El Peronismo Federal, entre nuevas estrategias y viejos desencuentros

Gustavo Sylvestre

El Peronismo Federal ha comenzado a barajar y dar de nuevo después del susto electoral del domingo ultimo en Chubut donde Mario Das Neves esperaba una victoria contundente sobre el kirchnerismo que mantuviera vivas sus expectativas de cara a la elección de octubre.

La presencia de Felipe Solá y Francisco de Narváez sirvió para que, junto al actual gobernador de la provincias, los tres busquen consolidar un espacio propio alejado de Duhalde y que abra las puertas a la búsqueda de una alianza con otros sectores políticos del país.

En las últimas horas, el ex gobernador entrerriano Jorge Busti también se hizo escuchar: advirtió que si ese sector no cambia de estrategia y busca consensuar una posición única dejará el espació y se encerrará en su provincia para dar batalla al kirchnerismo (representado allí por el gobernador Sergio Urribari).

Busti envió un mail a los integrantes del peronismo federal para una reunión urgente a fin de buscar una estrategia común que les posibilite plantarse frente a la candidatura de Cristina Kirchner, pero sólo Francisco de Narváez, preocupado al igual que Busti por las diferencias entre los pre candidatos presidenciales del sector, le contestó.

Busti se comunicó ayer por la tarde con Eduardo Duhalde a quien le sugirió que baje la interna, que se pongan todos a buscar una estrategia ganadora y que, en todo caso, la candidatura del sector se dirima en agosto.

Pero la respuesta del ex presidente fue negativa. Le respondió que no sólo no se bajará de la interna sino que seguirá adelante porque está convencido de su candidatura presidencial.

“Duhalde puede pasar un papelón” se le escuchó decir a Felipe Solá en la inquietante noche chubutense mientras aguardaban con expectativas los datos de las urnas y mientras intercambiaban opiniones sobre el futuro del sector.

Francisco de Narváez y Felipe Solá han retomado el buen dialogo al que se suman ahora Das Neves y, tal vez, Busti.

Mientras De Narváez buscará en los próximos días retomar el diálogo con Mauricio Macri para relanzar la alianza triunfadora en el 2009, que podría incluir una fórmula Macri - Felipe Solá y De Narváez en la Provincia de Buenos Aires.

Pero la idea de Duhalde parece ser otra. Imagina, el ex presidente, que encabezará la fórmula presidencial con Mauricio Macri en la ciudad por la reelección y De Narváez en la provincia de Buenos Aires. Se sabe que Macri nada quiere saber, por ahora, con una foto con Duhalde.

Los integrantes del peronismo federal se quejan amargamente de la poca predisposición que Macri tiene a retomar el diálogo y relanzar la alianza que los hizo ganadores en el 2009. “No sabemos lo que quiere”, dicen algunos.

Claro que, tanto Das Neves como Busti, ponen reparos.

Ambos han advertido: “Nuestro límite es Macri”. El ex gobernador entrerriano suele ser más duro con el Jefe de Gobierno porteño a quién no le reconoce cualidades políticas para alcanzar la presidencia.

Por lo pronto Das Neves ya se bajó de la interna del peronismo federal y quiere esperar. Al igual que sus otros compañeros de ruta sostiene en la intimidad que hay que reconocer que el kirchnerismo está vivo y que la Presidenta está bien plantada en su candidatura y con buenas posibilidades hacia el futuro.

Lo mismo opina Busti: “No querer ver que Cristina está muy bien, que están organizados y ya en campaña es negar la realidad”, dice contundente.

Reclama un debate interno fuerte en el seno del peronismo federal, pero se muestra escéptico de poder lograrlo.

De Narváez no sólo buscará el dialogo con Mauricio Macri. Está “atento” al desarrollo que hacen otros pre candidatos de la oposición y no descarta diálogos con otros sectores, aunque mantiene para sí con quienes sería.

A todo esto, el gobierno sigue adelante en su estrategia de fortalecer la figura de Cristina Kirchner y subirse a las elecciones provinciales llevando lo que denominan “el efecto Cristina”.

“Ya nadie discute que Cristina será la candidata. Ahora hay que esperar que defina quien es el vice, esa es la única sorpresa”, sostienen en Gobierno.

No cayó bien en la Rosada las declaraciones del diputado Recalde que aseguraba su presencia en la fórmula. “Eso es no conocer a la Presidenta, nunca pensó en una figura del gremialismo, el perfil va por otro lado”, dicen desde Balcarce 50.

Tras haber levantado el paro, las relaciones entre la presidenta y el titular de la CGT, Hugo Moyano si bien se mantienen cordiales están frías.

“No se dan cuenta que cuanto más tratan de presionar a la Presidenta e imponerle la agenda se están buscando ellos mismos el problema”, dice un operador del kirchnerismo para quien el gremialismo aliado al gobierno debe bajar los decibles y tranquilizarse.

“Aquí la que tracciona todo es la Presidenta, los demás acompañan”, sostienen en la Rosada y dejan picando que “por más discusiones en torno al exhorto de Suiza las causas judiciales sobre Moyano existen y están allí, en los Tribunales”.

Julio de Vido ha vuelto a ser, como en los tiempos de Néstor Kirchner, el gran operador del gobierno nacional. No sólo con los sindicatos, también con los empresarios y es, hoy por hoy, una de las figuras más importantes del gobierno de Cristina Kirchner.

Las últimas encuestas que llegaron a gobierno mantienen las expectativas favorables para octubre. “Falta mucho, pero a la vez falta poco”m sostiene un kirchnerista que cuenta hasta los feriados puentes para sacar cuentas en el camino a octubre.

Creen que la economía mantendrá el camino de bonanza lo que les permitirá nuevos anuncios sociales, entre los que se incluye la suba en el mínimo no imponible para mitad de este año.

En este escenario, el pedido de la presidenta de no hacer olas se mantiene a rajatablas.

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