La posibilidad de que Francisco de Narváez sea el candidato a gobernador bonaerense de Ricardo Alfonsín no sólo generó rispideces con los socios del frente progresista que el radicalismo quiere armar con el socialismo y el GEN, sino también puertas adentro.
Los sectores del radicalismo que más fuerte impulsaron la movida de sumar al candidato del peronismo disidente son los cobistas que, junto a Ernesto Sanz, vienen promoviendo la idea de que el centenario partido alcance acuerdos más allá del socialismo y el GEN. Con el objetivo de avanzar en ese sentido fueron Julio Cobos y su tropa el miércoles al Comité Nacional, donde mantuvieron un encuentro con Alfonsín y el presidente interino del partido, Angel Rozas. “Nos vamos muy contentos”, le reconoció un legislador cobista a PERFIL, dejando en claro que habían cosechado buenas respuestas. Y los dirigentes cercanos a Alfonsín, por su lado, empezaron a admitir que la opción de acordar con De Narváez dejó de ser un imposible.
Inmediatamente se hicieron públicas las reacciones de los socios del radicalismo. Margarita Stolbizer, líder del GEN, manifestó que interrumpía las negociaciones con la UCR hasta que “transparenten” si el diálogo con De Narváez era real o meros rumores. El socialismo, por su parte, negó toda posibilidad de coincidir con el diputado.
Pero lo que no llegó a la superficie es el ruido que se generó dentro del radicalismo, en especial en la provincia de Buenos Aires, donde la noticia dividió aguas.
En el interior de la Provincia, los radicales son reticentes a acordar con el peronismo, sobre todo si eso incluye compartir listas. Y la inmensa mayoría de los dirigentes de De Narváez en el interior bonaerense proviene del peronismo. En el Conurbano, en tanto, es donde la noticia genera menos ruido, algo que obedece a las dificultades que viene teniendo el partido en las últimas elecciones. Allí, la posibilidad de tener mayor competitividad alinearía a la tropa detrás de la candidatura de De Narváez.
Fuera del territorio bonaerense, también hubo repercusiones. En sectores de la juventud, por ejemplo, las aguas también se dividieron. Algunos creen que la iniciativa serviría para sumar, pero otros la rechazan de plano. “Que nos digan en qué momento De Narváez se volvió progresista”, vociferan.
El ruido interno y externo obligó a Alfonsín a enviar, a través de Twitter, un texto donde aclara cuál es su postura al respecto. Allí dice que “la unidad del radicalismo es esencial” (aceptar a De Narváez sumaría al cobismo), pero aclara que es “indispensable consolidar el frente” con el GEN y el PS. Además, sostiene que la posibilidad de sumar a De Narváez son sólo “opiniones personales” y que para concretarse, todo el frente “debe estar de acuerdo”.
La semana próxima el alfonsinismo seguirá puliendo el frente interno cuando los equipos técnicos de Alfonsín y Cobos se reúnan en el Comité Nacional. Además, esperan la respuesta de Sanz a la convocatoria de Rozas a sumarse a la comisión de acción política que decidieron armar.
Pero por otro lado, también seguirá avanzando con los socios. El martes estaría acompañando a Hermes Binner en la Feria del Libro, donde se lanza un libro sobre el gobernador. Y en la provincia, siguen trabajando para formalizar el lanzamiento del frente progresista.







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