de Bolivia y Uruguay.

Evo Morales festejó el acuerdo con la Unión Europea que criticó el kirchnerismo 

Sin embargo, aun con este favorable escenario en el ámbito de las relaciones exteriores, el entorno de Nielsen confiesa que su sueño sigue siendo dirigir la economía nacional y en todo caso su idea sería repetir la trayectoria de Cavallo en los noventa, cuando entró al gobierno de Menem por la Cancillería y luego se afianzó en Economía. "Tiene unas ganas bárbaras y está muy activo. Se imagina un mega ministerio que englobe a otras áreas como la Energía, que la considera fundamental para generar las divisas que hacen falta", subrayan cerca suyo.

Si bien hoy no parece tener muchas chances, su principal activo reside en la falta de experiencia de sus contrincantes. "Es imposible replicar el gabinete del último mandato de Cristina, eso hasta La Cámpora lo reconoce. A Álvarez Aggis le faltan muchos kilates para ocupar ese lugar y Kulfas seguramente terminará en el Ministerio de Producción que es su especialidad. No hay otro candidato como Guillermo y habla con Cristina mucho más de lo que se sabe. Es de absoluta confianza", enfatizan cerca suyo.

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