El socialismo y el radicalismo buscan construir "algo nuevo" para el 2011

El socialismo puso en marcha el operativo de reconstrucción de un frente electoral nacional para 2011. Llegó ayer puntualmente a la cita en la casa de su principal aliado, la UCR, con una delegación numerosa y su programa de 10 puntos bajo el brazo. El PS se mueve, y se muestra activo, aunque con astucia política, evita definiciones antes de tiempo, y espera que los demás actores muestren sus jugadas con antelación.
   En una segunda etapa, el PS tiene previsto visitar al partido Proyecto Sur de Pino Solanas —que ayer volvió a ratificar que no integrará un frente con la UCR—, al GEN de Margarita Stolbizer, y al partido de Víctor de Gennaro, aliado a Pino Solanas y clave en la disputa interna de la CTA.

   “Empezamos hoy a construir algo nuevo”, anunció Rubén Giustiniani, dando por finalizado en la práctica el ciclo del Acuerdo Cívico y Social constituido en 2009. Sin Elisa Carrió —al menos hasta diciembre— la alianza radical-socialista buscará que las otras expresiones se terminen encolumnando detrás de la fórmula Alfonsín-Binner, la de mayores probabilidades de prosperar en el espacio.

   Se trata de un armado que requerirá de precisión quirúrgica y de una interpretación muy ajustada de los tiempos para dar cada paso. El socialismo santafesino fue a la Casa Radical “a ofrecer su corazón”, dijo el gobernador Hermes Binner ayer, parafraseando al rosarino Fito Páez. Aunque son las relaciones de fuerza y no las afectivas las que mandan en política.

   Tras la complejidad e incertidumbre del armado panradical a nivel nacional, el socialismo fijará su interés principal en garantizar la continuidad de uno de los suyos al mando de la Casa Gris. Un buen armado, competitivo, como oferta para la Casa Rosada, sería un premio extra para el PS.

   Además del presidente del partido y senador nacional, Giustiniani, el PS llevó un equipo tan numero de dirigentes, destacándose los diputados nacionales Mónica Fein, Alicia Ciciliani y Miguel Barrios; el senador provincial e histórico dirigente Juan Carlos Zabalza y también histórico y siempre activo, Héctor Polino.

   Por el lado de los dueños de casa, encabezó la reunión el presidente del radicalismo, y senador nacional, Ernesto Sanz. Muy cerca se sentaron el ex gobernador chaqueño Angel Rozas y el porteño del barrio de Caballito Jesús Rodríguez, sobreviviente de la época de oro de la juventud radical en los tiempos del alfonsinismo.

   La alianza del PS con el radicalismo avanzará sin mayores dificultades siempre que sea el ascendente Ricardo Alfonsín el nombre que surja de las filas de la UCR. Por el contrario, si Julio Cobos lograda revertir su declinación y finalmente quedarse con la postulación de la UCR, La Capital la pudo saber que el PS se alejará de la alianza y buscará confluir con Pino Solanas y la fuerza de Margarita Stolbizer.

   “Gobernamos una ciudad como Rosario desde hace más de 20 años, un provincia riquísima, tenemos un partido organizado, tenemos candidatos, todo eso lo vamos a hacer pesar, ¿qué necesidad de apurarnos e inmolarnos en una alianza donde se beneficien los demás?”, pensó en voz alta ante La Capital un dirigente del socialismo santafesino que vive el proyecto desde su época universitaria.

   El mendocino Sanz, por su parte, se encargó ayer de aclarar que su partido tiene “plena coincidencia” con el programa de corte progresista que le ofreció ayer el socialismo, donde figura, por caso, la despenalización del aborto.

   La partida de ajedrez en el tablero del panradicalismo ya está en marcha. Y son varios los que se sientan a la mesa. Recién cuando llegue el verano el tablero estará despejado.

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