Desconfiados, los radicales díscolos exigieron al titular del Comité Nacional participar del armado de listas con el Pro.
Ernesto Sanz, el precandidato a presidente de la UCR y principal mentor del acuerdo del radicalismo con el Pro a nivel nacional, debió aceptar que los sectores internos que desconfían de sus negociaciones con Mauricio Macri se sumen a la mesa chica que por estas horas debate el armado de listas y la estrategia electoral con la fuerza política del jefe de Gobierno porteño.
Ayer, Sanz recibió en la sede del Comité Nacional a cuatro de los hombres más poderosos que tiene el partido radical: Gerardo Morales, Julio Cobos, Ricardo Alfonsín y Ángel Rozas, quienes le exigieron participar de las conversaciones con el Pro y la construcción de una plataforma electoral que represente los valores del centenario partido.
Sanz había designado a tres de sus hombres de confianza (Walter Ceballos, Facundo Suárez Lastra y Federico Storani) para dar forma al acuerdo de palabra al que llegó con el macrismo en los primeros meses de este año.
Pero ayer, luego de más de dos horas de discusiones, el titular de la UCR aceptó ampliar a seis el número de negociadores, dando tres lugares a los radicales que perdieron hace menos de un mes la votación en la Convención de Gualeguaychú que avaló la alianza con el Pro.
De este modo, el grupo que impulsa libertad de acción para que los candidatos a gobernadores puedan también colgarse de la boleta de Sergio Massa, salió fortalecido del cónclave radical.
La reunión de ayer en el Comité Nacional de la UCR fue una prueba de fuego para el acuerdo con el Pro que sostiene Sanz. De ahí que al finalizar el encuentro, el senador mendocino se encargó de remarcar ante la prensa el “fortalecimiento de la unidad partidaria” de cara al largo cronograma de elecciones nacionales y provinciales de 2015.
“Hay mucho que hacer por delante”, admitió por su parte Morales, el dirigente que más reclamos llevó al despacho de Sanz. El jujeño busca la gobernación de su provincia y pretende que su candidatura pueda ir tanto en la boleta del candidato que gane las PASO del radicalismo, el Pro y la Coalición Cívica (Sanz, Macri o Elisa Carrió), como de la del postulante del Frente Renovador (Massa).
“Si hay acuerdos preexistentes con fuerzas que no están dentro de la alianza nacional estos serán respetados”, se encargó de aclarar Sanz ante los periodistas. Puertas adentro del cónclave, el titular del partido advirtió a Morales y compañía que “no hay libertad de acción”, como reclamaban los caciques territoriales.
El grupo de Morales y Cobos salió del mitin convencido de que dieron un paso imprescindible para que se cumpliera el mandato de la Convención de Gualeguaychú, que permitió cierta autonomía de las provincias a la hora de armar frentes más amplios que el que se fijó a nivel nacional entre la UCR, Pro y CC.
Para llevar adelante esto, Sanz se comprometió a citar a la mesa del Comité Nacional con el objetivo de designar una comisión redactora del programa de la UCR para estos comicios y delinear a la vez un núcleo de coincidencias programáticas básicas para llevar a la discusión con el Pro. “Vamos a garantizar una plataforma que represente al radicalismo y vamos a hacer acuerdos programáticos en los cuales la propuesta de la UCR debe ser la columna vertebral”, explicó Cobos.
El mismo Comité Nacional deberá designar -cuando se reúna en dos o tres semanas- los nuevos negociadores de la UCR con el Pro. Sanz tiene la opción de sostener a sus tres dirigentes pero sus opositores podrán nombrar a otros tres (uno de ellos, el chaqueño Rozas, ya está designado).
De este modo, quienes aspiran a competir en provincias que tienen la elección unificada con las presidenciales, como Jujuy, La Pampa o Formosa, dirimirán las diferencias cara a cara con los dirigentes del Pro. El objetivo es convencer al jefe de Gobierno porteño que les permita colgarse también de la boleta de Massa, algo que Macri no ve con buenos ojos.
Como señal de fortaleza y unidad partidaria, ayer la cúpula radical también decidió realizar un gran acto de lanzamiento de sus candidatos, desde el presidenciable Sanz a los postulantes provinciales. Pero no se definió cuándo ni dónde se concretará.









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