En el ciclo de entrevista con vecinos, defendió la gestión de Macri y reclamó mayor autonomía; incómodo con las preguntas sobre la interna, prometió gobernar con todo Pro
Pasaron cinco minutos de la hora convenida y Horacio Rodríguez Larretallega temblando a la puerta de LA NACION. "Estoy muerto de frío, ¿alguien tiene un café?", dice sonriente el jefe de gabinete porteño, que viene de una extensa sesión de fotos al aire libre en el Jardín Botánico.
A los pocos segundos, uno de los dos precandidatos macristas a jefe de gobierno porteño -el preferido del líder de Pro, Mauricio Macri- se calzará el estudiado traje de postulante. "¿Cómo te va?", saluda, con sonrisa medida pero cordial, mano extendida y beso en la mejilla, a cada uno de los ocho lectores del Club La Nación que llegaron la mañana del martes para conocer de primera mano su pensamiento y sus propuestas. Cada uno se llevará del encuentro un comentario amable o un guiño para resolver algún problema de su barrio.
Sin eludir ningún tema y durante algo más de una hora, Larreta defenderá con énfasis lo hecho por la gestión Pro en salud, educación y asistencia social, la problemática de la basura y los subtes. Se sentirá algo más incómodo cuando lleguen las preguntas sobre la dura interna que sostiene con Gabriela Michetti por la sucesión de Macri. Apegado al libreto de campaña, sólo elogiará a su rival y hasta prometerá que su eventual gestión será "con todo Pro", incluida la senadora.
Pero para eso falta aún un rato. Apenas sentado en su lugar de entrevistado, al que llegó con su vocero, Jorge Grecco, y su jefe de campaña, Fernando de Andreis, Larreta pide preguntar él. "¿De qué barrio es cada uno de ustedes?", se anticipa. Le irán contestando de a uno, mientras él mirará de reojo su celular una docena de veces, "porque me está por llamar mi señora. Cuestión de prioridades", dice.
CON LOS LECTORES, EN TIEMPO REAL
Abre el juego Ezequiel Baredes, de 20 años y estudiante de ingeniería industrial del ITBA, de Puerto Madero. "¡Se están mudando a Parque Patricios, es muy lindo!", acota el jefe de gabinete. Concentrado, Ezequiel está decidido a no darle respiro: menciona la interna con Michetti, la predilección de Macri por él y le pide que hable de sus expectativas.
-La expectativa, la verdad, es superpositiva, tanto de la interna como de la general. He sido parte del equipo que ha venido trabajando estos ocho años y la gente valora la actitud de cambio. Estarán de acuerdo más o menos con la bicisenda o con el Metrobus, pero se nos reconoce bastante la apertura, el diálogo.
Dos minutos después, Roque Pérez Villalba toma el micrófono. Con tono grave y muy serio, dice que vive hace 65 años en Buenos Aires, actualmente en Caballito. "Voy a tomar café en Rivadavia y Doblas, en la esquina del parque Rivadavia", agrega Larreta.
-La ciudad aporta un 25% a la Nación, pero recibe el 1% de la coparticipación...
-1,7% [lo corrige Larreta].
-¿Qué va a hacer el gobierno de la ciudad para revertir esto?
-Le vamos a pedir que nos transfieran todas las funciones que hacen a una ciudad autónoma. Policía, puerto, buena parte de la Justicia empezando por la penal, sin dudas; algunos registros, el juego, la regulación del transporte. Todo, claro, con su presupuesto correspondiente. Por otro lado, queremos que el Gobierno invierta en obras la proporción que le corresponde en la ciudad. No se hizo, en ocho años, una sola obra, la única que empezaron [un tramo de la línea E de subtes] no la terminaron nunca. Otro tema importante es empezar a trabajar en la trasferencia en la regulación de los servicios públicos: a los vecinos se les corta la luz y como ciudad no tenemos ninguna influencia sobre eso, es una contradicción y un problema gravísimo.
la nacion acuerda por un momento con la hipótesis a futuro de Larreta. Es decir: Macri, en la Casa Rosada; él, en el despacho clave del tercer piso del edificio de la calle Uspallata.
-¿Le va a ser más difícil lograr fondos con Macri en el poder? Al "cartonero Báez" no le gusta desprenderse...
-¿Por qué? El presupuesto nacional es neutro, porque transferís el ingreso y a la vez el gasto.
