Las definiciones, incluso la de si las elecciones nacionales y provinciales serán juntas o separadas, comenzarán a surgir la semana que viene.
Desde hace semanas, en reuniones por separado, trabajan en el hilvane de los principios de ese acuerdo el ministro de Planificación, Julio De Vido, y el histórico superarmador peronista hoy al servicio del kirchnerismo, Juan Carlos “Chueco” Mazzón, con el ex gobernador y seguro candidato José Manuel de la Sota.
Durante los últimos días, además de esas reuniones, De la Sota ha dado pruebas públicas del acercamiento.
Pero el “ordenamiento”, al decir de un funcionario nacional cercano a las negociaciones, empezará a producirse en las primeras dos semanas de marzo. Será en reuniones de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner con el gobernador Juan Schiaretti y, luego, con el propio De la Sota. Según otras fuentes de la Rosada, en el encuentro con Schiaretti se definirá la demorada fecha a la que el gobernador convocará para elegir a su sucesor y los futuros legisladores provinciales.
Anticipar la elección provincial de la presidencial aparece como la decisión más conveniente para La Rosada y la ex Las Tejas. De ser así, el PJ cordobés iría con sus propios candidatos, y el kirchnerismo respaldaría la candidatura de De la Sota, aunque postularía a propios en otras listas para los puestos legislativos; previo acuerdo mediante de que, en la presidencial, el hoy oficialismo cordobés respaldará la casi segura postulación de Fernández de Kirchner a la reelección.
El desdoblamiento electoral, por otra parte, le permitiría a Schiaretti cumplir con su compromiso “innegociable” de aplicar la reforma política, que juega su carta mayor de transparencia con la boleta única. Aunque, en caso de unificación, podría quedar postergada esa reforma a partir de la supeditación de la legislación electoral provincial a la nacional.
Separar una elección de la otra sería también parcialmente funcional a la estrategia del oficialismo nacional. La Rosada ha digitado con gobernadores leales las fechas de comicios provinciales en función de “compensar” probables derrotas en algunos distritos con probables triunfos en otros. Desde esta óptica, la fecha anticipada de Córdoba (¿31 de julio? ¿7 de agosto?), tercer distrito electoral del país, equilibraría un eventual resultado adverso en el cuarto distrito, Santa Fe, el 24 de julio.
Pero hay también en la Rosada quienes sopesan la conveniencia de la unificación, siempre en plan de anticipar escenarios. Sustentan ese enfoque en las chances que a su juicio tendrían Luis Juez y Oscar Aguad si tuvieran que jugar su suerte en comicios simultáneos con la presidencial.
Según esa lectura, el candidato del Frente Social, que –admiten– hoy corre con ventaja sobre De la Sota, en caso de una elección unificada vería mermado su caudal de votos a partir de su acuerdo con Fernando “Pino” Solanas a presidente. “Perdería por lo menos 5 por ciento de los votos de la intención que tiene ahora”, dijo a este diario uno de esos operadores de la Rosada.
Mientras que Aguad, hoy desdibujado, podría levantar cabeza como tercero en discordia y hacia una despolarización si el presidencial radical es, sobre todo, Ricardo Alfonsín, quien, según los números de la Rosada, está en 28 por ciento en la Provincia.
Siempre de acuerdo con esa óptica, también traccionaría a favor de De la Sota y en función de la unificación, la candidatura de Cristina Fernández, a quien los números oficiales le darían hoy una intención de voto de alrededor de 40 por ciento entre los cordobeses.
“El objetivo es alcanzar en Córdoba un acuerdo como en Santa fe: el justicialismo unido, detrás de la candidatura de Cristina”, sintetizó una de las fuentes consultadas. “Ordenado” el acuerdo nacional, “el resto se alineará”, conjeturó la fuente ante el interrogante de qué harán sectores como el que lidera Eduardo Accastello.
Entre los principios de acuerdo, la designación del candidato a vicegobernador es una facultad de “José Manuel”, reconocen en la Rosada. Pero, en cambio, pretenden que la lista de los nueve candidatos a diputados nacionales tenga dominancia kirchnerista. Por empezar, la cabeza de lista: con más chances aparece el ex diputado nacional y actual director de Radio y Televisión Argentina, el riocuartense Alberto Cantero. Aunque para ese lugar tiene sus pretensiones Schiaretti.
Dentro de ese armado, en la Rosada también le han insistido a De la Sota con la conveniencia de integrar a personajes reconocidos en el campo de los derechos humanos. En concreto, se le mencionó a Claudio Orosz y a Martín Fresneda. Una alquimia que, suponen, serviría para arrimar votos por izquierda a una tercera gobernación delasotista.










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