Las tres batallas de Máximo Kirchner en el conurbano

Las tres batallas de Máximo Kirchner en el conurbano

El líder de La Cámpora apuesta a retener Quilmes y sumar Lanús y Hurlingham, tres intendencias que suman más de un millón de votantes. Mayra Mendoza, Julián Álvarez y Selci, sus alfiles.

Por Macarena Ramírez

Máximo Kirchner tiene tres apuestas fuertes en el conurbano bonaerense para las elecciones del domingo. Busca retener Quilmes, con la reelección de la intendenta Mayra Mendoza, única referente de La Cámpora que conduce un distrito poderoso del conurbano, y apuesta a sumar dos distritos de peso: Lanús y Hurlingham. En el primero, Julián Álvarez buscará arrebatarle a Juntos por el Cambio (JxC) el único distrito que esta coalición gobierna en la Tercera sección. En el segundo, Damián Selci pretende suceder a Juan Zabaleta, con quien libró una batalla cruenta y lo derrotó en las primarias.

 

Tiene grandes posibilidades de alcanzar los tres objetivos y hacerse de un fuerte poder territorial. En Quilmes, Mendoza se impuso en las PASO. Le sacó seis puntos (40 a 34) al exintendente Martiniano Molina (JxC). Espera ampliar esa diferencia respaldada, centralmente, por su gestión y una intensa campaña que la llevó a recorrer cada barrio del distrito. Molina apuesta al alto nivel de corte de boleta -en agosto logró un número récord de 22 mil cortes a su favor- y al crecimiento que históricamente JxC tuvo en el distrito entre las PASO y las generales en las elecciones ejecutivas de 2015 y 2019.

En Hurlingham, Selci tiene altas chances de convertirse en el próximo intendente. En agosto, UP le sacó 27 puntos de diferencia a JxC (fue 52 a 25). Sin embargo, tiene el desafío de retener los votos que en la interna fueron para Zabaleta.

 

 

Sobre esa pelea interna del peronismo trabaja la campaña el candidato opositor Lucas Delfino, que buscará quedarse con ese sector del electorado que apoyó al intendente pero que no está dispuesto a votar al candidato de La Cámpora.

La pelea de Lanús es más compleja, pero hay optimismo en el peronismo local. Álvarez buscará imponerse a Diego Kravetz, al mando del distrito de manera interina por el pedido de licencia del intendente Néstor Grindetti, quien está enfocado en la pelea por la gobernación bonaerense. En las PASO, UP se impuso por 12 mil votos (fue 40% a 34%), pero sabe que eso no es garantía de nada. En 2019, el Frente de Todos se impuso por 14 puntos y en la elección general terminó perdiendo por cinco.

No obstante, dicen en el peronismo que las condiciones de esta elección son diferentes a las de hace cuatro años. El principal activo es que los cuatro candidatos que participaron de la competencia interna en agosto trabajaron durante la campaña en perfecta sintonía. En ambos campamentos coinciden en señalar que el resultado está abierto.

De darse la victoria en los tres distritos, la agrupación conducida por Kirchner se sentará para la etapa que viene sobre una montaña de votos propios, un activo que gana valor en el convulsionado reacomodamiento de liderazgos del panperonismo. En ese caso, ninguna otra agrupación podrá arrogarse un poder territorial de tal magnitud: el Movimiento Evita gobierna sólo un distrito del conurbano, Moreno; el Frente Renovador, aunque tiene una decena de intendencias no llega entre todas a sumar el caudal electoral de uno de los distritos grandes del conurbano.

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