En un acto proselitista donde apuntó a los "enemigos de siempre", el ex presidente y diputado nacional volvió al ruedo político. Se lo notó deteriorado físicamente. Varios intendentes y dirigentes pegaron el faltazo.
La ciudad sintió el movimiento, sobre todo en las complicaciones de tránsito que se desataron sobre la avenida 13 y todas las calles que rodean a plaza Moreno. Parte del aparato pejotista (algunos dicen que no pudo movilizar al completo, ni mucho menos) dejó varios micros bordeando la plaza central, demostrando que el clientelismo sigue funcionando para los actos políticos del kirchnerismo.
La cuadra donde se encuentra el Club Atenas estaba llena de gente que fue movilizada por el aparato. Los bombos, las banderas y el olor a "chori" inundaban el ambiente.
Adentro, el estadio de Atenas estaba colmado. La gente de Hugo Moyano y principalmente la de Julio Alak colmaron las plateas, tanto como el sector vip del lugar.
En el escenario o el palco vip, los invitados se sentaron en sillas que apuntaban a la mesa principal. María Díaz Bancalari, Edgardo Depetri, Guido y Remo Carlotto y Carlos Kunkel, por un lado. Miembros del gabinete bonaerense, como Alberto Pérez, el ministro de Trabajo, Oscar Cuartango, y el director de Educación, Mario Oporto, estuvieron también en las sillas del escenario. De la plana mayor del gobierno, el único que faltó fue el ministro de Seguridad, Carlos Stornelli.
Pasadas las 19.30, Kirchner subió al escenario junto a su comitiva. En un primer momento, quedó junto al gobernador, Daniel Scioli, y al ministro de Justicia, Julio Alak, frente al público, solos los tres, para que luego se sumaran el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y el vicegobernador bonaerense, Alberto Balestrini.
Cuando habló, Kirchner repartió "palos" para los "enemigos de siempre". Apuntó contra el Grupo Clarín y recordó la situación de los dos últimos gobiernos radicales (el de Raúl Alfonsín y el de Fernando De la Rúa).
"Estoy acá para dar todas las batallas", fue lo primero que dijo. Minutos después sostuvo que "este es un momento de extrema ferocidad". Y agregó: "Hay una máquina de impedir que no quiere que Cristina gobierne".
Finalmente, pese a los rumores de que Atenas sería el escenario para lanzar la candidatura de Kirchner para 2011, el ex presidente dijo "que no es momento de hablar de candidaturas".
Los que llegaron tarde
Cuando el ex presidente ya estaba sobre el escenario y todos se estaban preparando para ver el video que celebraba el 64° aniversario del primer triunfo electoral de Juan Domingo Perón (ocurrido el 24 de febrero de 1946), el jefe de Gabinete bonaerense, Alberto Pérez, subió deprisa al escenario, saludó a algunos que se cruzó por el camino, como el legislador nacional Eric Calcagno, y rápidamente se acomodó en un costado del palco vip, antes de que hablara el primer orador.
Pero el que llegó justo sobre la hora fue el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, que a las corridas tuvo que sentarse en la silla de la mesa principal del escenario, donde ya estaban Kirchner y la comitiva principal.
Ausencias - Represalias
No todas fueron luces en el regreso de Néstor Kirchner a la escena pública. Según pudo saber Hoy, varios fueron los intendentes que pegaron el faltazo al acto de Atenas. Si bien siempre existen ausencias, lo que preocupa a los operadores kirchneristas es que los jefes comunales que faltaron son varios de la Primera Sección.
Este diario pudo saber que ya se están pensando en "medidas de represalias" para los díscolos que se ausentaron el día de ayer. Muchas de las ausencias coinciden con aquellos que, durante el último congreso del justicialismo bonaerense, hicieron un desplante al no aceptar la designación a dedo de Díaz Bancalari como presidente del congreso partidario.
Raúl Pérez - Continúa en la cuerda floja
Si bien los diputados del bloque que comanda el diputado platense Raúl Pérez se concentraron en la Legislatura y luego se trasladaron todos juntos al acto que se realizó en el Club Atenas, el legislador bonaerense aún está en la mira y su cabeza pende de un hilo.
Ayer, a "modo de castigo", su ubicación dentro del acto no era la más sobresaliente. No estaba en el palco vip del escenario, como muchos referentes políticos locales, y apenas se pudo ubicar en el sector principal detrás de las vallas y en tercera fila. Estuvo en el acto acompañado por su pequeño hijo.
Sus acercamientos con el intendente, Pablo Bruera, y algunas movidas políticas que hizo produjeron en Néstor Kirchner una severa bronca al punto de que el rumor de que será desplazado del bloque es casi una realidad.
















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