En siete meses se desarrollarán las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias. Daniel Scioli, Sergio Massa y Mauricio Macri lideran las encuestas para reemplazar a Cristina Kirchner. Un análisis del lado B de los candidatos
A casi siete meses de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), las que se desarrollarán el 9 de agosto, hay tres políticos que picaron en punta como presidenciables: el gobernador bonaerense Daniel Scioli, el jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri y el exintendente de Tigre, Sergio Massa.
Las encuestas marcan que alguno de ellos será el nuevo presidente argentino el próximo domingo 25 de octubre o el 24 de noviembre (si es necesario una segunda vuelta). Pero poco se sabe de quiénes serían los candidatos a gobernador de la provincia de Buenos Aires, un cargo clave para la política actual, a pesar de que en danza se barajan varios nombres. A esa incertidumbre se suma la ausencia de propuestas.
Sin dudas las gestiones de Néstor Kirchner y su esposa, Cristina Fernández, nos dejaron con una economía devastada: con una inflación galopante que erosiona el salario real, con casi la mitad de la población que vive bajo la línea de la pobreza y con graves problemas para generar empleo genuino a través de las pymes y la industria.
Además, CFK nos dejará seguramente un “campo minado” al no llegar a un acuerdo con los fondos buitre y con la Justicia ocupada con funcionarios leales que garantizarían la impunidad de los políticos y empresarios kirchneristas denunciados por corrupción y enriquecimiento ilícito.
Ante este complejo panorama se requiere que el próximo presidente tenga las agallas y el valor necesario para desterrar los nefastos negociados y acuerdos que pusieron en jaque a nuestro país.
Sin embargo, el escenario no es para nada alentador. A pesar de que puede haber cambios en los próximos meses, el trío de presidenciables tienen un lado B a la buena imagen que procuran mostrar, el que preocupa en vistas a las transformaciones que deben encararse con urgencia.
Scioli: sometido al parecer de Cristina
El gobernador bonaerense Daniel Scioli, el que mejor mide dentro del Frente para la Victoria, se muestra como un político demasiado dócil a los pedidos de CFK.
Ni siquiera pudo elegir su compañero de fórmula en las elecciones pasadas y le impusieron a Gabriel Mariotto. Y todo parece indicar que ahora se repite la historia.
Además, el exvicepresidente de Néstor Kirchner es parte importante del gobierno de Cristina. ¿Puede ser que perteneciendo al Frente para la Victoria ignore que funcionarios de su partido político son corruptos?
¿Avala Scioli la política macroeconómica que ha hundido al país en una crisis difícil de superar?, ¿No tiene información el gobernador de la extrema pobreza y promiscuidad que padecen los bonaerenses en el conurbano? ¿Desconoce el exmotonauta que el fácil acceso a las drogas provoca desastres a millares de jóvenes y familias? ¿No tiene culpa por el descenso catastrófico en el nivel educativo y el fuerte impacto social que eso implica?
Otra deuda que llena de dudas al elector respecto a Daniel Scioli es su extrema dependencia a Cristina. Pareciera que ella es la que tal como un concilio ecuménico determine quién debe ser el candidato para cada cargo. Y el gobernador, da la sensación, que ansía esa bendición a cualquier precio, aún hasta concediendo hasta que le asignen hasta el chofer.
Massa que no golpea
Veamos qué pasa con Sergio Massa. El actual legislador, que dicho sea de paso poco aportó en el Congreso, fue jefe de Gabinete de la Nación durante el primer gobierno de Cristina Kirchner y es difícil creer que nunca se haya enterado de los hechos de corrupción que se fueron cometiendo y luego siguieron desde la administración nacional.
Pero vamos a suponer que nunca observó nada raro y que por ese motivo no los denunció. ¿Y ahora? El actual gobierno K ha firmado infames convenios en los que ha entregado patrimonio energético en la Patagonia.
En documentos confidenciales se descubrió que la presidenta Cristina Kirchner impulsó en una normativa derechos exclusivos que benefician en extremo a la empresa extranjera para la explotación del Yacimiento Vaca Muerta.
Y trascendió que Chevron condicionó la firma del acuerdo con YPF para la explotación de un área de concesión de 360 hectáreas del Yacimiento Vaca Muerta a la reforma de leyes federales y provinciales, y a la aprobación de nuevas normas.
De esto y de la política oficial sobre minería, con la explotación a cielo abierto de grandes sectores en San Juan, Mendoza y Catamarca, que produce irrecuperables daños ambientales, Massa nada denuncia ni critica. Raro.
El tigrense propone cámaras para enfrentar a la inseguridad como si eso fuera una solución mágica. Y habla de otros dramas sociales estructurales pero sin ofrecer una alternativa.
Los inexplicables silencios del PRO
Respecto al líder del PRO, Mauricio Macri, hay serias sospechas de que mantiene un arreglo con la presidenta Cristina Kirchner. Sino cómo se explica que ese partido no haya hecho mención a las denuncias que encabeza la legisladora Margarita Stolbizer sobre la denominada “ruta del dinero K” y las irregularidades en Hotesur.
Tampoco Macri y su bloque de diputados y senadores han levantado la mano en contra de las presuntas irregularidades que implementa la Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, la que nombró a fiscales en puestos claves para investigar casos de corrupción de manera irregular.
Semanas atrás, hubo un hecho paradigmático: el adelantamiento de las elecciones por parte el gobierno nacional, justo un día después de que Mauricio Macri lo hiciera. Indicios que hablan de sintonía planificada. El pacto Macri-Kirchner ya es más que una sospecha.
Se va armando el rompecabezas, Macri entregó inexplicablemente la obra social al sindicato con el apoyo K, y también inexplicablemente no cuestionó la movida de Kirchner anticipando las elecciones.








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