Tras la tensión con Techint, Caputo se reúne con la UIA, y recibe un plan para reactivar la economía

Tras la tensión con Techint, Caputo se reúne con la UIA, y recibe un plan para reactivar la economía

En un clima de creciente caída en la actividad, Luis Caputo se reúne con Martín Rappallini. Discutirán sobre las necesidades del sector y las estrategias para reactivar el consumo

 

El ministro de Economía, Luis Caputo, mantendrá este viernes un encuentro con el presidente de la Unión Industrial Argentina, Martín Rappallini, que le presentará un plan para reactivar la economía en medio de un clima de creciente inquietud empresarial por la caída de la actividad. La reunión se producirá pocos días después del cortocircuito entre el Gobierno y el Grupo Techint por la licitación de caños para un gasoducto vinculado a Vaca Muerta, un episodio que dejó expuestas tensiones entre la estrategia oficial y el entramado productivo local.

El encuentro en el Palacio de Hacienda se dará en un contexto de fuerte presión sobre el equipo económico, atravesado además por la presencia en Buenos Aires de una misión del Fondo Monetario Internacional, que aseguró "muy buenos avances técnicos" en Argentina. 

Para los industriales, la combinación de retracción del consumo, menor utilización de la capacidad instalada y dificultades para acceder al crédito configura un escenario que exige medidas urgentes.

No es la primera vez que Caputo y la cúpula fabril se sientan a dialogar. En diciembre ya habían mantenido una reunión en la que los empresarios advirtieron sobre la contracción del mercado interno y la necesidad de recomponer el capital de trabajo, especialmente en el segmento pyme. Desde entonces, sostienen que la situación no mejoró y que varios sectores operan con márgenes cada vez más estrechos. 

El plan que llevará la UIA

 La central fabril presentará una batería de propuestas orientadas a dinamizar el consumo y sostener la producción. Entre los ejes figura la creación de un mecanismo de financiamiento en cuotas para estimular las ventas, bajo un esquema similar al antiguo Ahora 12, pero sin subsidios estatales directos. La idea es articular instrumentos financieros que permitan recomponer la demanda sin comprometer las cuentas públicas.

Además, la UIA impulsará incentivos impositivos focalizados en sectores estratégicos, como la construcción, por su efecto multiplicador sobre el empleo y la actividad. En paralelo, trabaja en un proyecto de ley para reducir la presión tributaria tanto a nivel nacional como provincial, con el argumento de que el peso de los impuestos erosiona la competitividad en un contexto de mayor apertura comercial.

Los industriales plantean que cualquier alivio fiscal debe contar con la adhesión de las provincias para evitar que una baja en tributos nacionales sea neutralizada por cargas locales. Advierten, además, que si no se avanza en ese frente, se mantendrán los incentivos para relocalizar inversiones fuera del país. Como ejemplo, mencionan proyectos audiovisuales que terminaron instalándose en Uruguay o Colombia, donde la estructura impositiva resulta más favorable.

Un reclamo por indicadores bajos

El trasfondo del reclamo es un cuadro de deterioro en los indicadores fabriles. En diciembre de 2025, la utilización de la capacidad instalada en la industria se ubicó en 53,8%, por debajo del 56,7% registrado en igual mes del año anterior. La caída se refleja con mayor fuerza en sectores vinculados a bienes durables y manufacturas intermedias.

La metalmecánica -excluida la automotriz- descendió a 38,9%, frente al 45,7% de diciembre de 2024, afectada por la menor producción de maquinaria agrícola y electrodomésticos. La industria automotriz, por su parte, operó al 31,2% de su capacidad, muy por debajo del 44,2% del año previo. También se verificaron retrocesos en caucho y plástico, con una utilización del 33,4% y una fuerte contracción en la fabricación de neumáticos.

En contraste, algunos rubros muestran mayor resiliencia, como la refinación del petróleo (87,1%), papel y cartón (65%) y alimentos y bebidas (63,6%). Sin embargo, para la dirigencia fabril estos desempeños no compensan la debilidad general del entramado productivo.

Con este telón de fondo, la reunión entre Caputo y la UIA se presenta como un termómetro clave del vínculo entre el Gobierno y la industria. El resultado del encuentro permitirá medir hasta qué punto el equipo económico está dispuesto a introducir ajustes en su estrategia para evitar que la recesión se profundice en el sector manufacturero.

 

Comentá la nota