El mandatario provincial cuestionó el accionar ordenado por Donald Trump y aseguró que la intervención “constituye una grave violación de los principios elementales del Derecho Internacional”.
A contramano de la celebración pública de Javier Milei por la captura de Nicolás Maduro ordenada por Donald Trump, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, condenó la operación militar de Estados Unidos en Venezuela y denunció una “violación del derecho internacional”. El pronunciamiento volvió a marcar una diferencia explícita entre el gobierno nacional y la administración provincial, con réplicas cruzadas dentro y fuera del oficialismo libertario.
“La Provincia de Buenos Aires condena el accionar militar de Estados Unidos en Venezuela. Este hecho constituye una grave violación de los principios elementales del Derecho Internacional, altera la estabilidad regional y sienta un peligroso precedente”, escribió Kicillof en la red social X.
Los intereses geopolíticos de Trump tras la captura de Maduro
En el mismo mensaje, sostuvo que las acciones impulsadas por Washington “vulneran la Carta de las Naciones Unidas y la Carta de la OEA, desconocen el principio de no intervención y contradicen doctrinas históricas promovidas por la Argentina, como la Doctrina Drago y la Doctrina Calvo”.
El gobernador remarcó que el país tiene “una larga tradición en el diálogo internacional y la defensa de la soberanía y la integridad territorial”, y advirtió que “los principios de defensa de la paz, de no intervención y defensa de la soberanía deben estar por encima de la conveniencia económica”. La postura fue rápidamente respaldada por intendentes y funcionarios del Movimiento Derecho al Futuro, el espacio político que responde a su liderazgo.
En la misma línea se expresó el titular del PJ bonaerense, Máximo Kirchner, que repudió la detención de Maduro y apuntó directamente contra Trump. “Condenamos la captura del presidente Maduro en manos de Trump, en una clara violación al derecho internacional”, sostuvo. Y agregó: “No buscan la paz, ni defienden la democracia. Solo les interesa los bienes naturales que posee una región que buscan colonizar”.
Kirchner citó declaraciones del propio Trump del 18 de diciembre pasado, cuando dijo estar “recuperando tierras, derechos petroleros, todo lo que teníamos”, y publicó el artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial de los Estados.
El Frente Renovador también se sumó al rechazo mediante un comunicado titulado “La democracia no se impone por la fuerza”, donde cuestionó el bombardeo y cualquier intervención militar extranjera en Venezuela.
“El destino político de un país no puede resolverse mediante acciones armadas de un Estado extranjero”, señaló el documento, que además advirtió que la ofensiva impulsada por Trump, sin autorización del Congreso estadounidense, constituye una decisión “antidemocrática y unilateral”.
Las respuestas opositoras
Las respuestas opositoras no tardaron en llegar. Diego Santilli acusó a Kicillof de estar “siempre del lado de los dictadores, delincuentes y narcotraficantes” y volvió a insinuar su proyecto electoral en la provincia. “El año que viene vamos a liberar también a la Provincia de Buenos Aires”, agregó empujando también su mentada candidatura a la gobernación.
En ese sentido también se sumaron algunos personajes nacionales del gabinete libertario que, como Javier Milei, encuentran en el gobernador un blanco predilecto. Patricia Bullrich, Manuel Adorni, Luis Caputo, Javier Lanari y Alejandro Álvarez fueron algunos de ellos.
El responsable del armado libertario en la provincia, Sebastián Pareja, afirmó que “los habitantes de la Provincia de Buenos Aires defienden y cobijan, de una u otra forma, a los venezolanos de bien que tuvieron que escapar de un régimen narcoterrorista”. “No debe confundirse, gobernador: no todos los bonaerenses defienden la dictadura. Muchos estamos del lado de la libertad y de la esperanza que hoy siente el pueblo venezolano”, cruzó a Kicillof.
Los habitantes de la Provincia de Buenos Aires venimos hace años defendiendo y cobijando, de una u otra forma, a los venezolanos de bien que tuvieron que escapar de un régimen narcoterrorista.
No debe confundirse, Gobernador: no todos los bonaerenses defienden la dictadura.… https://t.co/8mgIUenhwk
— Sebastián Pareja (@SPareja_) January 3, 2026
Alejado del mundo libertario, el exintendente de Junín que ahora forma parte del Senado bonaerense, Pablo Peterecca, calificó la postura provincial de “lamentable” y dijo que “miles de venezolanos llegaron a la provincia escapando de la dictadura sangrienta de Chávez y Maduro”. “Sus relatos son estremecedores: hambre, miedo y persecución”, definió.
Mediante un comunicado, la UCR bonaerense intentó hacer equilibrio con “un llamado a la paz en la región”, echando mano al respeto por el derecho internacional.
“Hemos condenado una y otra vez el proceso autoritario llevado adelante por Nicolás Maduro en Venezuela que desconoció sistemáticamente la voluntad popular”, recordó a la vez que señaló que “el radicalismo reafirma que la única salida legítima y sostenible a la crisis venezolana es democrática, pacífica y constitucional” porque “no hay estabilidad posible sin elecciones libres, transparentes y competitivas”.
En un escenario internacional cada vez más tensionado, el episodio volvió a exponer dos modelos de política exterior en pugna que también quedan expuestos en la provincia de Buenos Aires: uno alineado sin matices con Washington y otro anclado en la tradición diplomática argentina de no intervención, soberanía y solución pacífica de los conflictos.










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