Desde el minuto cero del acuerdo legislativo entre Sergio Massa y Margarita Stolbizer, que el 25 de mayo próximo pasará a ser formalmente un acuerdo electoral, por los menos una parte del peronismo del Frente Renovador viene planteando dudas acerca de la conveniencia de aceitar ese vínculo ante la posibilidad de una pérdida de apoyo de las bases por los históricos planteos antiperonistas de los dirigentes del GEN.
Ese temor de algunos massistas se vio por primera vez reflejado en la última encuesta de Managment & Fit, la consultora de Mariel Fornoni, cuyos números demuestran que si bien una fórmula entre el ex intendente de Tigre y la líder del Gen lograrían un triunfo sobre Cristina Fernández de Kirchner y Daniel Scioli en el interior de la provincia, esa diferencia no logaría revertir una derrota en el conurbano, que significaría una derrota a nivel provincial.
Pero además, hay un dato contundente que causó preocupación en las filas renovadoras, porque si la candidata fuera Stolbizer, sin el acompañamiento de Massa, hay por lo menos 4,6 puntos de intención de voto que irían a parar directamente al candidato del peronismo, que en el escenario que midió Fornoni sería Scioli.
A eso hay que sumarle la partida de Alberto Fernández, que sería solo el primero de una serie de dirigentes que preparan su retorno al peronismo de la mano de Florencio Randazzo, entre los que habría que contar a Felipe Solá y Facundo Moyano, pero que incluiría además a decenas de referentes peronistas del conurbano.
Por lo que entre los renovadores de la tercera sección electoral ya se encendieron luces de alarma y se multiplicaron los contactos con los armadores del peronismo no cristinista, hoy alineado casi totalmente con Randazzo.
Es que Stolbizer, que hasta debió borrar una serie de tuis en contra de Massa, responsabilizó desde siempre al peronismo por los problemas de la provincia y en 2013, debut electoral del Frente Renovador, había asegurado que Martín Insaurralde, Francisco De Narváez y el ex jefe de gabinete de CFK eran "más de lo mismo".
Pero hay mas, porque uno de los lugartenientes preferidos de Stolbizer y número puesto para ocupar una de las candidaturas a diputado nacional, Marcelo "El Oso" Díaz, es también el autor del último proyecto que propone la división en cuatro del distrito de la Matanza, que generó rechazo en todo el peronismo de la tercera sección electoral, poniendo en evidencia que entre los renovadores hay varios nostálgicos que esperan poder pegar la vuelta al partido cuando estén las condiciones para ello.
Ante las consultas de la prensa, los massistas minimizan las encuestas y refuerzan la hipótesis de una división en tercios de los electores en la que el FR podría quebrar la polarización y aparecer como el emergente más sólido captando “el descontento con Cambiemos y la necesidad de no volver al pasado”.
Pero en off, reconocen distintos niveles de preocupación y hasta cierto hartazgo con la forma de conducción de Massa. “Va a ser difícil con algunos compañeros explicar las ventajas de un acuerdo con Margarita, hasta mi papá me dijo: ‘En esta me vas a tener que perdonar, pero me corto la mano antes de votarla’”, relató un legislador de la cuarta que va por la renovación de su mandato.
Para evitar nuevas fugas y despejar dudas, Massa debería anunciar que va a ser candidato, algo que podría ocurrir el 25 de mayo cuando se oficialice el acuerdo con el GEN, pero que por el momento sigue siendo una incógnita. Habrá que ver si la ansiedad de los dirigentes peronistas que lo acompañan le permite aguantar 10 días más sin dar el salto.










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