Juan Distéfano, director de una pyme desde hace 38 años y vecino de Villa Devoto, le pregunta sobre piquetes y cortes de calle. Luego de pensarlo unos segundos, el jefe de gabinete se despacha. "Tomando la experiencia de muchas ciudades del mundo, se puede lograr un mayor equilibrio entre el derecho a la libre expresión y el libre tránsito. Hoy son dos derechos que están desbalanceados. ¡No puede pasar que veinte personas te corten la 9 de Julio! Si la manifestación es más grande, que no corten todos los carriles o que no lo hagan en hora pico. Hoy es un despropósito", define.
Sofía Barruti, estudiante de periodismo en la UCA, es la primera mujer que se anima a preguntar. Alude a las "carencias" en salud y educación enunciadas por su rival Martín Lousteau y le pide propuestas. Larreta se toma más de ocho minutos para responderle. "La propuesta es seguir mejorando. La apuesta es mejorar la calidad educativa: se hizo un esfuerzo por mejorar la infraestructura, hace años que no se habla de que falta gas en las escuelas. Hoy todos los chicos de primaria tienen sus laptops y conectividad, por eso el gran desafío hoy es el contenido", sorprende. Cuestiona las evaluaciones del gobierno nacional, y dice que el gran desafío es la "capacitación docente" en el manejo de las herramientas tecnológicas.
¿Y en salud? "Se requiere una mayor coordinación entre Nación, Ciudad y provincia. Asumimos el orgullo de ser la capital de la Argentina, pero más de la mitad de la gente que se atiende en nuestros hospitales no es de la Capital. Los atendemos con gusto, pero sería mejor por la persona misma que se atienda en Berazategui, Luján o La Matanza, y no viajar dos horas para atenderse", asegura. También propone "una cruzada por la vida más sana" en la ciudad.
-Mariano Recalde dice que la mortalidad infantil aumentó...
-[Interrumpe] Ya te digo que no.
"Lo vi, lo vi", dice, y mira hacia arriba pensando en el candidato del FPV. "El da un número [8,9] que no es cierto, es raro que se equivoque así. Es un dato público, la mortalidad es del 7,7, ha habido registros más bajos, 6,9 hace unos años, que fue el más bajo de la historia de la ciudad", se defiende.
Cuando le llega el turno, Silvina Córdoba, de 46 años, pide disculpas: "vivo en Martínez, pero me casé en Capital", asegura con una sonrisa contagiosa. "Te esperamos con los brazos abiertos", le contesta con picardía el candidato. Silvina elogia los paradores para personas en situación de calle del gobierno porteño, pero le puntualiza que "hay mucha gente" en esa dramática situación.
-Es cierto -concede-. Tenemos 2000 camas en paradores, lugares muy dignos. Casi nunca se llenan, salvo los días de mucho frío, y si las cosas van mejor, se reduce la situación en calle. Hay mucha gente que no se quiere ir, no es un tema sencillo.
Sebastián Lapadula, de 25 años y de Caballito, le pregunta por la ciudad actual y la futura. Como en todos los temas de gestión, Larreta se entusiasma y habla sin parar.
-Ésta es una ciudad fascinante, con una diversidad y una potencia cultural única. Se ha hecho un esfuerzo muy grande de recuperación, puesta en valor, solución a problemas básicos, como inundaciones, el sistema de subtes y colectivos. También en infraestructura.
¿Y para adelante? Larreta reconoce errores en los primeros años de gestión. "Aprendimos: nos costó como a todo equipo, al principio hay una curva de aprendizaje. Si ahora terminamos cinco líneas de Metrobus, en el próximo gobierno tenemos que hacer 15; si tenemos 55 centros de primera instancia, tenemos que hacer 200", abruma. "Soy hincha de Racing, soy un optimista innato", concede.
Rubén Schejtman, vecino de Palermo, toma la palabra. Amable, pero serio, dice: "Todavía la ciudad está muy sucia", y lo atribuye a "un comportamiento social que no se entiende", pero pide "una campaña fuerte en ese sentido".
Larreta habla de "recuperar el sentido de convivencia como sociedad" y avanza en lo ya hecho. "Nos lanzamos a un cambio histórico, de costumbres, con contenedores, separación de residuos. Estamos en la mitad del río, pero vamos bien", dice. Y hasta arriesga: "Ésta la ciudad que en los últimos tres años más ha reducido el porcentaje de basura que produce ¡en el mundo!, nos dieron premios el año pasado".
Después de 45 minutos de gestión pura, LA NACION pide dos preguntas sobre la interna con Michetti. "Sos incorregible, eh?", se queja Larreta, aunque, de inmediato, contesta sobre las eventuales heridas de la interna y la cantidad de michettistas que integrarían su eventual gobierno.
