Petroleros, cerca de una suba salarial de 25% sujeta a la inflación

El gremio de Neuquén, Río Negro y La Pampa cerraría pasado mañana la negociación, en línea con la pauta que espera el Gobierno.

El influyente gremio petrolero de Neuquén, La Pampa y Río Negro, el principal conglomerado energético del país, está a punto de darle una buena noticia al Gobierno. Está todo listo para que la próxima semana el sindicato de Petróleo y Gas Privado, que conduce Guillermo Pereyra, número dos de la CGT opositora de Hugo Moyano, firme un acuerdo anual con la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) para cerrar un aumento de 25 por ciento. Se trata de una pauta de incremento similar a la que recomienda de manera tácita la administración de Cristina Kirchner para moderar la presión inflacionaria que puedan ejercer las negociaciones por el salario.

A principios de año, el gremio había acordado una suma puente de 3000 pesos para el primer trimestre con la intención de retrasar la negociación que está por cerrar ahora.

El convenio tiene una especie de cláusula gatillo maquillada en el reverso: el titular del gremio, viejo conocedor de los vericuetos de las negociaciones paritarias, está dispuesto a colar la creación de una comisión mixta -habrá dos representantes de los trabajadores y dos del sector empresario- para realizar un seguimiento periódico de la evolución del poder adquisitivo.

En otros términos, el sostenimiento de la paritaria estará sujeto a la evolución de la inflación, que en el primer trimestre superaría el 10%, incluso de acuerdo con las modificiones oficiales.

VUELO PROPIO

En el mundillo político y gremial, Pereyra tiene vuelo propio. Permanece como secretario general adjunto de la central de Moyano y le ganó las elecciones a Jorge Sapag, un gobernador alineado con el Gobierno. Sin embargo, tiene diálogo permanente con diversos funcionarios del gobierno nacional.

El miércoles pasado le cuestionó al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, en el Congreso, por qué el Gobierno se entrometía en las organizaciones gremiales. Hace aproximadamente tres semanas, había gestionado con el funcionario el freno a la pesificación del negocio petrolero, que intentó aplicar el Gobierno.

Anteayer, sin embargo, celebró junto al secretario legal y técnico, Carlos Zannini; al ministro de Economía, Axel Kicillof, y con el presidente de YPF, Miguel Galuccio, la estatización de YPF y el pago de hasta US$ 6000 millones a Repsol para indemnizarla.

El jueves por la tarde, Pereyra le confirmó el avance de la negociación con los petroleros a LA NACION en uno de los pasillos del Congreso. Allí, el líder gremial, que el año pasado ganó las elecciones en Neuquén y estrenó este mes su mandato como senador nacional, condujo la reunión plenaria entre la comisión de Energía (es el presidente) y de Presupuesto y Hacienda en la que se debatió el acuerdo al que llegó el Gobierno con Repsol para pagarle por la expropiación del 51% de las acciones de la española en YPF.

"¿Un 25 por ciento no es poco?", preguntó LA NACION. "Para otros sectores puede ser, pero para trabajadores que ganan 25.000 pesos por mes, me parece que está bien", respondió Pereyra. Esa idea parece resumir el pensamiento de otros líderes gremiales que no comulgan en materia política. Entre ellos, el de Moyano, que la semana pasada mencionó "que la base del aumento salarial el del 30 por ciento", pero destacó que ese porcentaje no era "desbordante" si se tenía en cuenta la base de los salarios de los estatales, por debajo de los petroleros.

Por su parte, Antonio Caló, jefe de la central cercana al Gobierno, deslizó que las recomposiciones salariales variarán según el sector..

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