Funcionarios y candidatos: el Gobierno apela a la simultaneidad de cargos para dar pelea en el Conurbano

Funcionarios y candidatos: el Gobierno apela a la simultaneidad de cargos para dar pelea en el Conurbano

Hubo zozobra hasta fines del año pasado, cuando recién se pudo corregir el texto. A mediados del 2016, la Legislatura bonaerense, con especial impulso de Sergio Massa, sancionó la Ley 14.836 que sepultó la reelección indefinida de intendentes y legisladores y que determinaba la incompatibilidad por la simultaneidad de cargos: prohibía ejercer como funcionario nacional o provincial y concejal a la vez.

Al filo del 2017, el macrismo en su versión bonaerense logró torcer la ley: modificó el régimen de incompatibilidades y habilitó de esa manera a los funcionarios para que puedan presentarse en cargos municipales en las elecciones legislativas de este año, en las que el PRO jugará su suerte de cara al segundo tramo de los mandatos de Mauricio Macri y de María Eugenia Vidal.

La corrección de la ley no fue al azar. Este año, y aunque Macri no termine de comulgar con la idea, el macrismo inaugurará una nueva estrategia dentro de sus filas, los "funcionarios-candidatos", apurado por la escasez de dirigentes rentables y por las necesidades electorales, en especial en el conurbano bonaerense, la región más reacia a las figuras de Macri y de Vidal y en la que el ajuste de la economía tuvo su impacto más significativo.

Se trata de funcionarios nacionales y provinciales que llegaron a la función ejecutiva con un recorrido previo y visibilidad en los distritos más adversos del Conurbano, y a los que el Gobierno apelará como cabeza de lista de concejales en su mayoría para traccionar votos y posicionarlos de cara al 2019. "Si quieren ser intendentes en 2019 tienen que jugar este año", es el mensaje que, por ahora, bajó desde la cúpula partidaria.

Según confiaron a Infobae fuentes oficiales de la Casa Rosada y de la Gobernación, hay una lista de funcionarios que serían candidatos y que, en ese caso, no deberán renunciar a sus cargos: la corrección de la citada ley solo les prohíbe cobrar dos sueldos. Al menos la mitad de ellos, en tanto, ya habían sido candidatos a intendentes en las últimas elecciones. Es el caso de Lucas Delfino -subsecretario de Asuntos Municipales del Ministerio del Interior- en Hurlingham, Ezequiel Pazos -subsecretario de Políticas Sociales del Ministerio de Desarrollo Social bonaerense- en José C. Paz, Evert van Tooren -titular del Instituto de la Vivienda de la provincia de Buenos Aires- en Esteban Echeverría y Gabriel Kunz -director de Deportes bonaerense- en Berazategui.

El caso de Van Tooren es el más complejo: el estatuto del organismo que preside sí le prohíbe la simultaneidad de cargos. Es una de las trabas burocráticas en análisis.

Lomas de Zamora, Moreno, San Fernando y Florencio Varela son otros de los cuatro municipios en los que el macrismo aún no pudo hacer pie y en los que tratará de fortalecerse desde las legislaturas locales. Y en los que también apelará a funcionarios beneficiados con la modificación de la Ley 14.836.

En Lomas de Zamora el dilema pasa por cómo apaciguar la interna entre Gabriel Mércuri, subsecretario de Fortalecimiento Familiar y Comunitario del Ministerio de Desarrollo Social bonaerense, hijo del histórico dirigente peronista y ex candidato a intendente, y Hernán Lewin, flamante subsecretario de Innovación y Experiencia Ciudadana bonaerense.

San Fernando, por su parte, ya fue empapelado con el rostro de Agustina Ciarletta, coordinadora regional de los Centros de Referencia del Ministerio de Desarrollo Social y uno de los nexos entre Vidal y la ministra Carolina Stanley.

En Florencio Varela, la candidatura será para Pablo Alaniz, director general de Comunicación Digital de la Casa Rosada, un joven cercano al jefe de Gabinete, Marcos Peña. En Moreno, en tanto, la postulación sería para Aníbal Asseff, director del Banco Nación. Uno de los que se quedaron afuera de esta nueva sección del PRO fue Carlos Regazzoni, que fue corrido del PAMI hace dos semanas y que ahora se volcó de lleno en Almirante Brown, donde fue candidato a intendente en la última elección.

En el 2009, el ex presidente Néstor Kirchner había popularizado una estrategia similar a través de las candidaturas testimoniales, un rótulo que detestan en el macrismo. A diferencia del plan actual del PRO, los postulantes K nunca evaluaron en aquel momento asumir en sus bancas como una posibilidad concreta. Las de Daniel Scioli y Massa, las dos postulaciones más resonantes del Frente Para la Victoria en esa elección, no alcanzaron sin embargo para evitar la derrota a manos de Francisco de Narváez.

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