Con algo más del 40% de los votos el jefe comunal marcó clara diferencia con sus competidores. El voto de General Pueyrredon avaló claramente el alineamiento de Acción Marplatense con los gobiernos nacional y provincial. La alternativa individual mejor perfilada para disputar con Pulti en octubre es la de Vilma Baragiola.
Ese último dato es quizás el que más satisfecho haya dejado ayer al intendente, de cara a lo que vendrá en los próximos meses: la "alianza de política y gestión" entre municipio, Provincia y Nación fue bastante resistida hace dos años hacia el interior de Acción Marplatense (AM), cuando muchos dirigentes de la primera hora se resistían a resignar la calidad de "partido local" que identificaba a la fuerza fundada por Pulti. Aun minimizando esta elección como "una gran encuesta nacional", el contundente comportamiento electoral exhibido en las primarias por los oficialismos nacional, provincial y municipal, sepultarán del todo aquellas dudas y le despejarán el camino a Pulti con un argumento de hierro: las urnas, es decir el pensamiento de los vecinos de Mar del Plata y Batán, -tanto en 2009 como de forma más clara ayer-, le dieron la razón en cuanto a la necesidad de alinearse con el proyecto que baja desde Olivos y La Plata.
De la mano con Pulti, ayer en General Pueyrredon Cristina Fernández y Daniel Scioli ganaron holgadamente también en sus respectivas categorías, con cifras situadas por encima del 50% de los votos y amplias diferencias sobre los demás candidatos.
Los demás principales candidatos presidenciales se situaron así en la elección marplatense: Eduardo Duhalde 13%, Ricardo Alfonsín 11% y Hermes Binner 10%.
Más allá de la clara ventaja que la lista de Pulti les sacó a sus 19 competidores, los números provisionales de la elección primaria a nivel local también pueden ser observados como favorables para la radical Vilma Baragiola, la candidata de la Unión para la Democracia Social (Unión) que motorizaron Ricardo Alfonsín y Francisco de Narváez, y en menor medida para el tenaz Carlos Fernando Arroyo, quien esta vez acudió a la elección con el soporte nacional de la candidatura de Eduardo Duhalde.
Baragiola y sus socios denarvaístas se instalaron con solvencia en el segundo lugar de la grilla transformando a esta fuerza en el adversario principal de AM para octubre. Deberán revisar ella y sus compañeros de lista la estrategia de campaña para las diez semanas que faltan hasta la verdadera elección, ya que en determinados barrios y enclaves céntricos de la ciudad la ventaja que sacó Pulti ha sido importante.
Algo de eso dejó entrever anoche la candidata tras reconocer el resultado, cuando afirmó que buscará presentarse ante los votantes no kirchneristas ni pultistas como la verdadera alternativa al oficialismo para pelear la intendencia.
Con todo, en porcentajes, a pesar de que los datos son aún extraoficiales e incompletos, la lista de la Unión estaba redondeando un porcentaje inferior respecto del que había logrado la UCR en las legislativas de 2009.
En cuanto a Arroyo, tuvo problemas para solidificar el voto propio que le permitió consagrar dos concejales en 2009. Deberá entonces esmerarse por retener los demás votos de la interna duhaldista para empezar a encarar la recta final hacia octubre con chances más firmes. En total, este segmento habría sumado más de 12%.
Arroyo tuvo ayer que pasar el filtro de la interna que le planteó su enlace con el sector duhaldista que encabeza en la zona el líder de Uatre Gerónimo Venegas. En esa competencia obtuvo 75% de los votos de las tres listas duhaldistas dejando claramente en el camino a los precandidatos del gastronómico Luis Barrionuevo (Carlos Rivas) y del empresario Pedro "Tolo" Doumic (Adrián Freijo).
La disputa kirchnerista
Suerte diversa en cambio corrieron los cinco candidatos del Frente para la Victoria que se jugaban la interna propia para seguir en carrera y presentarse -sólo uno de ellos- en octubre. El más kirchnerista de todos ellos, Carlos Cheppi, se quedó con el premio de la confirmación que será candidato en octubre, con una cosecha de votos del orden del 10%.
Cierto que en el balance de quién encarnó mejor aquí el pensamiento de la Nación y la Provincia quedó lejos de Pulti, pero como la interna oficial no era esta vez con el intendente sino con otros cuatro adversarios, tuvo motivos para festejar.
Cheppi y los referentes de multitud de agrupaciones locales de claro sello kirchnerista, doblaron en votos al resto de los que acudieron al cuarto oscuro con la boleta azul del FpV, los peronistas Juan Garivoto y José "Pepe" San Martín, y el ex radical K Diego Garciarena, quienes parecieron encolumnarse en ese orden aunque con escaso caudal de preferencias en cada caso. No es un dato menor que en conjunto, las cinco opciones del Frente para la Victoria en General Pueyrredon sumaron casi 22% de los sufragios.
Pero pasado el momento de la celebración, para Cheppi y los suyos quedará por delante un camino complejo ya que deberán acertar con el tono justo de la campaña para ser alternativa verdadera: ¿cómo podrá diferenciarse del oficialismo local (Pulti) que cuenta con la simpatía del oficialismo nacional (Cristina), siendo que a su vez es ésta la misma referencia política para ambos?
Anoche, Cheppi puso énfasis en subrayar que su mérito en la elección había sido "sumarle votos a Cristina en Mar del Plata", lo que a todas luces desnuda aquella complejidad.
Secundariamente, para el kirchnerismo local cobrará importancia el haber derrotado al garivotismo, expresión del peronismo tradicional de la ciudad que -con sus más y sus menos- ha venido manejando la estructura del viejo PJ en las últimas décadas.
En el filo de la cornisa
Como suele ocurrir en cada elección cuando lo municipal se elige junto con lo nacional y lo provincial, los datos locales y seccionales quedan relegados en la información oficial que proveen las autoridades electorales, a veces varios días.
Hasta que se sepan con certeza los cómputos de General Pueyrredon, los medios -y por ende el público- tienen que manejarse con datos extraoficiales proporcionados por los partidos a través de sus fiscales. Esta aclaración tiene que ver fundamentalmente con la suerte corrida por las fuerzas que se presentaron ayer a las primarias con el objetivo principal de superar el piso del 1,5% de los votos exigidos por la ley para poder competir en octubre.
Se sabe que votaron alrededor de 65% de los empadronados en el distrito, con lo que el piso para confirmarse como candidato a cargos municipales para octubre se situaría en torno a 4.850 sufragios.
Con la salvedad de lo provisorio de los números disponibles, estarían salvando esa valla del 1,5% las listas municipales de Compromiso Federal, el Frente Amplio Progresista, el Frente de Izquierda, la Coalición Cívica-ARI y Nuevo Encuentro.
Mientras que por debajo de ese porcentaje habrían quedado el Mar del Plata+Feliz, el Pro, el Socialismo Marplatense y Proyecto Sur, cuyos candidatos a intendente, concejales y consejeros escolares, de confirmarse estos datos provisorios, no podrán presentarse el 23 de octubre para esos cargos.
Más allá de que hayan quedado finalmente por encima o por debajo del piso exigido por ley, fue llamativa la opaca elección de los candidatos locales de la Coalición Cívica (Salvá), el Frente Amplio liderado por Binner (José Cano, quien sacó la mitad de los votos de Binner) y el histórico Socialismo Marplatense (Andrés Cordeu), que por desempeños en elecciones anteriores y por expectativas para ésta, seguramente aspiraban a obtener más apoyo popular.














Comentá la nota