El aumento de casi 17.000 millones, justificado en el traspaso de la Federal a la Ciudad, fue cuestionado por "injusto" para las provincias.
La decisión del presidente Mauricio Macri de aumentar del 1,40% actual a 3,75% el porcentaje correspondiente a la coparticipación que recibe la Ciudad cosechó numerosos rechazos en la oposición. "¿Será justicia que el interior del país financie al distrito más rico de la Argentina? ¿Será federalismo triplicar los ingresos de la Ciudad de Buenos Aires y disminuir los del resto de las provincias?", cuestionó el diputado sanjuanino José Luis Gioja sobre los $16.747 millones con que la Nación engrosó las arcas del distrito que conduce Horacio Rodríguez Larreta. “Espero que se debata a nivel federal el nuevo régimen de coparticipación con la misma voluntad con que se duplicó a la ciudad de Buenos Aires”, chicaneó el ex mandatario bonaerense, Daniel Scioli.
Una ciudad europea.
Una de las principales incógnitas que había generado el traspaso de la Policía Federal a la órbita porteña se despejó ayer por la mañana cuando Maurcio Macri aumentó mediante el decreto 194/2016 el porcentaje de coparticipación de la ciudad capital. Si bien Legislatura aprobó la transferencia, no había quedado claro de dónde saldría el dinero para pagar los salarios de los entre 17 y 19 mil policías que pasaron a depender del distrito capitalino.
Por eso Horacio Rodríguez Larreta recibió una excelente noticia: los $16.747 millones para pagar el funcionamiento de la fuerza de seguridad no saldrán de los $ 112.425 millones que la Ciudad había presupuestado para 2016, sino que provendrán de la Nación. En términos absolutos la Ciudad tiene casi el doble de presupuesto por habitante que la ciudad de Madrid, $129. 172 millones contra $68.621 millones de “La villa” europea.
Voces en contra.
"Basta de atropellar al interior", bramó Gioja. "Macri habla mucho de federalismo pero es unitario", se indignó el mandatario pampeano Carlos Verna poco antes de llegar a la Casa Rosada para una reunión con el ministro del Interior Rogelio Frigerio.
Desde el bloque de senadores del FPV que preside Miguel Pichetto, también apuntaron contra el aumento. "Si bien reconocemos que, por ejemplo, el traspaso de la Policía Federal al ámbito porteño genera tensión en las finanzas de la Capital que hay que atender, no se lo puede hacer en detrimento del conjunto de las provincias como lo está haciendo el presidente Macri a través de un decreto", criticaron.
"Macri le falta de respeto a todo el país", consideró el diputado del FPV Marcos Cleri.Para la gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner, "sea cual fuere la razón", es "injusta, arbitraria y colisiona con las normas que prevén los mecanismos para la distribución de la coparticipación."
El ex ministro de Planeamiento, Julio de Vido se sumó a ola de rechazos. "Desde que asumió, Macri está violando el sistema legal en la Argentina y ahora le toca el turno al sistema constitucional legal de coparticipación federal de impuestos", señaló el actual diputado.
El presidente del bloque de diputados bonaerenses del FpV, José Ottavis, cuestionó también el decreto de Macri por entender que busca "dar más a los que más tienen" y lo vinculó al endeudamiento bonaerense. "Mientras Vidal endeuda de manera innecesaria a los bonaerenses, Macri le transfiere dinero a la ciudad más rica del país", sostuvo y concluyó que la provincia "se convirtió en el canal financiero para engrosar, a través de la Nación, el presupuesto de la Ciudad".
Una de las voces que defendió la suba del porcentaje fue la del diputado nacional por la Provincia Ricardo Alfonsín. "Es un acto en ejercicio de facultades propias (artículo 8, Ley 23548). No es cierto que las sumas que reciba la Ciudad la paguen las provincias. El artículo 8 de ley dice que la coparticipación porteña se paga con los recursos que la ley asigna al Estado Nacional (42,34%). En otras palabras, el dinero sale de la Nación. No del porcentaje que le toca a las provincias", explicó el ex presidenciable radical.
