Pulti, Baragiola y Arroyo, viejos actores con nueva coreografía en las PASO

Pulti, Baragiola y Arroyo, viejos actores con nueva coreografía en las PASO

La constitución del Frente Marplatense, por cuestiones prácticas, resultó un acto electoral. Acción Marplatense limaba los puntos porcentuales que el Frente Para la Victoria (sin méritos propios) le restaba en chances de re – re al intendente Gustavo Pulti. Que el ingeniero Carlos Cheppi, de mínima inserción en la vida política de la ciudad, haya accedido a una pretensión de esa naturaleza, era una demostración que el intendente giraba en un órbita superior en Balcarce 50.

Quizás en el mapa político nacional, no se registre un paso tan trascendental. El Frente Para la Victoria entregó sus trapos, se rindió ante las evidencias, aceptó la salida por la puerta de emergencia. El experimento Cheppi se terminó de desmoronar, quedan escombros para intentar algún testimonio simbólico. El organigrama de poder a tientas, indica claramente que la Casa Rosada, será desalojada por los votos tras un ciclo agotador, que ha estresado a los argentinos, y lo hace con indicadores propios de un gobierno que ya no tiene energías.

No obstante, el intendente Pulti, una vez cocinado ese acuerdo, se consolida en un piso a partir del cual la altura del techo tiene distintos componentes, desgaste de 8 años de gobierno, calidad de gestión, y los niveles de aprobación y desaprobación de los vecinos. Hace poco más de un mes un privilegiado vocero oficialista aseguraba que “Ojalá las elecciones fueran hoy mismo, es un muy buen momento”. Hoy ya no es lo mismo y la pelea será encarnizada, hasta puede aventurarse como polarizada, el infierno más temido por el oficialismo comunal.

Pero el cronograma electoral es irreversible, hay reacciones y síntomas de rebelión en el armado de la oposición, que ya se avizoraba en el coalición Cambiemos. En 2013, la UCR ganadora lograba casi los mismos votos que sumaban entre sí Acción Marplatense y Agrupación Atlántica. Pero la dinámica de la política modifica los escenarios y el resultado hoy es casi una anécdota.

La UCR, el PRO y la CC armaron la oposición a Gustavo Pulti. A los votantes de Arroyo y a los de Baragiola, los agrupa el objetivo de desplazar al intendente del poder. El GPS del oficialismo ha logrado identificar que en las PASO, pueden consagrar a Baragiola en la compulsa. Hacia la candidata radical apuntan la pertinaz ofensiva, no sólo desde el Frente Marplatense sino también de quienes orientan al doctor Carlos Arroyo. Más allá de picardías y chicanas, hay munición gruesa entre los componentes del espacio, desde donde crece la virulencia dialéctica.

Nada impropio de opositores reales, pero ambos aspiran a quedarse luego para sí con los votos del otro, es decir que se emiten las peores señales para que en Octubre haya prosperidad entre estos socios políticos, es más puede que los tejidos no sean fáciles de reparar. Desde la UCR claman ya por una reunión urgente, el 10 de agosto entre Baragiola y Arroyo, para restaurar heridas tras las elecciones ordenadoras de las PASO el próximo domingo. No hay contención entre las partes, o por lo menos en la misma proporción. Por lo pronto en este trabajo a destajo de cosmética, Baragiola ha movilizado a la UCR a expresar fuertes respaldos partidarios.

Esta lectura no ha escapado a la experiencia electoral del oficialismo, que logísticamente comunica con despliegue avasallante. Pulti sabe muy bien, que  será diferente enfrentar a uno u otro, no es lo mismo Baragiola que Arroyo. La ex diputada nacional de la UCR, duplicó en votos al titular de Agrupación Atlántica  hace 2 años, eran elecciones legislativas. Fue aplastante y contundente, hubo hasta arrogancia y ostentación de la triunfadora, que creyó despejado el camino hacia la intendencia hasta el episodio camioneros.

No debería ser ajeno a la historia de estos días, que Arroyo haya entregado su diseño de estrategia, a alguien con un perfil ajeno a la táctica de su mero partido vecinal. En el decorado de globos amarillos, el acostumbrado gesto serio y adusto de Arroyo, es casi una contradicción  manifiesta. Arroyo no tiene a esta altura del partido, un perfil de animador de una fiesta de cotillón infantil, es como que no cierra, como tampoco cierra lo de su primer candidato a concejal, su hijo Guillermo.

Mientras que inmersos en estas complicaciones, en un juego de intrigas electorales en estas PASO la UCR y Agrupación Atlántica dirimen quién intentará derrocar el poder del intendente que logró cooptar al Frente Para la Victoria. Es un panorama absolutamente nuevo, falta un jugador como expresión del FpV, con Lucas Fiorini hay una versión degradada del Frente Renovador, que no junta ni expectativas, como pálida representación de Sergio Massa, y la escena, en consecuencia, se la roban los viejos actores de siempre, dos de ellos puede estimarse tendrán su función de despedida.

En cambio una opción surge como una alternativa descontaminada, y acertadamente acumulando méritos como PROGRESISTAS. Margarita Stolbizer no se ató a acuerdos que pugnan por expulsar a las expresiones K. No se dejó a arrastrar por el aire que impulsa una ola de cambio, no fueron los socios de sus convicciones ni Macri ni Sanz ni Carrió. Margarita y su GEN con sectores que claramente se identifican con sus principios políticos. Mar del Plata ha generado una interna en ese espacio y Stolbizer ha preferido mantenerse al margen de la misma. El actual diputado provincial Pablo Farías, Guillermo Schutrumpf y Alberto Rodríguez, disputan su calidad de candidato por un frente que tiene muchos adherentes, pero que las encuestas y sondeos no reflejan con la intensidad debida.

Jorge Elías Gómez

Comentá la nota