(Eduardo Castex) "No represento ni soy candidato de Héctor Magnetto (CEO de Clarín), ni del establishment. Soy el candidato de un partido que tiene 120 años de historia y nunca estuvo a disposición de nadie en particular, representando bienes comunes", dijo ayer el precandidato presidencial de la UCR, Ernesto Sanz, en una conferencia de prensa que brindó en el Comité de Eduardo Castex.
Arribó al Comité castense con el presidente de la UCR pampeana, Juan Carlos Marino; el diputado nacional Federico Kenny; la legisladora provincial Josefina Díaz y el empresario castense Gaspar Brandemann. Brindó una conferencia de prensa durante 50 minutos, donde mantuvo prácticamente un "mano a mano" con LA ARENA.
Criticó aspectos económicos y políticos del gobierno nacional, se diferenció de su contendiente en la interna radical y sostuvo que el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, debería solicitar licencia si pretende presentarse en la interna de agosto. Agregó que no debe ser proscripto porque "la gente debe decidir si es correcto ejercer la vicepresidencia y ser candidato a presidente de un partido opositor".
Estilo.
Sanz sostuvo que con Alfonsín los diferencia "el estilo de confrontación o dureza con el gobierno". Y agregó: "El discurso y las propuestas de Alfonsín están abocados a captar votos en el sector de centro izquierda que representa el gobierno nacional, donde creo que hay poco para captar. Y trato de atraer votos más de centro que pretenden reivindicar una sociedad que puso de manifiesto en 2009 donde el 70 por ciento está en contra del gobierno.
-Sanz, en Estados Unidos la elección que ganó Barack Obama marcó un antes y un después en la forma de difundir las propuestas electorales, a través de la incorporación de las nuevas formas comunicacionales como son las redes sociales. ¿En Argentina este año se inaugurará esta modalidad?
-Sí. Nos tenemos que adaptar a las nuevas tecnologías. Hace 40 años atrás cuando se hacía campaña, venías a Castex y solo tenías contacto con los amigos que te esperaban en el Comité. Tengo tres cuentas de Facebook y una de Twitter. Al concluir el día me sirve para saber si estoy bien encaminado o cómo repercute una opinión. Estas tecnologías son imprescindibles para vincularnos con los jóvenes, con la gente, porque hoy todo transcurre por Internet. Los políticos nos tenemos que adaptar, porque sino no llegamos a toda la comunidad.






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