Los números en contexto.
La decisión del gobierno tomada por decreto implica un aumento de en la coparticipación de $16.747 millones, pasando de $9.977 millones a $26.724 millones. La suma total es más del doble de la recaudación esperada por el presupuesto 2016 para el impuesto Inmobiliario ($7.818 millones) y Automotor ($5.600 millones) juntos en la Ciudad. Tan solo el incremento de $16.000 millones equivale a todo el gasto previsto para inversión pública y es cinco veces lo que se erogará para la creación de vivienda social.
Al mismo tiempo, el incremento es más de 24 veces el monto de $650 millones del Fondo para la Reconstrucción Histórica del Conurbano (conocido como Fondo del Conurbano), y 2,4 veces el monto de $6500 millones que solicitaba Daniel Scioli en 2014 para que Nación inyectara en la Provincia de Buenos Aires.
La medida es un avance en cuanto a correspondencia fiscal, dado que la Ciudad aporta alrededor del 25% del PBI a la Nación, y un porcentaje similar de los ingresos tributarios, mientras que hasta el momento recibía solo 1,4%. No obstante, este criterio, que premia al que genera más recursos, es contradictorio con el criterio federal que implica redistribuir los ingresos de los impuestos para que las provincias más pobres puedan dedicar sus ingresos a infraestructura social. Para la Nación, implica que se agrave el déficit fiscal en un 0,2% del PBI, por sobre los 5,8% actuales. «
Informe: Jorgelina Naveiro y Genaro Grasso
Historia de idas y vueltas
El PRO logró algo que en términos históricos parecía imposible: triunfar en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), la provincia de Buenos Aires y en la Nación con tres fórmulas de un partido radicado en la Capital Federal, pero con discurso federal. El ministro de Infraestructura, Rogelio Frigerio, sostuvo a pocos días del balotaje, que el macrismo "reconstruirá el federalismo en la Argentina".
No obstante, hace una semana, el gobierno derogó un decreto firmado por la ex presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, que redistribuía un total de $60.000 millones anuales a las provincias, según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). La medida original extendía a los 24 distritos el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación a las provincias de Santa Fe, San Luis y Córdoba, que exigió que se devolviera la detracción del 15% que fue obtenido de manera compulsiva para financiar la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES). El decreto permitía, además, que el dinero surgiera de aportes del Tesoro Nacional y no de ANSES, lo que habría perjudicado a los jubilados.
El macrismo resolvió sostener solo los fondos para las tres provincias que reclamaron, que para 2015 habrían sido de casi $5.000 millones para Córdoba y Santa Fe y $1317 millones para San Luis, pero evitó dar el debate sobre las provincias que restan. Incluso en el caso de la Ciudad de Buenos Aires, a valores de 2015, recibiría $1439 millones, y la provincia de Buenos Aires, $13.000 millones, lo cual compensaría en buena medida sus problemas fiscales.
Asimismo, debería devolver con intereses una suma retroactiva de 2006 a la fecha a todas las provincias de $229.000 millones, beneficiando también a las más pequeñas. El macrismo, por lo tanto, debería inyectar de una vez $50.000 millones a la provincia de Buenos Aires, $20.000 millones a Córdoba y Santa Fe y unos $10.000 millones para Chaco, Entre Ríos y Tucumán.
En cambio, el gobierno de Cambiemos decidió solo tener en cuenta a las provincias definidas por la Corte, y generar un aumento unilateral a su bastión electoral y la semilla del emprendimiento político del PRO: la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por $16.767 millones. Mientras tanto, el "federalismo homogéneo y equilibrado en todo el territorio nacional" que proclamó Frigerio, y una nueva ley de coparticipación del macrismo, siguen siendo una promesa.












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