-Te contesto las dos en una. Todos los proyectos de los que hablé tienen más de un área involucrada, me tocó coordinar todo eso como jefe de gabinete y allí participó gente que vos en tu simplificación del mundo definís como más cercanos a mí o más cercanos a Gabriela, pero esto es porque hay una interna en un mes. Somos el mismo equipo, y trabajamos juntos, esta distinción no existe en ningún lado.
-¿No hay michettistas y larretistas?
-No, no, no existe esta distinción en relación con la gestión. La mayoría no es michettista ni larretista, si les querés poner nombre son macristas. Voy a trabajar con todos los de Pro [repite] sabiendo que buena parte va a ir a trabajar con Mauricio a la Nación. La interna, que es algo nuevo para nosotros, es un síntoma de crecimiento, que despierta mucha trascendencia mediática. Todo indica que nos va a ir muy bien. Voy a gobernar con todos [se enfervoriza].
Daniel Memant, que trabaja en investigación en Relaciones Internacionales, le pide su visión general de gestión en su materia. "El rol de la ciudad es muy relativo. Tenemos mucho para aprender y también para enseñar. La mayoría de las cosas que hicimos funcionaban en otros lados", reconoce.
El último tramo llega con preguntas filosas. Ezequiel sigue con dudas.
-He leído que la ciudad ha triplicado su deuda en dólares, quisiera saber qué se ha hecho con ese dinero. No hay demasiados subtes ni se urbanizaron villas...
-No es cierto que la deuda se haya triplicado, hoy la deuda de la ciudad es equivalente al 25% de un año de presupuesto, uno de los más bajos del mundo.
Y repasa, como un mantra, lo hecho: el entubamiento del Maldonado; 25 pasos a nivel y seis más este año; tres líneas de Metrobus, vagones de subte y urbanización de villas.
-Se hizo poco allí [apuntó LA NACION].
-En todos lados, hay cosas para hacer. El año pasado fue el de mayor inversión en la historia de la ciudad, este año va a ser un poquito peor.
Ezequiel contraataca con la compra de subtes usados, críticas que surgieron del gobierno nacional.
-Es cierto que algunos son usados, pero no se distinguen prácticamente de los nuevos, tienen aire acondicionado. Con el deterioro con que nos pasaron el subte, que nos cuestionen porque son usados es poco feliz por parte de la Presidenta.
Sofía aporta un estudio de Poliarquía, en el que la gente lo asocia con la palabra gestión, y a Michetti, con la palabra personalidad.
-Nunca hablo en comparación con vos evaluás y decidís. Además a Gabriela la valoro y respeto mucho, es un tema de roles de cada uno. Es natural que me relacionen con la gestión, es el rol que ocupé en los últimos años.
-¿Hay plan B si Pro no gobierna en la Nación y sí en la ciudad? [Pregunta Di Stéfano].
-La tendencia de las encuestas muestra una alta y creciente perspectiva de que Macri sea presidente. Si hubiera otro escenario, no sería tan alentador, pero asumo que se debería trabajar mejor, ya en el último año y medio tuvimos más diálogo con el Gobierno.
Queda poco tiempo. Larreta se embarca en otro contrapunto con Pérez Villalba, que le pide que "reclame" a la Nación por el soterramiento de la línea Sarmiento.
Todo parece haber pasado cuando Sofía lo sorprende con la última pregunta. No lo descoloca.
-¿Vas a ir al "Bailando"?
-No tengo chances. Ni para empezar, asume el candidato.
POR INTERNET
Como parte del ciclo de entrevistas a los candidatos a jefe de gobierno de la ciudad, los lectores pueden ver en lanacion.com el video de la charla con Horacio Rodríguez Larreta y su intercambio por Facebook con los usuarios.
HORACIO RODRÍGUEZ LARRETA
Jefe de gabinete de la ciudad
Nacido en Buenos Aires el 29 de octubre de 1965, Horacio Rodríguez Larreta convivió con la política desde chico. Su padre trabajó con Arturo Frondizi y él es ahijado de Rogelio FrigerioSe graduó de licenciado en Economía en la UBA e hizo un máster en Administración de Empresas en HarvardFue interventor en el PAMI y desde 2000 colabora con Mauricio Macri. En 2007 asumió como jefe de gabinete en el gobierno porteño y tiene a su cargo la coordinación de la gestión







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