El caudillo radical cree que estar en el poder no garantiza en un cien por ciento la victoria “si se le opone una militancia activa y una propuesta superadora”. Asegura que Capitanich “no sabe bien a dónde quiere llegar” y que por eso abandonó las políticas sociales de la anterior gestión. Con todo, el actual presidente de la UCR a nivel nacional no apuesta al “error no forzado” del adversario y confía: “El triunfo depende de los aciertos nuestros”.
En cuanto a Polini (es el actual presidente del Colegio de Farmacéuticos del Chaco) admitió que su designación también responde a la posibilidad de apuntalar “una zona donde hoy no tenemos una gran fortaleza electoral”, ya que tanto la capacidad de trabajo del dugratense como su pertenencia a un linaje respetado por la comunidad serían de gran ayuda. “Ha sido una muy inteligente decisión que hemos tomado”, valoró.
La estrategia de Ángel Rozas de cara al escenario electoral 2011 ya es conocida: asegurar las comunas gobernadas por el radicalismo y tratar de recuperar las que están en manos de sus adversarios, o eventualmente achicar las diferencias. Ese mapa, en una proyección provincial, podría facilitarles el triunfo en la provincia.
Pero algunas reyertas internas aparecen como nubarrones que es necesario despejar del firmamento. Una de ellas es la difícil convivencia entre el intendente de Roque Sáenz Peña, Gerardo Cipollini, y el actual presidente de la bancada aliancista en la Legislatura chaqueña, Carim Peche. Según Rozas, “hay que poner una cuota de inteligencia” para superar las diferencias, y recordó que su tirante relación con Roy Nikisch no le impidió, pensando en la UCR, “volver a levantarle la mano para que vuelva a ser gobernador”: “Este ejemplo deben tomar mis amigos de Sáenz Peña”, aconsejó.
Todos los intendentes radicales son para Rozas hacedores de “brillantes gestiones”: Aída Ayala en Resistencia, Cipollini (“tras los excelentes gobiernos de Carim Peche”) en Sáenz Peña; Alicia Azula en Barranqueras. Allí no habría más que ratificar lo bueno que se hizo, pero “deberemos trabajar fuerte donde no gobernamos para tratar de recuperar algunas comunas y en otras achicar las diferencias”.
VUELVEN LOS EQUIPOS TÉCNICOS
Y es que Rozas está convencido de las “profundas diferencias” que hay entre el programa de gobierno de Nikisch y el de Capitanich. En marzo se buscarán los nombres que integren “los equipos técnicos que trabajan en temas prioritarios como salud, seguridad, educación, producción, industrialización”.
¿INTERNAS? ¿EN EL CHACO?
“Es probable que no haya; de todas maneras la UCR está llamando a internas para fines de mayo: Convergencia presentará la fórmula Nikisch-Polini, que es además aceptada por los partidos de la Alianza”.
VENTAJAS DE CONOCER EL TERRENO
Llegado el momento, en la arena electoral se verá si prevalece el modelo de gestión implementado por Jorge Capitanich a partir de 2007, o si los chaqueños le retiran el crédito concedido para “devolvérselo” a un radical que ya estuvo en ese lugar. En cuanto a Ángel Rozas, conoce las dos caras de la moneda: “Yo estuve de los dos lados, muchos años en la oposición, en el llano; después de ocho años en el gobierno y cuatro acompañando a Nikisch”.
Sabe que hay “mayor predisposición de la gente a acompañar al gobierno de turno” pero eso se puede dar vuelta en las urnas: “En 1995 estábamos en el llano y llegamos al gobierno; llegar al poder no garantiza el cien por ciento de la victoria”.
La mayor crítica a la gestión de Capitanich es su falta de planificación: “No hacen una buena asignación de recursos en función de un objetivo determinado; creo que Capitanich no sabe bien a dónde quiere llegar”. Las demandas son infinitas, sostiene, y este gobierno “una de las cosas tremendas que ha hecho es abandonar las políticas sociales que habíamos implementado, como las viviendas AIPO, el Plan de Alfabetización, los planes con fines verdaderamente sociales”.
“THE BIG PICTURE”
Mirando el panorama nacional, del que en su rol de titular del radicalismo también debe ocuparse, reconoce cierta sorpresa ante la postulación de Ernesto Sánz para competir contra la figura que él mismo ayudó a forjar: Ricardo Alfonsín. “Alfonsín está absolutamente impuesto y el 30 de abril le va a ganar en casi toda la Argentina por una gran diferencia”.
En lo que respecta a Julio Cobos, ahora que es un hecho su paso al costado en las internas de abril, habría según Rozas una preocupación que lo consume: si es candidato, ¿debería renunciar o pedir licencia? Rozas cree que en definitiva se trata de un exceso de formalismo, ya que “la presidenta (Cristina Fernández) no renunciará para dedicarse a la campaña y ningún peronista le pedirá que lo haga”. Mientras “algunos radicales viven pendientes de formalismos, la gente vive pendiente de la inseguridad, la inflación, el aumento de salarios”, reflexionó.
ALFONSÍN-BINNER: CURAR LAS ASIMETRÍAS
Naturalmente, Rozas conserva el decoro a la hora de aventurar el resultado de la interna nacional, y prefiere el uso tanto del condicional como del potencial: “Si gana Alfonsín, -propone-, la fórmula sería con Binner”. Lo cierto es que se trata de la mayor aspiración de ese espacio político, que no desecha una alianza importante con el GEN de Margarita Stolbizer y otras fuerzas.
Uno de los mayores reconocimientos que le hace al hijo del “Padre de la Democracia” es su visión del interior del país, y especialmente de las regiones más postergadas: “El gobierno nacional ha hecho cosas muy buenas y cosas muy malas; entre esas cosas malas algunos temas centrales como el empleo y la seguridad, hay que tratar por todos los medios de hacer un acuerdo con el gobierno nacional, provincial y municipal para poner en marcha un programa de desarrollo sustentable para el norte argentino: Ricardo Alfonsín ha tomado esto como un desafío de su futuro gobierno nacional”.












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