Las desavenencias entre Pino Solanas y Claudio Lozano van más allá del sillón al que aspiran.
Lo cierto es que las fricciones entre ambos dirigentes no son nuevas e incluyeron hasta un intercambio epistolar a la antigua, donde Solanas le pedía a Lozano que se pusiera "a trabajar". En declaraciones radiales, Pino abundó: "El problema es cuando los dirigentes o referentes no logran hacer un trabajo ante la ciudadanía que los haga crecer". No es el único que se mostró molesto por la pasividad del economista, que se excusa de su baja actividad aduciendo problemas de salud.
"Mientras la Ciudad se llenaba de afiches y los precandidatos hablaban con los medios, Claudio estaba en su quinta de Marcos Paz tomando aperitivos y comiendo picadas", rezongó un dirigente de Proyecto Sur.
El partido se aglutinaba en torno a la candidatura presidencial de Solanas y a la precandidatura a jefe de Gobierno de Lozano. Pero las internas comenzaron a recalentarse y todo cambió en las últimas semanas. "Hubo tres detonadores: el desdoblamiento de las elecciones de la Ciudad, la polarización a nivel nacional y la poca intención de voto que tiene Claudio", deslizó un hombre de máxima confianza del cineasta.
La "dictadura de las encuestas" obligó a reevaluar la estrategia electoral de Proyecto Sur. La postura de competir por la Jefatura de Gobierno con Solanas como candidato ganó terreno, luego de que las mediciones mostraran lo que pocos querían ver: ni Lozano -en la Ciudad- ni Pino -en la presidencial- miden bien.
Lejos, como un dulce recuerdo, quedó el 24% que Proyecto Sur consiguió en las legislativas de 2009 y que abrió tantas esperanzas. Pero el escenario hoy es muy diferente.
"Está decidido en un 90% que Solanas sea candidato a jefe de Gobierno", aseguraron en su entorno. Las señales en ese sentido no fueron pocas. En los últimos días, el líder de Proyecto Sur desempolvó frases viejas y afirmó que la prioridad para las elecciones del 10 de julio "es derrotar al macrismo". Y agregó: "Claro que soy un buen candidato en la Ciudad". Al ser consultado por Diario Z, Solanas se excusó y dijo que "por ahora" no hablará de su probable candidatura a jefe de Gobierno.
"Él (por Solanas) tiene derecho a tomar la decisión que mejor le plazca; nadie puede pedirle a nadie que haga lo que no quiere hacer. Pero nos parece una pena", alegó Lozano, que consideró "un error" que "alguien que ha venido trabajando en los últimos tres años para expresar a nivel nacional lo que hoy expresa Pino ahora no lo haga".
"¿Una mala elección de Proyecto Sur en la Ciudad cómo dejaría a Pino en la nacional?", se preguntó un operador del partido. "Lozano mide realmente muy poco, entonces sólo los necios quedan aferrados a lo que se dijo en el pasado sobre posibles postulaciones", añadió, respondiendo por elevación al economista.
El sábado 16, Proyecto Sur realizará un plenario en el que se decidirán las candidaturas. El resultado será presentado formalmente al resto de las fuerzas que componen el movimiento (Partido Socialista Auténtico -PSA-, Buenos Aires para Todos junto a la corriente de Víctor De Gennaro, Libres del Sur y MST), quienes a fines de abril se reunirán en un congreso partidario para definir la estrategia final de cara al calendario electoral. Sotto voce reconocen que, de todos modos, se terminarán imponiendo los deseos de Solanas.
"La pregunta que tenemos que hacernos es cómo logramos construir una verdadera alternativa al bipartidismo. Yo creo que lo mejor es demostrar que podemos transformar Buenos Aires", expresó el legislador Julio Raffo. La postura es compartida por el PSA y el MST, quienes ven con buenos ojos la posibilidad de hacerse fuertes primero en la Ciudad.
Las discrepancias provienen de las fuerzas que más trabajaron para ver a "Pino" con la banda presidencial. Públicamente, Humberto Tumini, referente de Libres del Sur, anunció que su agrupación apoyará lo que Solanas decida. En verdad, por lo bajo, no son pocos los dirigentes que muestran el fastidio por la "poca prolijidad" de sus candidatos.
Los contratiempos en el armado de un frente de centroizquierda a nivel nacional, que incluiría además de Proyecto Sur, al Partido Socialista en Santa Fe, el GEN en la provincia de Buenos Aires y el juecismo en Córdoba, y la decisión del macrismo de desdoblar las elecciones a jefe de Gobierno, sumado a los magros resultados que arrojan las encuestas, obligaron a Solanas a acelerar la definición en torno a su candidatura.
"No somos ‘binnerdependientes', pero hasta ahora sólo Luis Juez se comprometió con nosotros", explicó Raffo. "Ahora que las elecciones se adelantaron podemos prescindir por el momento de un acuerdo nacional y lanzarnos de lleno en la Ciudad. Por supuesto, sin descuidar el armado nacional como alternativa a las viejas estructuras", agregó el legislador.
"El equipo ideal sería con Hermes Binner como candidato a presidente, Margarita Stolbizer en la provincia, Juez en Córdoba y Pino en la Capital", señaló un armador de Proyecto Sur.
¿Y cuál sería el rumbo de Claudio Lozano? "Podría renovar su banca de diputado que vence este año o ser el ministro de Economía de Solanas", respondió, con alguna socarronería.
El cambio de estrategia fue celebrado por el PRO, donde especulan que -en caso de postularse a jefe de Gobierno- Fernando Solanas le quitará votos al candidato kirchnerista porteño. Sin embargo, se mantiene la incógnita acerca de hacia dónde irían los votos a Pino en un eventual ballotagge entre el Frente para la Victoria y el macrismo. "En 2009, cuando Proyecto Sur sacó el 24%, lo votaron muchos que habían votado a Macri", se atajó un legislador del PRO, que trabaja en la campaña de Gabriela Michetti.






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