La paradoja marplatense: los que más miden, afuera

La paradoja marplatense: los que más miden, afuera

Cuando falta un mes exacto para conocer los nombres de los precandidatos para las próximas elecciones, en Mar del Plata se da una paradoja: las dos principales fuerzas podrían excluir a los dirigentes que más miden y empujarlos a competir con una boleta corta.

Por Mariano Suárez.

Todas las encuestas conocidas hasta ahora muestran a Gustavo Pulti y Vilma Baragiola como los dos dirigentes con mayor intención de voto en Mar del Plata. Hoy por hoy, no está claro por qué espacio se presentarán.

El exintendente fue a golpear las puertas del peronismo hace varios meses. Su principal interlocutor con el kirchnerismo era nada más y nada menos que Alberto Fernández, hoy ungido como precandidato presidencial de Unidad Ciudadana, a la cabeza de la fórmula que también llevará a Cristina Kirchner.

Sin embargo, en todos estos meses tuvo poca acogida, más allá de dialogar de manera fluida con muchos dirigentes de peso. ¿El motivo? La diputada nacional Fernanda Raverta está haciendo todo lo posible para evitar una Paso en Unidad Ciudadana, una situación que ya se vivió en 2017 cuando se dieron de baja varias listas, en pos de la nómina que impulsaba la legisladora. 

En los últimos días, algunos sectores como el PJ Mar del Plata, reavivaron la voz en pos de que se permita competir a todos los sectores. Si no hay posibilidades de llegar a una lista de consenso que las diferencias se diriman en una Paso que, entienden, le dará mayor volumen y fortaleza al kirchnerismo.

La diputada nacional, con el apoyo del kirchnerismo más ortodoxo y La Cámpora, por ahora, resiste este embate y avanza hacia una postulación como candidata única. Desde su entorno afirman que mantienen charlas con el pultismo para tratar de contenerlo. Hubo ofrecimientos para que el exintendente sea el que encabece la lista de diputados provinciales por la Quinta Sección Electoral. Pero el líder de Acción Marplatense ya dejó en claro que su objetivo es volver a ser intendente de Mar del Plata y no planea cambiar esa meta por ningún otro cargo.

“Hasta el momento no hubo acuerdo con su espacio y entiendo que si no se dio, tampoco se dará”, dijo Pulti en una entrevista con Radio Brisas. ¿Qué puede pasar entonces? Desde el pultismo aseguran que la hipótesis más posible es que el exintendente juegue con una boleta corta, como lo hicieron en un sinfín de elecciones. En el entorno de Raverta, afirman que seguirán buscando un acercamiento aunque no cederán en la pretensión de que la diputada nacional sea la candidata a intendenta.

“Como está dado el escenario, Unidad Ciudadana tiene una chance concreta de ganar, pero si Pulti juega por afuera esa posibilidad casi que se extingue. Todo está dado para una elección polarizada y jugar con una boleta corta es dar mucha ventaja. Pero aunque sean pocos los votos que saque pueden ser los que provoquen la derrota”, detalló un analista político consultado por este medio.

Baragiola, por su parte, atraviesa una situación similar aunque con particularidades distintas. Las máximas autoridades de Cambiemos (provinciales y nacionales) no quieren que ella sea la candidata. “Una cosa es ganar una elección y otra gobernar una ciudad como Mar del Plata. Después de la experiencia de Arroyo en el Pro no quieren arriesgarse a que les pase otra vez”, señaló un operador bonaerense.  

La versión de que Baragiola finalmente no será precandidata a intendente se escucha hace meses en distintos ámbitos. Desde el entorno de la concejal dan siempre la misma respuesta cuando surge la inquietud. “Vilma va a ser candidata a intendenta, por Cambiemos o por afuera”, sostienen.

Públicamente, a diferencia de Pulti, la exsecretaria de Desarrollo Social sigue reafirmando su pertenencia a Cambiemos y su voluntad de competir dentro de ese espacio. Pero la posibilidad de que no juegue allí está latente. “Hay algo claro: si el contexto fuera un poco más favorable para Cambiemos, Baragiola no tendría ninguna posibilidad. Pero en un contexto donde se necesitan todos los votos todavía chance”, señalaron.

Mientras tanto, Guillermo Montenegro y Maximiliano Abad, los dos precandidatos que sí tienen fotos con la gobernadora María Eugenia Vidal, siguen adelante en la carrera. Y ambos, con distintas miradas, esperan la definición que tome la Convención Radical. Desde la UCR señalaron que no habrá nada concreto, como algunos esperan. “Se va a ratificar la pertenencia a Cambiemos y se hablará de ampliar la base de sustentación. Nada más”, explicaron.

De allí, entonces, no saldrá ni una ruptura, ni siquiera el reclamo concreto de que haya una Paso nacional para que la UCR pueda llevar su propio candidato. Si esta última posibilidad prosperara, sería más difícil rechazar una primaria en Mar del Plata. “Pero en ese caso nosotros iríamos con Macri y Vidal y Baragiola con los candidatos radicales. Quedamos muy bien parados”, señalaron desde el entorno del diputado nacional.

En 30 días habrá un panorama más claro: ya se sabrán las alianzas y quedarán oficializadas las listas de precandidatos. Por ahora, Pulti y Baragiola se encuentran con dificultades para competir en Unidad Ciudadana y Cambiemos, respectivamente. Pero aunque todos oyen rumores públicamente los referentes de esas fuerzas no dieron ninguna definición. En política, en una hora, todo puede cambiar. 

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