Proyecto Sur: de Balcarce 50 a Bolívar 1

Las desavenencias entre Pino Solanas y Claudio Lozano van más allá del sillón al que aspiran.
"La única macana de (Claudio) Lozano es que da poco, da bajo. Eso ha creado un gran problema en la fuerza porque si diera realmente alto ya ten­dríamos asegurado el distrito de Buenos Aires." Las declaraciones de Fernando "Pino" Solanas ca­yeron como una bomba aunque fueran la confirmación de un se­creto a voces: la mala relación entre el diputado nacional y ci­neasta y el diputado nacional y economista de la CTA. La reac­ción del interpelado rivalizó en aspereza: "Yo podría decir que él se baja porque mide bajo a ni­vel nacional". Fina devolución de gentilezas.

Lo cierto es que las fricciones entre ambos dirigentes no son nuevas e incluyeron hasta un in­tercambio epistolar a la antigua, donde Solanas le pedía a Loza­no que se pusiera "a trabajar". En declaraciones radiales, Pino abundó: "El problema es cuando los dirigentes o referentes no lo­gran hacer un trabajo ante la ciudadanía que los haga crecer". No es el único que se mostró moles­to por la pasividad del economis­ta, que se excusa de su baja ac­tividad aduciendo problemas de salud.

"Mientras la Ciudad se llena­ba de afiches y los precandidatos hablaban con los medios, Clau­dio estaba en su quinta de Marcos Paz tomando aperitivos y co­miendo picadas", rezongó un dirigente de Proyecto Sur.

El partido se aglutinaba en torno a la candidatura presiden­cial de Solanas y a la precandida­tura a jefe de Gobierno de Loza­no. Pero las internas comenzaron a recalentarse y todo cambió en las últimas semanas. "Hubo tres detonadores: el desdoblamiento de las elecciones de la Ciudad, la polarización a nivel nacional y la poca intención de voto que tiene Claudio", deslizó un hombre de máxima confianza del cineasta.

La "dictadura de las encues­tas" obligó a reevaluar la estrate­gia electoral de Proyecto Sur. La postura de competir por la Jefatu­ra de Gobierno con Solanas como candidato ganó terreno, luego de que las mediciones mostraran lo que pocos querían ver: ni Lozano -en la Ciudad- ni Pino -en la presidencial- miden bien.

Lejos, como un dulce recuer­do, quedó el 24% que Proyecto Sur consiguió en las legislativas de 2009 y que abrió tantas esperan­zas. Pero el escenario hoy es muy diferente.

"Está decidido en un 90% que Solanas sea candidato a jefe de Gobierno", aseguraron en su entorno. Las señales en ese sentido no fueron pocas. En los últi­mos días, el líder de Proyecto Sur desempolvó frases viejas y afirmó que la prioridad para las eleccio­nes del 10 de julio "es derrotar al macrismo". Y agregó: "Claro que soy un buen candidato en la Ciu­dad". Al ser consultado por Dia­rio Z, Solanas se excusó y dijo que "por ahora" no hablará de su pro­bable candidatura a jefe de Gobierno.

"Él (por Solanas) tiene dere­cho a tomar la decisión que me­jor le plazca; nadie puede pedirle a nadie que haga lo que no quie­re hacer. Pero nos parece una pena", alegó Lozano, que con­sideró "un error" que "alguien que ha venido trabajando en los últimos tres años para expresar a nivel nacional lo que hoy expre­sa Pino ahora no lo haga".

"¿Una mala elección de Pro­yecto Sur en la Ciudad cómo de­jaría a Pino en la nacional?", se preguntó un operador del parti­do. "Lozano mide realmente muy poco, entonces sólo los necios quedan aferrados a lo que se dijo en el pasado sobre posibles pos­tulaciones", añadió, respondien­do por elevación al economista.

El sábado 16, Proyecto Sur realizará un plenario en el que se decidirán las candidaturas. El re­sultado será presentado formalmente al resto de las fuerzas que componen el movimiento (Parti­do Socialista Auténtico -PSA-, Buenos Aires para Todos junto a la corriente de Víctor De Genna­ro, Libres del Sur y MST), quienes a fines de abril se reunirán en un congreso partidario para definir la estrategia final de cara al ca­lendario electoral. Sotto voce re­conocen que, de todos modos, se terminarán imponiendo los deseos de Solanas.

"La pregunta que tenemos que hacernos es cómo logramos construir una verdadera alternati­va al bipartidismo. Yo creo que lo mejor es demostrar que podemos transformar Buenos Aires", ex­presó el legislador Julio Raffo. La postura es compartida por el PSA y el MST, quienes ven con bue­nos ojos la posibilidad de hacerse fuertes primero en la Ciudad.

Las discrepancias provienen de las fuerzas que más trabajaron para ver a "Pino" con la banda presidencial. Públicamente, Humberto Tumini, referente de Libres del Sur, anunció que su agrupa­ción apoyará lo que Solanas deci­da. En verdad, por lo bajo, no son pocos los dirigentes que muestran el fastidio por la "poca prolijidad" de sus candidatos.

Los contratiempos en el arma­do de un frente de centroizquier­da a nivel nacional, que incluiría además de Proyecto Sur, al Partido Socialista en Santa Fe, el GEN en la provincia de Buenos Aires y el juecismo en Córdoba, y la de­cisión del macrismo de desdoblar las elecciones a jefe de Gobierno, sumado a los magros resultados que arrojan las encuestas, obliga­ron a Solanas a acelerar la defini­ción en torno a su candidatura.

"No somos ‘binnerdepen­dientes', pero hasta ahora sólo Luis Juez se comprometió con nosotros", explicó Raffo. "Ahora que las elecciones se adelantaron podemos prescindir por el mo­mento de un acuerdo nacional y lanzarnos de lleno en la Ciudad. Por supuesto, sin descuidar el ar­mado nacional como alternativa a las viejas estructuras", agregó el legislador.

"El equipo ideal sería con Her­mes Binner como candidato a presidente, Margarita Stolbizer en la provincia, Juez en Córdoba y Pino en la Capital", señaló un armador de Proyecto Sur.

¿Y cuál sería el rumbo de Claudio Lozano? "Podría renovar su banca de diputado que ven­ce este año o ser el ministro de Economía de Solanas", respondió, con alguna socarronería.

El cambio de estrategia fue ce­lebrado por el PRO, donde especulan que -en caso de postularse a jefe de Gobierno- Fernando So­lanas le quitará votos al candidato kirchnerista porteño. Sin embar­go, se mantiene la incógnita acer­ca de hacia dónde irían los votos a Pino en un eventual ballotagge entre el Frente para la Victoria y el macrismo. "En 2009, cuando Proyecto Sur sacó el 24%, lo vota­ron muchos que habían votado a Macri", se atajó un legislador del PRO, que trabaja en la campaña de Gabriela Michetti.

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