Los dos emprendimientos recibieron importantes galardones en la última semana. La impronta, la tenacidad y el interés por causas comunes son algunos de los puntos que reconoció el jurado a la hora de tomar las decisiones. Un ejemplo para el resto de los trabajadores.
El emprendedurismo se entiende hoy en la provincia como uno de los pilares para el desarrollo económico. Y, ya sea desde el Estado o desde el sector privado, se valora el esfuerzo de quienes deciden producir y poner en el mercado productos creados por ellos mismos. El esfuerzo también tiene sus reconocimientos y por eso, en esta oportunidad, se destacó el trabajo de dos microempresas locales. Por un lado, Amén, de una joven diseñadora correntina, cuyo nombre ya se escucha en Buenos Aires; y por el otro, Zuamar, cuyo trabajo en producción de energía fue premiado a escala nacional.
Amén fue el emprendimiento distinguido en septiembre por el Gobierno provincial, a través de la Subsecretaría de Industria. Este negocio de indumentaria es propiedad de Nahir Robledo, una joven que gestó la idea como trabajo final de su carrera de Diseño de Indumentaria y Textil. La perseverancia y las ganas de seguir creciendo hicieron que el proyecto fuera más allá de las calificaciones, hasta que pudo plasmarse en la realidad.
"Al principio, su casa hacía de taller y como no contaba con un espacio físico donde vender lo que producía, se amañaba para poder hacerlo, organizaba reuniones y llevaba las prendas que confeccionaba en valijas para poder mostrarlas y venderlas", contaron desde la Subsecretaría que la distinguió.
Sin embargo, la necesidad de espacio físico y de máquinas y nuevos materiales la llevaron a recurrir a las herramientas de financiación del Gobierno provincial, a través del Instituto de Fomento Empresarial. "Conocí el préstamo para emprendedores a través de un amigo y me pareció súper accesible y cómodo, así que decidí tomarlo y salió todo muy rápido. Ni bien me depositaron la plata, hice mi inversión, contraté a dos modistas y alquilé un lugar para trabajar", contó ella misma.
Una vez conseguidos los fondos, el resto es historia, Amén instaló su taller y showroom en el local 55 de la galería Corrientes de la Capital provincial. El emprendimiento comenzó a expandirse y, en ese sentido, Nahir afirmó: "En ese momento me jugué porque si te quedás siempre en hacer poquito por miedo, es muy difícil crecer".
La joven diseñadora entiende la importancia que tiene cada fase del proceso de elaboración, desde la selección de la tela hasta la disposición de las indumentaria en el showroom, fue eso lo que la impulsó a profundizar sus conocimientos en costura y pasó horas sentada junto a sus modistas siguiendo cada detalle de la confección de las prendas.
"Cada uno de los peldaños que fue escalando Nahir, sumado a su espíritu emprendedor, la llevaron a expandir los horizontes de lo que comenzó como un sueño. Hoy Amén está instalándose también en Buenos Aires, lo cual implica no sólo un crecimiento para la marca, sino también un desafío personal", indicaron desde la Subsecretaría y resaltaron el porqué de la merecida distinción.
Ayuda necesaria
En el emprendimiento de Nahir, como en tantos otros, sobra la creatividad, el esfuerzo y las ganas, pero muchas veces la limitación viene de la mano de la cuestión económica; al respecto la diseñadora cuenta que "lo que te frena mucho a la hora de empezar es que te das cuenta que necesitás una cantidad de cosas y muchas veces no tenés el dinero necesario para hacer esa inversión grande al principio".
ASISTENCIA
Pero pese a esta dificultad, la joven diseñadora no se desanimó y continuó buscando la manera de hacer crecer su proyecto. Así fue que en 2013 tomó conocimiento de la línea de préstamos para pequeños emprendedores que ofrece el Gobierno provincial a través del IFE. Cuenta que "el crédito significó todo, porque sin eso me hubiese costado mucho más". Por otro lado, la posibilidad de mostrar sus diseños le brinda muchas satisfacciones y comenta que "cuando son tus ideas, vos más que nadie podés explicar lo que querés hacer y eso está buenísimo". La oportunidad de "llevar adelante mi emprendimiento hace que no tenga que depender de nadie, tengo mis propios horarios", completó.
Reconocimiento a la producción en favor
del cuidado de la ecología
La otra Pyme galardonada, Zuamar, es propiedad de Emmanuel Zuázquita y de Enzo María. Su trabajo fue reconocido por la producción de biomasa a partir de residuos forestales en la primera edición del concurso nacional Poné tu energía para cuidar el ambiente, organizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, conocida por su sigla Came.
Los emprendedores recibieron la distinción en un acto llevado a cabo en Buenos Aires, en el marco de la celebración por el Día de la Industria (el pasado martes), que contó con la presencia del gobernador de esa provincia y candidato a presidente, Daniel Scioli; el ministro de Economía, Axel Kicillof; la ministra de Industria, Débora Giorgi; el secretario general de la Presidencia, Eduardo "Wado" de Pedro, y autoridades de la entidad organizadora encabezadas por su presidente, Osvaldo Cornide.
El premio, declarado de Interés Nacional por el Honorable Senado de la Nación, fue recibido por los socios de la Federación Correntina de Empresarios, Emmanuel Zuázquita y Enzo María, de manos de Scioli y del titular de la Came, correspondiente a la categoría Utilización de energías renovables por la industrialización y producción de biomasa a partir de residuos forestales.
Zuamar está radicada en el parque industrial de Santa Rosa (Corrientes) y ha recibido apoyo del Gobierno correntino para el desarrollo de este emprendimiento que ha recibido el reconocimiento nacional.
En la categoría Sustentabilidad y cuidado del medio ambiente se distinguió a la Pyme 500RPM, dedicada a la capacitación e instalación de aerogeneradores para electrificación rural y en la categoría Innovación tecnológica en desarrollo de productos o servicios a la Pyme Fiasa, que realiza instalaciones de calefones solares en viviendas sociales.





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