El gobernador Hermes Binner y el titular del PS, Rubén Giustiniani, confluirán en el campamento de la juventud del socialismo. Como invitados participarán los referentes de Proyecto Sur y Partido Nuevo. Buscarán un acuerdo parlamentario con SI, GEN y otros.
Con miras a un armado electoral hacia 2011, el socialismo avanza en una agenda parlamentaria común con el espacio de centroizquierda no kirchnerista, que incluye a Solidaridad e Igualdad (SI), a los sectores de la CTA cercanos a Claudio Lozano, al juecismo, a Libres del Sur y al diputado Miguel Bonasso. También se están acercando a ese sector los legisladores de GEN, que responden a Stolbizer y que están bien lejos de Elisa Carrió y la Coalición Cívica-ARI.
El campamento de la Juventud Socialista –que se hará a fines de la semana próxima en Jesús María, a 50 kilómetros de la capital cordobesa– será una primera muestra del encuentro entre distintos sectores de la oposición de centroizquierda. Los socialistas esperan, como figura central entre los invitados, a Solanas, a quien le propusieron hablar sobre el problema de la minería ante varios centenares de jóvenes socialistas que viajan de todas las provincias una vez al año. Hoy, el ex candidato a presidente de Proyecto Sur está fuera del país pasando las Fiestas con su familia y volvería a comienzos de enero.
En rigor, Giustiniani y Solanas ya compartieron varios encuentros y hasta hicieron algunos comunicados conjuntos en los últimos tiempos. Con la idea de llegar a consolidar un frente en el Congreso, el presidente del PS tiene conversaciones también con Lozano y Stolbizer, sin descuidar la relación con el radicalismo en el Acuerdo Cívico. "Vamos a trabajar para consolidar un espacio de centroizquierda", señalan en el PS.
A Solanas y Giustiniani los acercó la oposición a diversos puntos de la reforma política que consiguió aprobar el oficialismo en el Congreso y que implica dificultades para los partidos chicos, porque exige un piso del 1,5 por ciento del padrón en las internas para luego poder competir en los comicios generales. Las condiciones que plantea esa nueva ley pueden funcionar como un aliciente para que distintos sectores de centroizquierda busquen un acuerdo en 2011 con los socialistas, para garantizarse el piso necesario. De todas maneras, desde los diversos espacios plantean que 2010 será un año de consolidación de la agenda parlamentaria y que dejarán la discusión de las candidaturas para 2011.







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